Fresno

Testigo narra cómo el Chapo se hizo rico, con cuatro jets y zoológico propio

El ex investigador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y especialista en lavado de dinero, Donald Semesky Jr. (i), mientras responde las preguntas del abogado Eduardo Balarezo (2i), frente al juez Brian Cogan (c arriba), y delante del narcotraficante mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán (2d) y una intérprete.
El ex investigador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y especialista en lavado de dinero, Donald Semesky Jr. (i), mientras responde las preguntas del abogado Eduardo Balarezo (2i), frente al juez Brian Cogan (c arriba), y delante del narcotraficante mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán (2d) y una intérprete. Agencia EFE

Un testigo del Gobierno de EE.UU. en el juicio por narcotráfico contra Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán relató el nivel de vida de su antiguo jefe, que con el “boom de la cocaína” en la década de 1990 lo llevó a tener cuatro jets, casas en cada playa de México, ranchos en cada estado y su propio zoológico.

Miguel Ángel Martínez Martínez, alias ‘El Gordo’ o ‘El Tololoche,’ testificó por segundo día, una sesión ante el tribunal de Nueva York en al que explicó que su entonces jefe le regaló un reloj Rólex con diamantes y durante los noventa le pagó un millón de dólares de salario.

En un solo mes, agregó, le llegó a ordenar comprar más de 50 coches, Buick, Thunderbird y Cougar, para regalar a sus trabajadores, quienes podían escoger el modelo.

Aseguró, a preguntas de la fiscalía que intenta probar con su testimonio que El Chapo era el jefe del cartel de Sinaloa, que en la década de los noventa el negocio del narcotráfico estaba “muy bien” y que Guzmán Loera se benefició del “boom de la coca”, y que empleó parte del dinero en pagar sobornos para poder mantener su negocio.

Afirmó además que su entonces jefe recibía uno o dos camiones mensuales que venían desde Estados Unidos con el dinero producto de la venta de la droga, y que posteriormente envió sus jets a recoger ese dinero en Tijuana, que era llevado a Ciudad México y depositado en cuentas de bancos, tras sobornar a empleados, parte del cual lo invirtió en propiedades.

También aseguró que en uno de sus ranchos en Guadalajara, con piscina y cancha de tenis, tenía un zoológico con tigres, leones, panteras y venados, y un tren para recorrerlo, así como un yate, “el Chapito”, en su propiedad en Cancún y “4 ó 5 mujeres”.

El exadministrador de sus negocios y contacto con los cárteles de Colombia (Cali, Medellín y Nortes del Valle) que le vendían coca, comenzó a trabajar para el Chapo en 1987, cuando aún no existía el cartel de Sinaloa, sino la Federación de Carteles, que dirigía Juan Esparragoza, ‘El Azul,’ el “jefe de todos,” según le dijo entonces Guzmán Loera.

En una de sus anécdotas, contó que él y Guzmán Loera fueron a visitar al Azul a prisión en 1987 en Ciudad México para pedirle permiso para una revancha contra el cartel de Tijuana, de los hermanos Arellano Félix, porque habían matado a dos de sus amigos.

Aseguró que se pagaban sobornos al personal de la prisión, lo que les permitió llegar de noche y verle en su celda, donde “había de todo lo que querían tomar”, como whisky, cerveza y cognac, una banda tocando, comida para escoger entre codorniz, langosta y droga, así como guardias limpiando, cocinando y dando protección a Esparragoza.

El Azul les autorizó la revancha, iniciándose así la guerra contra el cártel de Tijuana, en lo que Guzmán invirtió “muchísimo dinero” en comprar armas.

Aseguró que Guzmán Loera tenía guardaespaldas armados todo el tiempo con rifles AK-47, AR-15, M-16, granadas y gases lacrimógenos.

Martínez, que trabajó para el Chapo entre 1986 y 1998 también destacó, el incidente en el aeropuerto internacional de Guadalajara, donde asesinaron al cardenal Juan Jesús Posada Ocampo, al que presuntamente los Arellano Félix confundieron con Guzmán Loera.

Guzmán Loera, que enfrenta cadena perpetua por once cargos de narcotráfico, el principal por mantener una empresa criminal continua y que no perdió detalles del testimonio de su examigo, logró escapar por las correas donde se entregan las maletas a pasajeros, con uno de sus guardaespaldas.

Al día siguiente, dijo, su jefe le informó que se iría de México porque “era mucha la presión” y sus fotos estaban constantemente en la televisión.

Guzmán viajó a Guatemala donde fue arrestado en 1991 y sus casas, bodegas y más de 3.000 kilos de coca fueron entregadas por Martínez a su hermano Arturo, que continuó operando el cartel.

Durante la primera parte del interrogatorio, Martínez, un testigo protegido de la fiscalía cuyo rostro no puede ser dibujado como parte de las extremas medidas de seguridad de este caso, explicó cómo su compadre comenzó a enviar droga a EE.UU. usando un túnel, vehículos con doble fondo y hasta latas de jalapeño con cocaína.

Cadena perpetua en EE.UU. a sucesor del ‘Chapo’

El narcotraficante mexicano Dámaso López Núñez, ‘El Licenciado,’ considerado uno de los sucesores de Joaquín “El Chapo” Guzmán al frente del Cartel de Sinaloa, fue condenado hoy a cadena perpetua en una corte federal de Alexandria (EE.UU.) tras declararse culpable de narcotráfico.

‘El Licenciado,’ de 52 años, que había reconocido su responsabilidad en el delito de tráfico ilícito de drogas el pasado 28 de septiembre, pasará el resto de su vida en prisión.

Tanto la defensa como la fiscalía habían recomendado al juez que la sentencia fuera prisión de por vida; el fallo incluye un embargo por valor de 25 millones de dólares.

El mexicano entró en la sala del tribunal federal saludando y lanzando besos a una docena de seres queridos que acudieron a la audiencia este viernes.

“Una disculpa a todo el pueblo de Estados Unidos,” apuntó López en su última intervención del día, en la que también dio gracias al magistrado del caso, Thomas Ellis, y de la que se retiró despidiéndose de los presentes y señalándose el corazón.

A petición de la defensa del narcotraficante, el juez reclamó a la oficina de prisiones federal que se le designe una cárcel nacional en la región suroeste del país, “ya que el acusado es de México”.

Ellis enfatizó que se trataba de “una ofensa muy seria” y que, por ello, la sentencia debería disuadirle a él y a quienes desarrollan este tipo de actividades ilícitas.

López, extraditado a EE.UU. el pasado 6 de julio, fue detenido el 2 de mayo de 2017 en Ciudad de México y la Secretaría de Relaciones Exteriores de México anunció en enero que había accedido a la petición de extradición de Estados Unidos.

Como parte del acuerdo de culpabilidad, López reconoció haber formado parte del Cartel de Sinaloa entre 2001 y 2017, una organización de la que fue uno de sus líderes y mediante la que distribuyó “mucho más” de 450 kilos de cocaína, entre otros puntos, a EE.UU.

El hijo de López, Dámaso López Serrano, conocido como “el Mini Lic”, se entregó en julio de 2017 a agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) en la frontera con México y firmó un acuerdo de culpabilidad supuestamente a cambio de colaborar con las autoridades.

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