Fresno

J.A. Ramírez toma riendas en Livingston

FIREBAUGH -- José Antonio Ramírez, quien en un tiempo fuera el gerente municipal más joven en California a la edad de 28 años, está por llevarse a Livingston sus 11 años de experiencia en el puesto.

"Cuando la gente me pregunta cómo es mi trabajo, yo por lo regular les digo que es como jugar hackie sack y hacer malavares al mismo tiempo," dijo Ramírez a los 300 residentes de Firebaugh que se dieron cita en una reciente comida de despedida.

Ramírez, ahora con 39 años, sirvió como gerente de la ciudad de Firebaugh durante ocho años, y fue el gerente de la ciudad de Orange Cove durante tres años antes de eso. Ramírez fue el primer latino en llegar a ese puesto en Firebaugh.

El originario de Guadalajara, Jalisco, México jugó un papel muy importante en conseguir los $35 millones en fondos estatales y federales para proyectos de Firebaugh, incluyendo un subsidio estatal de $2.3 millones que le permitió a la ciudad reemplazar las tuberías de agua que estaban destruidas. Eso resolvió los problemas con la baja presión del agua, roturas de tubería del agua cada semana, grandes pérdidas de agua, atracción y retención de negocios, y crecientes costos en el sistema hidraúlico.

Los líderes de Firebaugh dijeron que Ramírez fue exitoso porque tuvo una visión más alta para la comunidad.

"José fue atento, mostró preocupación y compasión. Él fue un líder, un ejemplo e inspiración para todos a su alrededor. Se le va a extrañar," dijo el Dr. Willard Clark de West Hills Community College District.

Ramírez dice que lo que más va a extrañar es la gente de Firebaugh.

"Me encantaba ir a trabajar todos los días. La gente no se da cuenta de que todo lo que pasa en la comunidad pasa por mi oficina. Lo que yo hago o dejo de hacer tiene un impacto positivo o negativo en la comunidad y siempre estoy tratando de que sea algo positivo," dijo Ramírez.

Como el nuevo gerente de Livingston, él ya estableció una lista de ambiciosas metas.

"Yo quiero que la ciudad llegue a ser la joya del Condado de Merced. Yo sé que se va a tomar tiempo y esfuerzo -- y no va a ser fácil -- pero esa es mi meta," dijo Ramírez, quien inició su nuevo empleo esta semana.

Uno de los proyectos más recompensadores para Ramírez en Firebaugh fue un jardín comunitario impulsado por las promotoras (mujeres que promueven la salud y otros asuntos dentro de la comunidad). El concilio de la ciudad estuvo de acuerdo en rentar siete acres a un grupo y proveer agua gratis. El grupo vendió sus cosechas en el mercado de frutas y verduras del centro.

"Desde entonces ha sido un éxito," dijo Ramírez. "Yo creo firmemente que los líderes comunitarios tienen una responsabilidad con sus residentes -- para mejorar sus vidas en toda manera que sea posible."

El irse de Firebaugh fue una decisión difícil de tomar, dijo él.

"Cuando las oportunidades se presentan, uno tiene que tomarlas. La razón por la que tomé el empleo en Livingston fue porque estuve recibiendo llamadas y mensajes electrónicos de amigos cercanos, colegas y otras personas a quienes ni conozco, diciéndome que yo sería lo apropiado para la ciudad de Livingston, y me animaron a que solicitara el puesto. Cuando la gente que uno no conoce lo empieza a recomendar para un puesto, uno tiene que creer que está haciendo algo bien," dijo Ramírez.

La ciudad de Firebaugh, cuya población es 70 por ciento latina, le presentó a Ramírez asuntos desde abastecimiento de agua hasta falta de oportunidades recreativas para los residentes.

"Hubo muchos desafíos cuando apenas había llegado a Firebaugh" dijo Ramirez.

Él se asoció con el Greenlining Institute, Relational Culture Institute, PG&E, Comcast, y varios bancos locales para diseñar y desarollar el Proyecto Villas San Joaquín, un complejo que cuenta con 21 hogares familiares a costo razonable.

Hace tres años, él se enfocó en el impacto que tienen las pérdidas de agua con los agricultores del Valle y sus empleados.

"Era importante atender estos asuntos debido a que de esto dependían los empleos y la manera en que se gana la vida nuestra gente," dijo Ramírez.

La ciudad utilizó $1 millón de fondos Safe Routes to School para mejorar la seguridad de los niños que caminan de la casa a la escuela, para reparar banquetas, cordones, desagües y drenajes. También se instaló alumbrado público inalámbrico en los cruces peatonales y se hicieron accesibles para gente con discapacidades.

El año pasado, Ramírez consiguió $3.5 millones en subsidios para diseñar y construir el Parque Maldonado. El parque regional cuenta con áreas para patinaje, fútbol, y softbol.

"Todo lo que yo he ayudado a conseguir ha sido para la comunidad y sus residentes," dijo Ramírez en cuanto a sus proyectos.

A principios de su carrera, él inició la formación de Firebaugh Community Coalition, una organización no lucrativa compuesta de 17 representantes de clubes cívicos, escuelas, ciudades cercanas, iglesias y otras organizaciones comunitarias para servir como mecanismo para apoyarse entre sí en oportunidades para subsidios.

Hasta este día, ellos se reúnen una vez al mes para hablar sobre proyectos actuales y metas a largo plazo.

Mande correo electrónico a: cmoreno@vidaenelvalle.com

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