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Prueban tren rápido en Illinois

En un modesto hito para la visión del presidente Barack Obama de un tren rápido, el viernes dieron inicio las pruebas a lo largo de una pequeña sección de la línea de Amtrak entre Chicago y San Luis, a una velocidad de 111 millas por hora.

El incremento de 30 millas en relación con la actual velocidad máxima de la ruta eleva la moral de los partidarios el tren rápido en Estados Unidos, que han visto a los conservadores del Congreso poner el freno en el presupuesto de tren rápido que consideran embrollos onerosos. Pero algunos expertos en el transporte ferroviario cuestionan si la ruta dará ganancias, si representa una competencia seria a los viajes por auto y aéreos, o si alguna vez alcanzará velocidades comparables a los trenes bala que se desplazan ppor Europa y asia a 150 millas por hora y más.

El secretario federade Transporte Ray LaHood y el gobernador de Illinois Pat Quinn estaban a bordo cuando cuando un tren de Amtrak llegó a 11 millas por primera vez en Illinois.

“Hace cuatro años no estaban en ninguna parte’’, dijo LaHood luego de que el tren alcanzó la velocidad hisórica. “Illinois y el país no eran nada enlo que se refiere a los trenes rápidos… “Esto es un sueño hecho hoy realidad’’.

El tren de Amtrak mantuvo brevemente la velocidad histórica, en la ruta de 15 millas entre el pueblo de Dwight y la ciudad de Pontiac.

“Lo importante es que esto es un paso en la dirección correcta, pero la pregunta es, ¿qué ganamos haciéndolo?”, consideró David Burns, consultor ferroviario en Chicago que hace más de tres décadas preparó uno de los primeros estudios sobre el servicio del tren rápido en esa ruta.

Los simpatizantes dicen que las rutas por el centro-norte del país que salen de Chicago representan la promesa más inmediata para la expansión del tren rápido fuera del servicio Acela de la ferroviaria Amtrak entre Boston y Washington, DC., el cual ya es mucho más rápido. Estiman que el tren a alta velocidad le dará a la creciente población de la región una alternativa a los viajes por avión y vehículos, promoverá el desarrollo económico a lo largo de la ruta y creará empleos en la manufactura.

Al revelar sus planes en el 2009, Obama dijo que una red madura de trenes rápidos también reduciría la demanda de crudo extranjero y eliminaría más de 2.7 millones de toneladas (6,000 millones de libras) de emisiones de dióxido de carbono al año, que equivalen a sacar de circulación un millón de vehículos.

Pero la situación podría cambiar si el republicano Mitt Romney gana la presidencia en noviembre. Romney y los republicanos desean anular los $1,500 millones en subsidios federales anuales para Amtrak, que ha registrado pérdidas.

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