Nation & World

Salvando a las víctimas del derrame

Sosteniendo gentilmente la cabeza de un corvejón muerto, Lee Fox demostraba cómo lavar aceite de oliva de la cabeza del pájaro con un cepillo de dientes suave y los ojos con una solución salina.

"Tenemos que sostener su cabeza hacia abajo o el agua bajará por su garganta a su tráquea y lo ahogará", dijo Fox, fundadora de Salvemos Nuestros Pájaros Marinos en Sarasota.

Fox estuvo recientemente en el Community College de los Cayos de la Florida para dos clases sobre cómo tratar a los pájaros afectados por el petróleo. Unas 80 personas --incluyendo a un juez, un electricista retirado y un técnico de AT&T-- pagaron $50 cada uno para asistir.

Pero los asistentes descubrieron que tratar de salvar a los pájaros salvajes cogidos en el petróleo del masivo derrame del Deepwater Horizon no era tarea fácil, aun para alguien con tanta experiencia como Fox.

En 1993, Fox supervisó el rescate de más de 350 pájaros marinos durante el derrame de un tanquero de petróleo en Tampa Bay. La operación, voluntaria en su mayoría, salvó alrededor de 85 por ciento de los pájaros que fueron llevados al improvisado hospital y centro de rehabilitación en Fort De Soto Park.

Fox ha ganado 11 premios del gobierno federal, el estado y las organizaciones ecologistas por sus exitosos esfuerzos. Dijo que las cosas fueron bien debido a la preparación.

Pocos meses antes del derrame de 1993, ella había escrito un amplio manual sobre cómo tratar a los pájaros embarrados de petróleo, y entrenó a 75 personas, cada una de las cuales tenía un trabajo específico que hacer en la operación.

Dos o tres días después de la explosión del Deepwater Horizon el 20 de abril, una mujer de BP llamó a Fox y le preguntó si quería responder. Fox dijo que sí, y empezó a habilitar su furgoneta y casa remolque como un centro de respuesta con equipos donados.

Pero, hasta ahora, Fox no ha recibido ninguna llamada del contratista de BP, Tri-State Wildlife Rescue, radicado en Delawere, una compañía que había trabajado con ella en el derrame de Tampa Bay y que la había elogiado por su conocimiento y organización.

Durante la clase en los Cayos, Fox se echó a llorar al discutir sus frustraciones con el proceso y los errores que dijo se estaban haciendo en la forma en que se estaban rescatando los pájaros de este derrame.

"Hay pájaros pequeños que han sido abandonados y que van a morir dentro cinco o siete días", dijo.

Los asistentes se sintieron frustrados al saber que tendrían que trabajar con pájaros durante tres meses en un centro de vida salvaje antes de que se les permitiera ayudar.

Carmen Simonton, la jefa de la U.S. Fish & Wildlife Service's para los pájaros migratorios, le dijo a la clase que los centros de rehabilitación y estabilización que habían abierto para tratar a los pájaros afectados tenían suficientes voluntarios.

Pero dijo que el problema era enorme y que con el pasar del tiempo y más pájaros se vieran afectados, harían falta más voluntarios para remplazar a los fatigados 100 estudiantes de veterinaria que tienen que regresar a la escuela, así como probablemente abrir nuevos centros.

"Estén preparados para cuando los necesitemos de aquí a unos meses", le dijo al grupo.

Fox dijo que la mayoría de las personas no saben lo difícil que es trabajar con pájaros embarrados de petróleo que hay que rescatar, estabilizar, lavar, alimentar y atender hasta que se encuentren lo suficientemente bien para ser sueltos. El entrenamiento es importante.

  Comments