Modesto

Costos de la educación presenta grandes obstáculos: Modesto

MODESTO -- Carismática, energética y llena de optimismo, así es Matilde Hernández.

La estudiante de la Universidad Estatal de California, Stanislaus vive para sus estudios y para su mamá.

"Yo hago lo que hago por mi mamá, ella es lo único que tengo en el mundo," dijo Hernández, de 23 años de edad. "Yo veo el sacrificio que ha hecho por nosotras."

Hernández es hija única de mamá soltera. Ellas abandonaron su natal Ciudad de México hace 12 años con el fin de encontrar una vida más plena en este país.

"Llegamos con una visa temporal, se venció y decidimos quedarnos," comentó Hernández.

Al graduarse de la preparatoria Downey, en Modesto, y luego de asistir al Modesto Junior College, Hernández pudo continuar sus estudios universitarios como una estudiante AB 540 -- ley estatal que les permite a los jóvenes indocumentados seguir sus estudios sin recibir ayuda financiera.

"Hasta hoy llevo unos ocho mil dólares de mi bolsillo invertidos en mi educación," comentó.

Como ejemplo, este semestre en la universidad de Stanislaus ella se matriculó para dos clases que le costarán $2,170.

"Me tuve que inscribir en un plan de pagos con el cual debo pagar $700 al mes," dijo. "La verdad ya no pienso mucho en el dinero, ya me acostumbré a luchar... mi mentalidad es la de una guerrera."

Aunque actualmente no cuenta con el empleo mejor pagado del mundo en un restaurante local, ella dice sentirse afortunada de contar con éste.

"No es el mejor pero me ha ayudado a pagar mi educación, además desde chiquita aprendí a ahorrar," dijo sonriente. "He estado trabajando desde que tenía 16 años de edad."

Hernández, quien supo a una edad corta cuál sería su llamado profesional, está estudiando Comunicaciones y Periodismo y tiene grandes planes para su futuro.

"Yo me veo trabajando en una cadena de televisión -- Televisa, Univisión, Telemundo -- me veo dando las noticias a las 6 p.m. o las 11 p.m. justo al lado de Jorge Ramos," comentó Hernández con una sonrisa. "¡Es un hombre muy atractivo!"

Pero a pesar de su sonrisa contagiosa, Hernández también ha tenido sus momentos de dudas y tristeza.

"Tuve que dejar de ir a la escuela un semestre porque ya no pude pagar cuando subieron las cuotas de la matriculación y recortaron las clases que ofrecían," dijo. "Además yo lloré mucho cuando el DREAM Act no fue aprobado."

Cuando ahorró lo suficiente, Hernández regresó a la escuela dispuesta a luchar por su sueño de llegar a la televisión.

Y aunque su estado migratorio le ha causado ciertos momentos de dificultades -- incluso no todos sus amistades están al tanto, "he sabido cómo arreglármelas en dado momento," dijo.

Mientras tanto, Hernández camina con la frente en alto y asegurándonos de que pronto la veremos en la televisión.

Mande correo electrónico a: oruiz@vidaenelvalle.com

  Comments