Fresno

La pobreza en el Valle Central: Un reto para todo California

La pobreza en el Valle de San Joaquín se puede contribuir a la economía agrícola que no ofrece empleo todo el año.
La pobreza en el Valle de San Joaquín se puede contribuir a la economía agrícola que no ofrece empleo todo el año. The Fresno Bee

A pesar de contar con los condados agrícolas más ricos, el Valle de San Joaquín tiene siete de los 10 condados con mayor pobreza infantil del estado. La región también produce petroleo y cuenta con un rico mercado hipotecario.

El Valle de San Joaquín comprende ocho condados: Fresno, Kern, Kings, Madera, Merced, San Joaquín, Stanislaus y Tulare, con una población de 4,080,509 personas, según estimación del Departamento del Censo para 2011-15, de las cuales 50.2 por ciento son de origen latino.

Precisamente los latinos son el grupo étnico más pobre: en 2016, el 26.1 por ciento vivía en la pobreza en California, de acuerdo con un estudio publicado por el Public Policy Institute of California en julio 2018. Mientras tanto, 18.9 por ciento de los afroamericanos, el 17.6 por ciento de los asiáticos y el 13.5 por ciento de los blancos vivian en la pobreza.

La misma fuente indica que muchas de las personas que viven en la pobreza trabajan, a pesar de que existe la creencia generalizada de que los pobres no tienen empleos: en 2016, el 79.5 por ciento de los californianos pobres vivían en familias en las cuales habia al menos un adulto trabajando de tiempo completo – sin contar otros miembros con empleos temporales o de medio tiempo.

En el Valle de San Joaquín, la pobreza es más aguda. Y en esta importante región se enfoca el estudio publicado por Sierra Health Foundation en enero de 2017, titulado ‘California’s San Joaquín Valley: A Region and Its Children Under Stress.

“La pobreza tiene muchas causas, no hay un solo factor que pueda cambiar por si mismo esta situación,” dice el Dr. Jonathan London, Director del Center for Regional Change de la Universidad de California, Davis, quien participó en el estudio. “Cualquier esfuerzo anti-pobreza debe tener esto en cuenta.”

En esta región no hay mucha variedad de empleos y esto no permite que muchas personas puedan obtener mejores trabajos.

La agricultura es la fuente principal de empleo. El trabajo del campo no es permanente – salvo excepciones – y no paga más del salario mínimo. Peor aún, existe la práctica del llamado “robo de salarios” que consiste en diferentes métodos para pagar menos a los trabajadores, lo que beneficia ampliamente a las empresas. Por ejemplo, en algunas cosechas se paga por cantidad de productos cosechados y no por horas de trabajo. Los trabajadores más lentos ganan menos. Y peor aún, es conocida en los campos agrícolas la práctica de anotar menos peso de los baldes (o canastas) cosechadas por trabajador, lo que implica menos pago por trabajo realizado.

Sin embargo, la industria agrícola de California, que ocupa un número no definido de campesinos – según la fuente que se consulte, ese número varía de 500,000 a 800,000 jornaleros – tiene ingresos millonarios, mientras que los trabajadores ganan salarios que solo les permite la subsistencia a sus familias.

El Condado de Tulare, primer productor agrícola, con ingresos de $8.1 billones de dólares, según datos de 2014, ocupa el tercer puesto en pobreza infantil (38 por ciento); Fresno es el tercer condado en cuanto a ingresos de esa industria ($7 billones) y ocupa el primer lugar en cuanto a pobreza de menores de edad.

“La pobreza golpea muy duramente a los jornaleros agrícolas. La estructura de esta industria se basa en bajos salarios con la excusa de que se trata de un trabajo no especializado, es un sector de la población muy vulnerable,” dice London. “La mayoría de los jornaleros son inmigrantes, con limitaciones en el idioma inglés y en el funcionamiento del sistema.”

El estudio expone la relación del origen de los padres y la pobreza de la familia. Por ejemplo, en el condado de Fresno, hay un 43.7 por ciento de niños pobres donde sus padres son extranjeros, comparado con 32.4 por ciento de niños pobres de padres nacidos aquí.

La pobreza parece ser un círculo vicioso del cual es difícil salir y del cual participan otros factores, como el acceso a la vivienda y barrios dignos donde vivir, o el acceso a una mejor educación.

El estudio mencionado afirma que debido a las históricas prácticas discriminatorias en la vivienda, los niños de color tienden a vivir en barrios pobres y tienden también a quedarse en ellos cuando son adultos. Esta falta de movilidad está aún más agravada por bajo nivel de educación y, en algunos casos, por una evidente discriminación política y económica.

Agreguemos que la mayoría de estos barrios, inclusive condados, padecen altos niveles de contaminación del agua y del aire, lo que lleva al aumento de enfermedades respiratorias y digestivas.

El estudio menciona que en el Condado de Fresno, más del 45% de los niños viven en barrios pobres. Por su parte, el Condado de Kings le sigue con algo menos del 40 por ciento de niños viviendo en barrios similares, pero sin embargo, en los últimos años esta tendencia se estabilizó en el Valle de San Joaquín, con la excepción de dos condados – San Joaquín y Tulare – en los cuales esos porcentajes han aumentado notablemente.

¿Qué hacer ante este grave problema?

“Las leyes son importantes, deberíamos tener nuevas leyes y cambiar otras que apunten a disminuir la desigualdad social,” asegura London. No se trata solo de salarios, aclara. “Tenemos que enfrentar asuntos como trabajo, inmigración, educación, vivienda… Y además tenemos que tener una estrategia y organizarnos, así podremos exigir y presionar al poder.”

  Comments