Modesto

Invitan que dejen la vida pandillera

MODESTO -- Un jueves por la tarde, 17 jóvenes entraron al gimnasio de la escuela secundaria Mark Twain de Modesto sin esperarse que les dieran un ultimátum.

Estos jóvenes, de 13 a 18 años de edad, son miembros documentados de una pandilla del oeste de Modesto que ha aterrorizado la vecindad con violencia y crímenes. Todos ellos están en libertad condicional y son considerados alto riesgo de volver a cometer un crimen.

La policía de Modesto les dio una última oportunidad de dejar la vida pandillera atrás y aprovecharse de los recursos que les podrían ayudar a terminar la escuela y obtener una carrera universitaria.

Se les dio unos cuantos días para que tomaran su decisión: Si ellos rechazaban la oferta y continuaban su actividad criminal, ellos enfrentarían vigilancia intensa por las autoridades locales, estatales y federales mientras sigan en la calle.

"Puedo utilizar todos estos recursos para meterlos a la cárcel o puedo exponerlos a otras oportunidades," les dijo Mike Harden, jefe interino de la policía de Modesto. "Demasiada gente ha sido lastimada y demasiada gente ha muerto por la violencia en nuestra comunidad. Y la violencia debe parar.:

El ultimátum fue el primer paso del Proyecto SAFE (Luchando por Responsabilidad y Empelo Futuro) de la policía de Modesto. El departamento recibió un subsidio de $389,000 el año pasado para comenzar este programa.

El Proyecto SAFE obliga a pandilleros en libertad condicional a reunirse con un equipo de representantes de la policía y organizaciones comunitarias. El ultimátum se les dará a un grupo nuevo de pandilleros por lo menos una vez al mes. Las juntas se realizarán en localidades que son consideradas refugios seguros en la vecindad de la pandilla.

"No queríamos tener las juntas en le Departamento de la Policía," dijo el teniente de la policía de Modesto Chris Fuzie. "Es como si te llamaran a la oficina del director."

Una vez que se les da el ultimátum, los pandilleros son entrevistados individualmente por voluntarios comunitarios. Se les hace preguntas sobre su vida en casa, su progreso escolar y pasado criminal.

Luego se les anima a aprovecharse de los servicios que se les ofrece tal como entrenamiento de empleo, guía de parte de grupos de fe y mentores. Ellos pueden recibir ayuda para obtener su GED (o diploma equivalente a la preparatoria), terminar la preparatoria e ir a la universidad.

Si ellos escogen continuar su actividad pandillera, ellos serán el enfoque de una vigilancia agresiva por beber en público, violaciones vehiculares, órdenes judiciales pendientes, violaciones narcóticas y actos violentos, seguidos por una prosecución intensa.

Ellos serán sujetos a redadas pandilleras e inspecciones de libertad condicional.

"Vamos a llegarles con la fuerza total de la ley," dijo Fuzie, quien supervisa las unidades de investigaciones pandilleras del departamento. "No es acoso. Estamos usando la ley de la manera que fue diseñada."

Iguala al programa de Boston

El programa es igual al programa Operation Ceasefire de Boston, al cual los oficiales acreditan en disminuir la tasa de crimen en la ciudad.

Los homicidios juveniles en Boston bajaron de más de 70 en 1990, antes de que comenzara Operation Ceasefire, a menos de 20 en el último año del programa en el 2000, de acuerdo a una revisión de la Universidad de Harvard. Los homicidios juveniles subieron en los 4 años después que terminó el programa.

La policía de Modesto está trabajando en el proyecto con el Departamento de Libertad Condicional del Condado de Stanislaus, con la oficinal del fiscal del distrito del Condado de Stanislaus y con varias agencias federales.

"Ésta es su última oportunidad," dijo Raúl Domínguez, oficial de libertad condicional del Condado de Stanislaus y miembro de la Unidad Juvenil de Alto Riesgo. "Sabemos todo lo que están haciendo. Estamos cansados de perder a jóvenes a la vida pandillera."

Tom Brennan, fiscal del distrito del Condado de Stanislaus, quien procesa la mayoría de los casos relacionados con las pandillas, prometió utilizar lo que sea, incluyendo su tarea escolar, para demostrar su vínculo con las pandillas y agregar condiciones a cualquier cargo, lo cual significa más tiempo en la prisión.

"Diez años de meter a jóvenes a la prisión te cansa," dijo Brennan. "Pero no me estoy deteniendo."

Kim Sánchez, abogada asistente, le advirtió al grupo que no hay posibilidad de libertad condicional en una prisión federal, donde los ofensores tienen que servir por lo menos el 85 por ciento de sus sentencias. Generalmente a los pandilleros los cambian de lugar cada seis meses y son enviados a instalaciones en todo el país.

"Serán cambiados a miles de millas lejos de sus familias y amigos," dijo Sánchez.

Los jóvenes también recibieron advertencias y mensajes de apoyo de agencias y grupos comunitarios como Stanislaus County Alliance Worknet, la cual recibe subsidios estatales para entrenar a ex pandilleros.

Carlos Cervantes es un coordinador para la agencia y trabaja con aquellos que están buscando las destrezas de trabajo y una manera para salir de las pandillas.

Cervantes creció en la vecindad del aeropuerto en Modesto y está familiarizado con la actividad pandillera que llevó a muchos de sus amigos a la prisión.

Entrenamiento de trabajo

Cervantes dijo que Alliance Worknet puede evaluar el nivel de destreza de una persona, proveer entrenamiento y tutoría, cupones de comida y gasolina, organizar talleres para crear un currículum vitae y entrevistas de empleo, y ayudar a obtener experiencia laboral.

La agencia está trabajando con unos 70 ex pandilleros y espera ayudar a más a través del Proyecto SAFE. Cervantes agregó que hay dos participantes que están recibiendo entrenamiento en tecnología solar en el Modesto Junior College.

"Son buenos individuos. Solamente tomaron decisiones equivocadas," dijo Cervantes. "Sólo necesitan guía para cambiar las cosas."

Martha Cisneros de la Oficina de Educación del Condado de Stanislaus ofrecerá guía para estos jóvenes. Ella fue contratada para encargarse de los casos con el Proyecto SAFE.

Cisneros comentó que recibió llamadas telefónicas de dos de los jóvenes en la reunión de ese jueves, diciendo que ellos estaban interesados en el programa.

Ella ha ayudo a niños en riesgo, trabajando como coordinadora de prevención de drogas en las vecindades infestadas con pandillas de Stockton.

Con el Proyecto SAFE, su trabajo será dirigirlos hacia los recursos, monitorear su progreso y asegurarse que la ayuda que están recibiendo esté funcionando.

"Voy a ser como pegamento," dijo Cisneros. "Voy a estar pegada a estos chicos."

Como Cisneros, Jorge Pérez les dijo a los jóvenes ese jueves que hay una salida de las pandillas. Él habló sobre su juventud como pandillero en Salinas y cómo él dejó su vida criminal atrás para buscar una carrera y una educación.

Pérez es ahora un coordinador de alcance para las Escuelas de la Ciudad de Modesto ayudando a estudiantes de alto riesgo.

"Yo tuve una segunda oportunidad," les dijo Pérez a los jóvenes. "Hoy, ustedes aquí tienen una segunda oportunidad."

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