Opinion

El no vacunar a los niños contra la tos ferina es simplemente irresponsable

Quizá los avances médicos del útlimo siglo nos han hecho demasiado casuales en cuanto a la necesidad de la vacunación. Durante generaciones, los estadounidenses no se han tenido que enfrenta a enfermedades dolorosas y desfigurantes, como la polio o el sarampión, ni han sentido el terror que causa una rápida y altamente contagiosa enfermedad que sea potencialmente letal.

Cualquiera que sea la razón, demasiados padres de familia han descuidado la muy necesaria vacunación de sus hijos contra la tos ferina. Su irresponsabilidad es mortal. La tos convulsa, o tos ferina, ha logrado un terrible resurgimiento. El año pasado, California vivió el peor brote de tos ferina en más de 60 años con la muerte de 10 infantes.

Eso es lo que causa más temor al no vacunar a sus hijos. La tos ferina es especialmente peligrosa para los más vulnerables entre nosotros -- los bebés que son demasiado jóvenes para recibir la vacuna contra la enfermedad.

Esperando detener el brote, este año California exige que todos los estudiantes entre el séptimo y el doceavo grado reciban la vacuna contra la tos ferina antes de que inicie el periodo escolar, o serán regresados a casa. Aunque los niños por lo regular reciben las vacunas de tos ferina cuando son bebés o antes de entrar a la escuela, la vacuna pierde su efectividad con el tiempo y los adolescentes necesitan una vacuna de refuerzo para evitar la enfermedad.

Y es muy irresponsable. No ninguna buena razón por cual los padres no les dan la vacuna a sus hijos. Los distritos escolares y departamentos públicos de salud ofrecen vacunas gratis, pues el costo no es una excusa. Adiccionalmente, muchas farmacias ofrecen vacunas a precio bajo.

No hay una buena razón para que los padres no vacunen a sus hijos. Poden a riesgo a los niños alrededor de ellos, y éso no es algo que pueden esconder.

  Comments