Fresno

Muchas oportunidades para esta joven

FRESNO -- Abigail Arenas sentada en su silla de ruedas sostenía una bandera estadounidense. Llevaba puesta una camisa blanca y su pelo recogido en una colita. Su padre estaba sentado junto a ella, también con una bandera estadounidense en sus manos y con los ojos llorosos.

Los dos estaban esperando pacientemente en la primera fila de la sala de exhibición del Centro de Convenciones en Fresno el 8 de agosto por la mañana para participar en una celebración de ciudadanía. Otros 726 solicitantes de 46 países alrededor del mundo -- incluyendo 305 de México -- estaban sentados detrás de ellos, esperando por ese momento especial que cambiaría sus vidas.

Pero, para Arenas, una joven de 23 años de edad, ese momento de cambio llegó cuando sus padres descubrieron que había nacido con una condición médica que la dejaría en una silla de ruedas por el resto de su vida.

"Mis padres me trajeron aquí cuando estaba chiquita. Apenas tenía seis meses de edad. No hubo recursos médicos en México para que me pudieran ayudar con mi condicion, así que no tuvieron más remedio que salir de nuestro pueblo en Oaxaca para venir a los Estados Unidos," dijo Arenas.

Arenas vive con una enfermedad rara de los huesos que no le da la fuerza suficiente para caminar.

Su padre Bartólomo, un chofer de camión, dijo que salir de México fue la decisión correcta a pesar de que dejaría a sus seres queridos atrás -- su esposa e hijos pequeños tendrían que quedarse en Oaxaca.

"Le hice una petición al gobierno de los Estados Unidos con el fin de traer a mi hija al país," contó Bartólomo. "En México, no hay prácticamente ninguna ayuda para las personas que tienen la condición médica de mi hija. No hay dinero para ayudar a los padres financiar algunos de los costos de los tratamientos ni tampoco los costos de las medicinas que tenía que comprar. Yo no tenía más remedio que venir a los Estados Unidos para poder obtener el tratamiento que necesitaba. Ahora estoy muy contento de haberlo hecho."

En 1985, él salió de México con su hija Abigail, entonces una bebé.

Arenas, quien ha crecido en este país la mayor parte de su vida, lo ha hecho lejos de su madre y otros familiares que aún residen en Oaxaca.

A pesar de que está sola en este país con su papá y un hermano de 21 años de edad, ella ha aprovechado todas las oportunidades para salir adelante.

"Las personas que son médicamente discapacitadas están limitadas en lo que pueden conseguir, no solamente en México, pero en cualquier país del mundo. En México, no hay los recursos necesarios para poder afrontar los costos de cualquier discapacidad o una enfermedad, así que me alegro de que mi padre me trajo a este país," dijo ella.

A través de los años, algunos de sus hermanos también se han convertido en ciudadanos estadounidenses. Un hermano de 26 años de edad se encuentra en el ejército estadounidense y está en el servicio en Afganistán, mientras que su hermano de 21 años asiste a la universidad con ella. Los otros dos hermanos están viviendo en México con su mamá.

"Es imposible ir a la escuela con la discapacidad que tengo, pero para mí ha sido una bendición. He sido capaz de hacer todo lo que quiero hacer en esta silla de ruedas. No me ha impedido tratar de cumplir mis sueños y yo no siento que la gente me ha tratado de ninguna manera diferente. Me siento muy bien," explicó Arenas.

El año pasado, ella y su hermano se matricularon como estudiantes en Fresno City College y están tomando clases de administración de empresas. Arenas aspira a abrir su propio negocio en el futuro.

"Yo no me he puesto a pensar sobre qué tipo de negocio quiero abrir, pero es algo que definitivamente quiero hacer," dijo Arenas.

Mande correo electrónico a: cmoreno@vidaenelvalle.com

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