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Defensa y Fiscalía ofrecen su alegato en juicio del caso Trayvon Martin

Casi un año y medio después de la muerte de Trayvon Martin a manos de George Zimmerman, la defensa y los fiscales dieron el lunes su versión de los hechos al inicio del juicio de este crimen que conmovió a Estados Unidos.

Tras la presentación de los alegatos de apertura por parte de la defensa de Zimmerman y de los fiscales estatales, cuatro testigos fueron llamados al podio para detallar su relación con el acusado, con la víctima o explicar su papel en aquella confrontación mortal que levantó tensiones raciales en Sanford, una pequeña localidad del centro de Florida y varias ciudades del país.

“Jodidos malandros”, con estas palabras empezó su alegato el fiscal, John Guy, afirmando que estaba citando a Zimmerman cuando llamó al teléfono de emergencia 911 mientras perseguía a Martin en una urbanización privada en Sanford.

Con la mirada fija, apenas pestañeando, Zimmerman, de 29 años, se sentó en el banquillo de los acusados con un rostro casi sin gestos, de saco y corbata, escoltado por sus abogados, Mark O’Mara y Don West.

George Zimmerman “le disparó (a Martin) por las peores razones: porque quería”, afirmó el fiscal.

Pero uno de los abogados del acusado, Don West, replicó a su turno esta versión: “Le disparó a Trayvon Martin en defensa propia, después de ser atacado con saña”, dijo.

“La evidencia demostrará que no hay ningún monstruo aquí. George Zimmerman no es culpable de asesinato”, dijo West.

En la Florida alegar que se disparó en defensa propia puede llevar al acusado a recibir una condena menor o incluso ser absuelto, gracias a una permisiva ley sobre el porte y uso de armas entre civiles vigente desde el 2005 en este estado.

Bajo las órdenes de la jueza Debra Nelson, un jurado de seis mujeres escuchó los alegatos de ambas partes sobre el crimen ocurrido el 26 de febrero de 2012 que desató un debate nacional sobre la raza, las armas y la igualdad de las personas ante la ley y la justicia.

Medios nacionales e internacionales abarrotaron la Corte de Sanford, por lo que la jueza Nelson recordó a las integrantes del jurado las condiciones de aislamiento en las que deberán mantenerse mientras dure el juicio.

Está previsto que el juicio dure entre cuatro y seis semanas.

Las mujeres -cinco de ellas blancas y la sexta presumiblemente hispana- no podrán leer la prensa, ver noticieros ni acceder a internet. Podrán comunicarse con sus familias y amigos cercanos sólo bajo supervisión en un lugar secreto donde son custodiadas por oficiales de la oficina del sheriff, dijo una fuente de la corte a la AFP.

Afuera del palacio de justicia en Sanford, ciudad de 53,000 personas, a más de 400 km al noreste de Miami, la policía colocó barricadas para controlar posibles manifestaciones.

El fiscal Guy, que empezó la audiencia del lunes, fue implacable al narrar su versión del crimen ante la jueza, el jurado y el público.

“Cuando Zimmerman vio a Trayvon, no vio a un hombre joven caminando hacia su casa. En cambio, lo identificó, persiguió y mató”, sostuvo el fiscal al enfatizar en su descripción de los hechos que el acusado actuó movido por el prejuicio tan solo ver al adolescente negro caminando en una urbanización cerrada.

“Lo identificó como alguien que estaba a punto de cometer un crimen en su vecindario”, dijo sobre Zimmerman, el exvigilante voluntario, hijo de un estadounidense y una mujer peruana, que disparó mortalmente a Martin luego de una confrontación, según narró a las autoridades.

Mientras el fiscal daba su versión de los hechos, el padre de la víctima, Tracy Martin, lloraba desconsolado entre el público, al lado de la madre del joven.

Antes de empezar el juicio, el abogado de Zimmerman, Mark O’Mara, indicó que estaba “tratando con mucho esfuerzo de que este caso no sea lo que la gente está esperando allá fuera de la corte que sea”.

O’Mara aseguró que su defensa hará hincapié en que es un caso de defensa personal en el que el racismo no tiene nada que ver.

Por las pasiones que despertó este crimen en Estados Unidos y su relevancia en la pequeña ciudad de Sanford, la organización National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) convocó para el lunes en la noche una reunión de líderes comunitarios en una iglesia del barrio negro de este lugar al norte de Orlando, más de 400 km al noreste de Miami.

Zimmerman se declaró inocente alegando que actuó en defensa propia tras ser atacado por Martin.

Martin, que la noche de su muerte vestía una sudadera con capucha -convertida luego en símbolo de las protestas-, acababa de comprar unos dulces y un té frío para dirigirse a la casa donde se encontraba su padre con una amiga.

La justicia deberá determinar si fue un caso de defensa propia o un asesinato y además convencer a la opinión pública de cuánto peso tuvo el prejuicio racial en el crimen y la actuación de la policía, que detuvo a Zimmerman recién 44 días después del incidente cuando crecía la ira en el país.

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