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Nuevos programas para detección de cáncer de pulmón

Por décadas, el titán de los negocios, Dennis Bookshester trabajó en compañías Fortune 500 como Fruit of the Loom, Turtle Wax, y detallistas como Carson Pirie Scott y Zales Jewelers. Actualmente Bookshester, de 75 años, está retirado y quiere usar su experiencia en los negocios, para curar el cáncer de pulmón.

Luego de sobrevivir un cáncer de pulmón, Bookshester, quien divide su tiempo entre Coconut Grove y Chicago, está organizando una fundación dedicada a la detección temprana del mismo.

La fundación, que comenzó con una donación hecha por Bookshester de $50,000, a Baptist Health South Florida Foundation, tendrá un programa de evaluación para cáncer del pulmón. El programa ofrecerá tomografías por un costo de $35 para aquellas personas con alto riesgo de cáncer del pulmón. Según los resultados, se recomendará tomografías adicionales a algunos pacientes. El comienzo del programa llamado Baptist Health Lung Screening Program, está programado para principios de junio. Este de evaluación también es ofrecida en Mount Sinai de Miami Beach, Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami y Memorial.

Bookshester se ha reunido con dos de las fundaciones más grandes de cáncer del pulmón en Chicago y espera lograr con este tipo de cáncer lo mismo que la Fundación Susan G. Komen ha hecho por el cáncer de seno.

“Si el cáncer pudiera ser descubierto en la primera fase como pasó conmigo, si las personas pudieran tener una tomografía temprano, no solo salvaría a las 200,000 personas que mueren anualmente de cáncer del pulmón, sino que podría salvar muchas vidas y millones de dólares en costos”, dice Bookshester.

Bookshester y su médico, el Dr. Mark Dylewski, cirujano torácico del South Miami Hospital, están luchando contra el cáncer número uno responsable de muchas muertes en Estados Unidos. Por cada seis personas que desarrollan la enfermedad, cinco morirán. Como en todo tipo de cáncer, la detección temprana es clave para mejorar la tasa de sobrevivencia. Aun así, pocas personas se hacen tomografías rutinarias de la misma forma que las mujeres se hacen mamografías.

Mientras que la iniciativa del Baptist se enfoca en prevención, otros médicos en la vanguardia de cáncer del pulmón están combatiéndolo con herramientas nuevas y prometedoras que han aumentado grandemente las tasas de sobrevivencia. Esas herramientas incluyen medicamentos orales nuevos con muchos menos efectos secundarios que la quimioterapia, Tarceva, Gilotrif y Zytadia, que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) acaba de aprobar este mes.

Estos medicamentos tratan las pequeñas células avanzadas de cáncer del pulmón, la forma más común de este tipo de cáncer, representando el 85 por ciento de los casos. Algunos de ellos están dirigidos a las mutaciones genéticas específicas mientras que otros bloquean proteínas que promueven el desarrollo de células cancerosas.

“Estamos muy emocionados con estas nuevas drogas”, dice el Dr. Luis Raez, director del Instituto de Cáncer Memorial en Hollywood.

Cada vez más pacientes de cáncer del pulmón, particularmente los adultos mayores, están siendo tratados quirúrgicamente y con radiación, dice la Dra. Estelamari Rodríguez, especialista en cáncer del pulmón en el Centro Integral de Cáncer Mount Sinai en Miami Beach.

“Tenemos muchos pacientes de mayor edad que pueden tolerar una cirugía”, dice Rodríguez. “Hace 15 años una persona de mayor edad con cáncer de pulmón no hubiese sido referida a un oncólogo debido a la toxicidad del tratamiento. Ahora tengo un buen grupo de mujeres mayores que están siendo tratadas”.

Las pruebas clínicas de terapia inmunológica a través de la nación y dirigidas a reactivar el sistema inmunológico para combatir el cáncer, también están ofreciendo nuevas esperanzas a los pacientes de cáncer del pulmón.

“A los pacientes que no han tenido resultados buenos con la quimioterapia, les está yendo mejor con estas pruebas”, dice Rodríguez.

Nadie necesita que un experto le diga que la mejor forma de evitar el cáncer de pulmón es no comenzar o dejar de fumar. Del 60 al 70 por ciento de las personas diagnosticadas con cáncer del pulmón fuman o lo hicieron en el pasado. El humo de segunda mano también juega un rol importante.

Mary Perplies Parais, enfermera jubilada, fue una fumadora de medio paquete diario. Parais fue diagnosticada con cáncer en estadio uno del pulmón en septiembre del 2011. Fue lo suficientemente afortunada de ser diagnosticada muy temprano, casi por accidente. Luego de notar sangre en la orina, Parais fue a visitar el médico a Mount Sinai, quien le ordenó una tomografía de vejiga y riñones. Esos órganos estaban limpios. Pero la tomografía registró una parte del pulmón en el que se mostraba una mancha. Luego de una biopsia, Parais recibió el diagnóstico de cáncer.

“Desafortunadamente, la mayoría de los casos de cáncer de pulmón son descubiertos en estadios tardíos, cuando ya es inoperable y la única opción es la quimioterapia”, dice. Parais fue sometida tanto a cirugía como a quimioterapia y desde entonces está en remisión.

“Siempre he tenido una actitud positiva”, dice Parais, madre de dos hijas y quien está activa en la iglesia y toca la guitarra. “Quiero que las personas sepan que pueden vencerlo, hay mucha gente que se da por vencida”.

Bookshester tiene la misma actitud positiva, y tuvo la misma suerte que Parais. Su cáncer también fue descubierto temprano. Había tenido un catarro fuerte y ante la insistencia de la esposa, visitó un centro de cuidado urgente del Baptist. Cuando unos rayos X mostraron una mancha, el médico le insistió en que fuera de inmediato al hospital para una tomografía computarizada. Así lo hizo y quedó atónito cuando el médico le dijo, “Parece cáncer”. La tomografía por emisión de positrones (PET scan en inglés) no fue concluyente.

Bookshester buscó opiniones de dos médicos diferentes. Un médico recomendó esperar, mientras que el otro recomendó remover el nódulo con cirugía. Bookshester optó por la segunda opinión y el nódulo resultó ser maligno. Cuando le tocó decidir qué tipo de tratamiento, Bookshester obtuvo varias opiniones médicas. La mayoría recomendó quimioterapia, pero Bookshester siguió la recomendación del que dijo que no, decidiendo, “Mejor tengo una vida más corta pero con mejor calidad de vida”.

Desde entonces la misión de Bookshester ha sido mejorar su salud, cambiando la dieta, disminuyendo el consumo de alcohol y las comidas grasosas y aumentando su rutina usual de ejercicio. (Él fumaba cigarros hace muchos años, dice.)

“Quiero crear mucha más conciencia sobre el cáncer del pulmón”, dice Bookshester. “En mi humilde opinión, si hubiese más cooperación entre los médicos y los científicos, creo que el cáncer estaría curado hoy en día”.

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