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Dos concejales apoyan auditoría de Hialeah

Dos comisionados del Concejo de Hialeah respaldaron el pedido de los sindicatos de empleados y bomberos para realizar una auditoría al ayuntamiento antes de renegociar sus respectivos contratos a fin de reducir salarios y beneficios.

Los concejales que apoyaron la realización de una auditoría son Isis García-Martínez y Luis González, argumentando que pudiera ser una salida para superar el estancamiento de las negociaciones.

"Ellos [los sindicatos] tienen inquietudes sobre el estado financiero de la ciudad y al final del día tenemos que tomar una decisión que beneficie a los ciudadanos'', comentó González a El Nuevo Herald.

Los sindicatos reiteraron el martes su solicitud de una auditoría como condición previa a una negociación.

"Desconfiamos de los números de la ciudad'', señaló Mario Pico, presidente del sindicato de bomberos de Hialeah. "Por eso estamos pidiendo una auditoría independiente''.

El alcalde Julio Robaina dijo a El Nuevo Herald que no tenía inconveniente en hacer la auditoría, pero aclaró que el ayuntamiento no podía financiarla.

"Yo encantado les muestro los libros contables de la ciudad, no tengo nada que ocultar'', aseguró Robaina. "Pero lo que no puedo aprobar es que salga más dinero de la ciudad para se haga una nueva auditoría''.

La más reciente auditoría al ayuntamiento, que tuvo un costo de $150,000, fue realizada el pasado año fiscal por la firma AC&C, dijo Robaina. Los líderes sindicales cuestionan que uno de los socios de esa firma contable haya trabajado con Alex Vega, actual jefe de presupuesto del ayuntamiento.

Durante la acalorada sesión, que se extendió por más de cinco horas y concluyó aproximadamente a las 12:30 a.m., un tercer concejal, Carlos Hernández, criticó proyectos de construcción iniciados por el ayuntamiento.

Habitualmente, los comisionados se habían mantenido unidos en sus criterios ante las iniciativas del alcalde.

"Tanto ellos como yo fuimos electos para tomar decisiones difíciles y no podemos dejar que el ruido político que está ocurriendo por fuera afecte las decisiones que tomamos en beneficio de nuestra comunidad'', sostuvo Robaina.

Durante la reunión, Robaina entregó a los comisionados documentos sobre el estado financiero del ayuntamiento con el propósito de responder a los cuestionamientos de sus críticos sobre el destino de $41 millones, considerados como un superávit heredado de la administración previa de Raúl Martínez.

Uno de los documentos indica que el 4 de octubre del 2006 la ciudad tenía $41 millones. Dos días después sólo quedaban $26 millones. La diferencia, $15 millones, según Robaina, fue empleada para pagar obras aprobadas el año anterior, entre ellas la construcción de 300 viviendas y reparación de calles.

Al ser consultado sobre este tema, Martínez dijo que dejó un balance positivo en el ayuntamiento de $32 millones.

"Cuando yo me fui [en el 2005] quedó un mínimo de $32 millones, él [Robaina] lo sabe porque él era presidente del Concejo y lo hablamos en la transferencia de gobierno'', aseguró Martínez. "Lo que vi durante la sesión del martes es preocupante porque considero que el alcalde está queriendo confundir a los concejales y al electorado sobre el estado financiero real de la ciudad''.

Los otros dos documentos entregados por Robaina muestran que tanto en 1997 como en el 2005, la ciudad ha tomado decisiones de hacer recortes como los que ahora se están proponiendo.

"No es la primera vez que [el ayuntamiento de] Hialeah pasa por una situación de negociaciones complicadas con los sindicatos'', dijo, "incluyendo la necesidad reducir los salarios y beneficios de los empleados''.

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