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Conmovedor testimonio de hijos de indocumentados

La idea era una conferencia de prensa de niños para anunciar su participación en una manifestación el mes próximo frente a la Casa Blanca para exigir un alto a las deportaciones de inmigrantes indocumentados.

Pero la conferencia rápidamente se convirtió en un evento altamente emotivo cuando varios niños empezaron a llorar mientras intentaban relatar cómo sus padres habían sido detenidos, deportados o vivían escondidos bajo el temor de ser descubiertos por autoridades de inmigración.

Las dos docenas de niños que se congregaron la tarde del jueves en la casa de la activista Nora Sándigo en el sur del condado Miami-Dade proyectan viajar a Washinton para participar el 28 de julio en una manifestación frente de la Casa Blanca para pedir al presidente Obama que pare las deportaciones de inmigrantes indocumentados.

"Yo quiero que [el presidente Obama] me cuide a mis padres, que no toquen a mi familia, para que nada pase a mi familia'', dijo una niña de 7 años que se identificó como Ashley. Cuando una reportera preguntó que es lo que le diría al Presidente, Ashley empezó a llorar frente a las camaras.

Lo mismo le pasó a Elena Márquez, de 10 años, cuando trató de contar como sus padres habían sido detenidos primero por la policía y luego por autoridades de inmigración, pero no pudo terminar cuando las lágrimas le empezaron a correr por las mejillas. No las podía secar porque las manos las tenía ocupadas sosteniendo tres micrófonos de televisión.

Sándigo rápidamente llegó a su lado y la abrazó fuertemente, para consolarla. Alrededor otros niños tambien comenzaron a llorar, cada uno intentando contar su historia. Algunos fueron extremadamnete claros y pudieron terminar sus historias sin llorar, pero para otros la experiencia fue demasiado emotiva.

Una de las adolescentes más directas y desenvueltas fue Nicole Calvo, de 13 años, cuyo padre costarricense fue una vez detenido por agentes de inmigración. Nicole dijo que quería sumarse a la manifestación porque compartía el dolor de los indocumentados, aunque hubiera nacido aquí.

"Estamos aquí para la conferencia de prensa de los niños para pedirle al presidente Obama que firme una orden ejecutiva para poner fin a todas las redadas y deportaciones migratorias'', dijo Nicole, que abrió la conferencia de prensa dando la bienvenida a los reporteros. Nicole dijo además que temía que su madre colombiana, que trabaja limpiando casas, pudiera ser deportada.

"Si deportaran a mi madre, sería muy dificil para nosotros'', dijo Nicole, que hablaba en su nombre y en el de su hermano menor de 11 años. "Ella es la que nos mantiene''.

Nacidos en los Estados Unidos, la mayoría en Miami, los niños son mayormente de padres extranjeros que no tienen documentos migratorios y que vienen de diferentes países de América Latina. Algunos han sido deportados; otros detenidos. Otros más esta escondidos, huyendo de la deportación, y otros no han sido descubiertos aún.

Los niños de estos inmigrantes indocumentados aún no descubiertos dijeron que sus familiares viven con un temor constante de que agentes federales toquen a la puerta y se lleven a sus padres.

La conferencia de prensa de los niños viene en momentos en que hay rumores crecientes en Washington de que Obama podría emitir una orden suspendiendo las deportaciones de inmigrantes indocumentados que no tiene antecedentes penales. Ocho senadores republicanos enviaron una carta a Obama el lunes solicitando confirmación de que la Casa Blanca podría estar planeando suspender deportaciones u otorgar estadía provisional o parole a millones de inmigrantes indocumentados.

Sándigo, directora del grupo de defensa a los inmigrantes Fraternidad Américana, dijo que proyecta seguir con sus planes de realizar la manifestación de niños en Washington. Dijo además que estaba tratando de convencer a la Casa Blanca de que el presidente Obama reciba a algunos de los niños para que le puedan contar sus historias y entregarle una petición para suspender las deportaciones.

Sándigo dijo que le gustaría incluir tambien en la manifestación y la reunión con Obama a Daisy Cuevas, una niña peruana de 7 años que se hizo famosa cuando el 19 de mayo interpeló a la Primera Dama Michelle Obama cuando esta visitó su escuela en Silver Spring, Maryland, para decirle que su mamá no tenía papeles migratrorios.

Algunos padres indocumentados proyectan acompañar a sus hijos a Washington. Entre estos, Conchita Quiej, una guatemalteca de 32 años, que planea marchar junto a sus hijos nacidos en Estados Unidos Elisama, de 10, y Luis Antonio, de 8.

"Salí de mi país por la guerra civil y ahora nos tratan aquí como si fueramos peor que criminales'', dijo Quiej.

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