Stockton

Niños del Valle viven en la pobreza

Estudiantes de la primaria Spanos junto a sus padres caminan a casa por la calle California sobre el cenagal Mormon en el sur de Stockton.
Estudiantes de la primaria Spanos junto a sus padres caminan a casa por la calle California sobre el cenagal Mormon en el sur de Stockton. The Record

El Valle de San Joaquín – con la fuerza de 4 millones de personas; un gran poder agrícola; significativa riqueza generada por el petróleo y el desarrollo de la tierra. Y aún así, siete de los nueve condados del Valle – incluyendo San Joaquín – están entre los principales 10 de California con el más alto porcentaje de niños viviendo en la pobreza.

Un nuevo reporte publicado el jueves pasado, titulado ‘California’s San Joaquín Valley: A Region and Its Children Under Stress’ (El Valle de San Joaquín de California: Una Región y sus Niños bajo Estrés), reconoce que esa dicotomía al mismo tiempo que reconoce que uno de los más grandes aspectos positivos del Valle es su población.

“La región tiene una creciente y diversa población de gente que está decidida a crear un mejor futuro para sus hijos,” concluyen en el reporte los investigadores del Centro para Cambio Regional de la Universidad de California en Davis, que fue comisionado por San Joaquín Valley Health Fund, con fondos de W.K. Kellogg Foundation y Sierra Health Foundation.

“Se espera que la población del Valle de San Joaquín casi se duplique de cerca de 4 millones en 2010 a 7.4 millones en 2016, con el crecimiento más grande ocurriendo en las poblaciones latina, asiática y multirracial,” dice el reporte. “Para poder capitalizar completamente en el dinamismo y compromiso de su gente, las instituciones en el Valle de San Joaquín deberían de esforzarse por ser más inclusivas y por aumentar la capacidad de los residentes por edificar comunidades sostenibles, razonables y progresivas.”

Mientras que los vecindarios y las instituciones del Valle estaban desarrollándose durante muchas décadas, la discriminación y la exclusión social estuvieron presentes como importantes barreras a experiencias positivas para los niños y sus familias. Se tomaría décadas para deshacer y crear mejores resultados, de acuerdo al reporte.

Y a pesar de ser una de las regiones agrícolas más productivas del mundo, los niños cuyos padres de familia trabajan en la agricultura y en la industria de la comida, con frecuencia no pueden comprar la comida que ellos ayudan a producir.

El Alcalde de Stockton Michael Tubbs, quien se dirigió a aproximadamente 1,000 residentes del Valle, funcionarios y legisladores estatales en el Capitolio del Estado el jueves, dijo a principios de esta semana que el trabajo ya empezó en Stockton.

“No podemos dejar que la cantidad de tiempo nos detenga de empezar,” dijo Tubbs. “Porque si no empezamos, no se compondrá; así que entre más pronto empecemos, más pronto llegaremos al destino.”

Él reconoció que los grupos como Little Manila, Fathers and Families of San Joaquín y Reinvent South Stockton Coalition están enfocando sus esfuerzos en alfabetización, vivienda, empleo, seguridad y salud.

Y él señaló a South Stockton Promise Zone de la ciudad, que está trabajando por crear concienciación y defensa por una de las áreas más pobres de la ciudad, proveer estrategias para suministrar recursos al vecindario y dar a los residentes una voz en el proceso de toma de decisiones.

“Todos los jugadores están en la mesa, implementando las mejores políticas y programas para los niños y para todos,” dijo Tubbs.

“Número 1, el Valle de San Joaquín importa, y Stockton importa para el futuro de California,” dijo él. “Necesitamos inversiones a través de políticas, filantropía, acción popular y finanzas como una necesidad para que el Valle llegue a su completo potencial.”

Los niños, dice el reporte, “florecen cuando se satisfacen sus necesidades físicas, emocionales e intelectuales, pero para muchos niños en el Valle de San Joaquín, estas necesidades básicas no están cubiertas. Con un alto porcentaje de pobreza y grandes concentraciones de inmigrantes y personas que no son ciudadanos, el Valle de San Joaquín es un lugar donde los niños están particularmente en alto riesgo de vivir sin este esencial soporte.”

Los niños más valiosos con frecuencia viven sin comida saludable, viven en casas donde el agua potable no es apropiada para beber, se enfrentan a discriminación en las escuelas que desproporcionalmente afectan a los niños de color, respiran aire contaminado lo cual lleva a altos porcentajes de asma, y están expuestos a la violencia.

“El estar expuesto con frecuencia a adversidades como estas, produce niveles tóxicos de estrés que pueden tener efectos negativos a largo plazo en el aprendizaje, comportamiento y salud,” declara el reporte.

Los investigadores enfocaron sus esfuerzos en los niños desde el nacimiento hasta la edad de 8 años, niños que están viviendo en los condados de San Joaquín, Fresno, Kern, Kings, Madera, Mariposa, Merced, Stanislaus y Tulare. Ellos llevaron a cabo encuestas de quienes trabajan a favor de los niños y llevaron a cabo numerosas reuniones, incluyendo juntas públicas en Stockton, Merced, Farmersville y Madera, que le dieron a los miembros de la comunidad la oportunidad de revisar los resultados preliminares y proveer refinamiento adicional.

LaCresia Hawkins de Stockton, quien ha trabajado durante años por mejorar la salud de los niños y los adultos en su ciudad natal – ahora trabaja como encargada del programa REACH en Public Health Advocates – ve los problemas con los que concluye el reporte, como prioridades para la salud y el bienestar de los niños – la educación temprana, comida saludable, ambientes de vida saludable y planeación equitativa del uso de la tierra – como preocupaciones siempre presentes para todo el Valle.

No solo viven muchos de los niños del Valle en áreas de persistente pobreza, ellos viven en áreas de pobreza concentrada – lugares donde más de un 30 por ciento de los residentes tienen ingresos menores al Nivel de Pobreza Federal de $28,290 para una familia de cuatro. El porcentaje de niños del Valle que viven en pobreza concentrada es mayor que el promedio a nivel estatal y también está aumentando más rápido en la región.

“Cuando uno considera que estos niños están siendo criados y educados en estas comunidades, estas prioridades están empalmadas una sobre la otra,” dijo Hawkins. “Es por eso que nos encontramos en este ciclo perpetuo, generación tras generación. Es difícil que las familias tengan un respiro.”

Hawkins apoya mejoras en oportunidades educativas para estas familias. “Sabemos que entre más alta sea educación que la familia tenga, ellos mejor podrán tomar una buena decisión para proveer un ambiente mejor para sus hijos,” dijo ella.

Las barreras presentadas en áreas de pobreza concentrada son muchas: desiertos de comida (vecindarios que no tienen tiendas que vendan comidas saludables), altos porcentajes de crimen y calles inseguras, y racismo institucional.

“Tenemos que arreglar los problemas estructurales y no simplemente edificar en torno a ellos,” citó un defensor de políticas para niños en el reporte.

“Siempre va a ser necesario tener una fuerte red de seguridad, pero como una estrategia para cambio a largo plazo, la organización y participación comunitaria tienen el potencial de dar una nueva forma a las políticas y prácticas para producir una distribución más equitativa de oportunidades (y riesgos) relacionados con la salud en el Valle de San Joaquín,” concluyó el reporte al mismo tiempo que reconoce el continuo trabajo de los residentes y defensores comunitarios que ya están atendiendo los problemas.

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