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Tormenta Irene amenaza al sur de la Florida

Las aerolíneas empezaron a cancelar vuelos a San Juan, azotada por los vientos, la República Dominicana se preparaba para inundaciones peligrosas, y la Marina de Estados Unidos retiró su buque hospital de Haití el domingo, mientras la tormenta tropical Irene se desplazaba por el noroeste del Caribe.

Aunque los vientos se mantuvieron en 50 millas por hora durante todo el día, Irene fue ganando en organización poco a poco, y los meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes dijeron que podría convertirse en el primer huracán de la temporada el lunes, después de cruzar Puerto Rico y acercarse a la punta sureste de la República Dominicana.

A partir de ahí, el camino de Irene era menos cierto, con el sur de la Florida como uno de sus puntos posibles tan pronto como el jueves.

Dennis Feltgen, portavoz del centro en el oeste del condado Miami-Dade, advirtió que todavía había una considerable incertidumbre en la predicción del curso a largo plazo. Aunque la mayoría de los modelos de computación muestran a Irene encaminándose hacia el sur de Florida en los próximos días, dichos modelos varían ampliamente sobre el momento de un giro previsto que será clave para que la tormenta toque tierra -y dónde-, o simplemente roce la costa del estado y entre más al norte.

A las 8 pm, la línea central del cono de pronóstico cubría un área desde Dry Tortugas, 70 millas al oeste de Cayo Hueso, hasta bien en alta mar en las Bahamas.

“No se limiten a prestar atención a la línea fina de color negro”, subrayó Feltgen. Sin embargo, instó a los residentes del sur de la Florida a monitorear cuidadosamente la tormenta, a comprobar sus suministros y a revisar sus planes de huracán.

La amenaza era inmediata y segura en el Caribe, sobre todo para Puerto Rico, República Dominicana y Haití, donde todavía están recogiendo los escombros dejados por la tormenta tropical Emily, que destruyó carreteras y puentes a principios de este mes.

En Puerto Príncipe, el gobierno haitiano puso en alerta roja a los residentes e instó al medio millón que aún vive en las comunidades de tiendas de campaña, un año después del devastador terremoto, para que busquen refugio con amigos y familiares. La Marina de Estados Unidos ordenó a su buque hospital, el USS Comfort, que había estado fondeado frente la ciudad durante meses, que se desplazara a aguas más seguras hasta el paso de Irene.

En San Juan, multitudes llenaron el aeropuerto, apresurándose a salir antes de la llegada de Irene, y otros se quedaron varados debido a las cancelaciones de vuelos. En la ciudad suroriental de Patillas, en Puerto Rico, Edgar Morales, dueño de un puesto de comida en la carretera, fue uno de los pocos propietarios de negocios que abrieron domingo a pesar de la tormenta que se avecina.

“Vamos a permanecer abiertos hasta que Dios lo permita”, dijo Morales a The Associated Press, mientras seguía las noticias de televisión sobre la tormenta tropical, con algunos de sus clientes.

Los meteorólogos pronosticaron de cinco a 10 pulgadas de lluvia en Puerto Rico y La Española a partir del lunes, con posibilidades de 20 pulgadas en algunas áreas. Las marejadas de la tormenta podrían alcanzar de tres a cinco pies a lo largo de la costa de República Dominicana.

Irene se desplazaba con dirección oeste-noroeste a una velocidad de 17 millas por hora, a lo largo de un curso subtropical. Los meteorólogos esperan que las corrientes de dirección se debiliten en los próximos días por efecto de corrientes descendentes desde la parte continental, creando un punto de giro para que Irene se mueva hacia el norte, pero aún es demasiado pronto para precisar cuándo va a ocurrir esto.

La otra incertidumbre consiste en la fuerza que Irene podría llegar a tener. A pesar de que sus vientos se mantuvieron en 50 millas por hora, las condiciones atmosféricas en su camino son favorables, y los únicos obstáculos en su camino son las montañas de La Española y Cuba.

Emily se deshizo sobre la Española, pero cada tormenta es diferente. Si Irene bordea las elevaciones más altas y sobrevive al paso en buena forma, se podría fortalecer con rapidez en el Estrecho de la Florida.

“Una vez que deje atrás la costa de la Española, estará en unas de las aguas más cálidas que se puedan encontrar en el trópico”, dijo Feltgen.

El pronóstico oficial presenta a Irene como un huracán de categoría 1 cuando se acerque al sur de la Florida, pero los meteorólogos enfatizan que es difícil calcular la intensidad de una tormenta con cuatro o cinco días de anticipación.

Jacqueline Charles, reportera de The Miami Herald, informó desde Puerto Príncipe.

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