Fresno

Muere Trinidad Rodríguez ex Alcalde de Kerman después de una larga enfermedad

Kerman Mayor Trinidad Rodriguez speaks at a 2008 press conference in support of state legislation that makes changes to Jessica’s Law. He died last week at age 82.
Kerman Mayor Trinidad Rodriguez speaks at a 2008 press conference in support of state legislation that makes changes to Jessica’s Law. He died last week at age 82. jesparza@vidaenelvalle.com

Se recordará durante mucho tiempo a Trinidad Rodríguez — exalcalde de Kerman, líder comunitario y veterano de la Guerra en Vietnam – como un hombre altruista con una infalible motivación por la retribución, dijeron sus amistades y familiares.

Rodríguez falleció en su hogar por causas naturales el lunes por la mañana (11 de febrero) Él tenía 72 años.

El hijo de trabajadores migrantes, será recordado por muchos en su ciudad natal de Kerman y en todo el Condado de Fresno, donde él estuvo intensamente ocupado en asuntos de gobierno local.

Ron Manfredi, quien durante mucho tiempo fue administrador de la ciudad de Kerman, dijo que Rodríguez fue uno de los líderes locales más efectivos con quien él haya trabajado. A Rodríguez se le reconoce por haber ayudado a revitalizar Kerman al mejorar los caminos y elevar la posición de la comunidad entre las ciudades del Valle. Él fue el alcalde durante 14 años.

Junto con haber sido alcalde y concejal durante mucho tiempo, Rodríguez también fue miembro de Fresno Local Agency Formation Commission, Fresno County Rural Transit Agency, expresidente de United Way of Fresno County, y Council of Governments, agencia en la que prestó servicio como presidente.

“Él fue uno de los mejores, si no es que el mejor, de los funcionarios públicos,” dijo Manfredi, administrador de la ciudad de Kerman durante 19 años. “Y Kerman es muestra de ello.”

De joven, Rodríguez quería ejercer en el campo de la medicina, pero esos planes se desviaron después de que fue reclutado para prestar servicio en el Ejército en 1966. Él fue enviado a Vietnam donde prestó servicio como médico de campo. La experiencia le afectó, tanto física como emocionalmente, dijo su hija Myra Squeo.

Después de regresar a casa, consiguió trabajo de mecánico y trabajó en los autobuses del Distrito Escolar Unificado de Kerman. No pasó mucho tiempo antes de que fuera promovido a chofer. Squeo recuerda que su padre siempre fue cuidadoso de que los estudiantes que él transportaba llegaran bien a sus hogares.

“Él no se alejaba hasta que veía que entraban a su casa,” dijo ella. “Él trabajó para el distrito durante 32 años, con el tiempo subió de puesto hasta llegar a dirigir el departamento de transporte y mantenimiento del distrito.

Fue durante esos años de trabajo para el distrito escolar que su padre se puso en contacto con muchos estudiantes que buscaban su consejo y guía.

“Él siempre ofreció ánimo a la juventud de la comunidad,” dijo ella. “Todos eran bienvenidos a nuestra casa.”

Uno de esos jóvenes fue Jass Rai, quien se graduó de la Preparatoria Kerman y ahora estudia en la Universidad de California en Berkeley. Rai llegó a ser amigo de la familia y visitaba a Rodríguez con frecuencia.

“Él era como un abuelo para Jass,” dijo Squeo. “Él en realidad lo admiraba. Ellos tenían las mejores conversaciones sobre política y educación.”

Rai valoró a Rodríguez desde la primera vez que se conocieron.

“De niño en la escuela primaria él traía a su nieta a la escuela y yo siempre admiraba cuánto lo respetaba la gente, su forma de vestir, como se comportaba,” dijo Rai. “Yo lo apreciaba mucho.Platicábamos durante horas por semana. Su visión de realzar a los demás siempre va a ser una inspiración para esta comunidad.” Rai quiere estudiar leyes y con el tiempo involucrarse en el servicio público, igual que Rodríguez, su ejemplo.

“Él fue uno de los mejores servidores públicos en el Valle,” dijo Rai.

Squeo dijo que la frágil salud de su padre lo hizo retirarse del público durante los dos últimos años. Ella dijo que el haber estado expuesto al herbicida, Agente Naranja, durante la guerra, fue algo que contribuyó negativamente en su salud. Su sistema nervioso se deterioró y le impidió caminar.

Aún así, Rodríguez quería estar enterado de lo que pasaba en la comunidad. Él preguntaba cómo iban las cosas en el distrito escolar, o si el equipo de fútbol americano había ganado su último partido.

“Él estuvo muy orgulloso de su comunidad hasta el último momento,” dijo ella.

A Rodríguez le sobrevive su esposa Cecelia Rodríguez y sus hijas, Myra Squeo y Danelle Provencio.

La familia prefiere no tener un servicio funeral público en este momento.

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