Sports

Óscar vs. Manny

Manny Pacquiao peleó por primera vez como profesional en 1995. Entones pesaba 106 libras (48 kg).

En su última pelea, llevada a cabo el 28 de junio contra David Díaz, estaba en su mejor peso oficial hasta la fecha, con 134 libras (60 kg).

Sin embargo, como no estaban disponibles ni Chris McCarron ni Laffit Pincay, Óscar De La Hoya tuvo a bien aceptar el encuentro con Pacquiao para el próximo sábado (6 de diciembre) en Las Vegas.

De La Hoya se enfrentará a Pacquiao pesando 147 libras (66 kg), que es el menor peso que registra desde 2001, cuando derrotó a Arturo Gatti. En 2004, pesaba 160 libras (72.5 kg) cuando le ganó por escaso margen a Félix Sturm.

Es decir, que estos peleadores escogen su ropa en estantes distintos.

Al parecer, la camarilla del boxeo se sintió ofendida al enterarse que De La Hoya decidió salir de su camino para enfrentar a un pichón.

Consideran que una victoria como ésa sólo le daría a De La Hoya la fama de ser el mejor peleador del mundo en libra por onza (kilogramo por gramo).

Y lo más extraño de ese encuentro tan mal emparejado sería que Pac-Man resultara vencedor.

Freddie Roach considera que hay posibilidades, y no sólo porque le pagan para entrenar a Pacquiao. Ofreció manejar esta pelea en forma gratuita, pues sabe lo que hay tras las líneas enemigas.

Roach estuvo en la esquina de De La Hoya cuando Óscar se vino abajo al perder el año pasado frente a Floyd Mayweather Jr.

Se sabe de bates de pino que aguantan más que los entrenadores de De La Hoya, y Roach no es el único que ha durado sólo 12 asaltos o que haya tenido problemas para lograr que Óscar siga sus instrucciones.

Y ésta no es una opinión personal respecto a Roach, sino un comentario técnico.

Bueno, reconozco que es un tanto personal

"Me dijo que nunca volvería a pelear sin tenerme en su esquina," comentó Roach el otro día. "Luego me di cuenta que sólo trataba de hacerme sentir bien. Y en efecto, me sentí bien por un rato.

"Óscar entrena mucho. Tiene un gran sentido ético del trabajo. Pero se cansa pronto. El problema es mental. Algunos psicólogos del deporte me llamaron para decirme que están dispuestos a ayudar a Óscar con ese problema. Se le mencioné a Óscar, y él se rió de mí. Pero algo hay de cierto en ello."

"Fred es una persona agradable, y yo lo respeto," dijo De La Hoya cuando le revelaron los comentarios de Roach. "Obviamente, está tratando de motivar a su boxeador y a sí mismo."

Además, el Niño Dorado asegura que, en cierta ocasión, Michael Jordan le dijo que el mejor momento para retirarse es cuando uno deja de aprender (por supuesto, Jordan no ha seguido su propio consejo). Pero De La Hoya amplió la idea y decidió que el mejor momento para despedir a sus entrenadores es cuando dejan de aprender.

Por su parte, Roach responde que De La Hoya "no es el discípulo de más rápido aprendizaje del mundo. Cuando uno le quiere enseñar algo, hay que insistir mucho con él. Manny es muy distinto. Aprende muy rápido.

"Teníamos un plan de acción para Mayweather, y estaba funcionando en los primeros asaltos. Pero entonces él (De La Hoya) abandonó el golpe recto y dejó nuestro plan a un lado. Creo que íbamos ganando esa pelea, pero acabamos perdiéndola por decisión. Un mes más tarde, Óscar empezó a culparme por haber perdido esa pelea. Pero así es él, siempre busca alguien a quién culpar."

Aunque De La Hoya contrató a Nacho Beristáin para esta pelea, al parecer también está pensando en contratar a Eileen Ford, que se hizo de mucho dinero con una agencia de modelos en la que encontraba personas de 99 libras (44 kg).

Para Pacquiao, los motivos para esta pelea son tan jugosos que no está dispuesto a dar marcha atrás. Se lanzará contra De La Hoya con la esperanza de quemarle las chumaceras a Óscar y fatigarlo desde el principio.

"Eso no significa que no vayamos buscando el noqueo," asegura Roach. "Si se logra, pues qué bueno. Tendremos que conformarnos con eso. Pero lo que intentaremos hacer es desgastarlo asalto por asalto. Estamos trabajando para mantenernos alejados del golpe recto y del gancho izquierdo. El gancho es su golpe de poder. Pero Óscar comete un error al lanzar el recto. No les voy a decir cuál es, pero lo he visto."

¿Estará el deporte desesperado a tal punto?

Con Mayweather aún "retirado," con Kelly Pavlik como un boxeador venido a menos al perder ante Bernard Hopkins, y con el público anglosajón aún ciego a la ferocidad de Antonio Margarito, estos dos peleadores son los últimos en pie.

Se requiere más que audacia y esperanza para imaginar que un peso ligero de carrera esté dispuesto a subir al encordado contra un peso mediano junior en decadencia.

Y sin embargo, Roy Jones derrotó a un supuesto campeón de peso completo.

"Con toda honestidad, jamás imaginé que eso fuera posible," comenta Roach. "Pero luego vi a Óscar entrenar con peleadores chicos y zurdos. Y tiene problemas con unos y con otros. Así que me decidí y presioné para concertar el encuentro. Mi motivo de fondo es lo que eso significará en la vida de Manny. Será la cereza del pastel. Lo convertirá en una superestrella."

  Comments