Nation & World

Cuestionan detención de indocumentados

Para Leslie Cocche, la mañana del 12 de marzo comenzó normalmente. Desde temprano había llegado a la estación en Fort Lauderdale para esperar el Tri-Rail con destino a Miami, donde va a clases en el Miami Dade College.

De pronto todo cambió cuando un agente de la Patrulla Fronteriza se le acercó y comenzó a interrogarla, descubriendo al final que la estudiante peruana de 18 años estaba ilegalmente en el país. Cocche fue arrestada, esposada y se le inició un proceso de deportación.

La detención de Cocche, junto con muchos otros recientes arrestos de inmigrantes indocumentados en el sur de la Florida y el resto del país han puesto en tela de juicio la nueva estrategia del Departamento de Seguridad Interior y la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).

En contraste con la controversial ley estatal de Arizona que le permite a los agentes de policía pedirle documentos de inmigración a los individuos que detengan en actividades sosospechosas, a los agentes federales de inmigración se les permite exigir documentos a cualquier extranjero.

Después que el presidente Barack Obama asumió el cargo, el Departamento de Seguridad Interior dijo que en adelante la prioridad sería la deportación de extranjeros con antecedentes penales. El cambio inicialmente dio esperanzas a activistas de inmigración, que lo vieron como preludio a la legalización de los 10.8 millones de inmigrantes indocumentados.

Pero ahora el Departamento de Seguridad Interior es objeto de amplias críticas por parte de activistas desilusionados que piensan que el gobierno de Obama no ha sido sincero y que se detiene y deporta a indocumentados, tengan o no antecedentes penales.

"La situación no ha cambiado'', dijo David Leopold, presidente electo de la Asociación de Abogados de Inmigración de Estados Unidos, que asume el cargo el primero de julio. "Es una falla que en el terreno las autoridades migratorias no pongan en práctica las prioridades de la administración''.

Pero funcionarios del ICE, la entidad del Departamento de Seguridad Interna a cargo de las deportaciones, dicen que los críticos están equivocados.

Reconocen que siguen deteniendo y deportando a infractores de las leyes de inmigración que no tienen antecedentes penales, pero insisten en que estos arrestos son ahora de menor prioridad.

Asimismo, cifras que el ICE dio a conocer la semana pasada indican una tendencia a la baja en los últimos 18 meses en la cantidad de deportaciones de extranjeros sin antecedentes penales.

Cifras del primero de octubre del 2009 al 7 de junio de este año muestran que las cifras de deportación de extranjeros, con o sin antecedentes penales, están casi parejas en un poco más de 113,000 cada categoría. Sin embargo, el número de deportaciones de indocumentados sin antecedentes penales excede al de extranjeros delincuentes como en años anteriores, aunque solamente por 257 personas.

Esto representa un cambio en comparación con los últimos dos años fiscales, cuando la deportación de extranjeros sin antecedentes penales por lo general sobrepasaba la de delincuentes en más de 100,000 personas.

Sin embargo, activistas que defienden los derechos de los inmigrantes se mostraron escépticos en cuanto a las cifras entregadas por el ICE y su análisis de que representan una tendencia de cambio en la estrategia de deportaciones.

"Desafortunadamente, el ICE tiene un historial de jugar a la ligera con las estadísticas," dijo Little. "La definición de delincuente del ICE incluye a personas halladas culpa bles de infracciones menores, como conducir con la licencia vencida y entrar ilegalmente al país. El ICE incluso ha clasificado como delincuentes a personas que no han sido halladas culpables de ningún delito. Estos casos son los más fáciles y ofrecen más seguridad a la población, pero contribuyen a elevar las cifras del ICE de deportación de delincuentes''.

Funcionarios del ICE dijeron que las cifras de delincuentes reflejan la deportación de indocumentados condenados por delitos en Estados Unidos, pero no detallaron qué tipo de delitos son.

Nicole Navas, vocera del ICE en Miami, dijo que aunque la prioridad de la entidad es deportar a extranjeros con antecedentes penales, siguen deportando a indocumentados sin antecedentes penales.

"El ICE está obligado por el Congreso a hacer cumplir las leyes de inmigración'', dijo Navas. "Como entidad encargada de hacer cumplir la ley, el ICE nunca dijo que íbamos a dejar de arrestar a extranjeros que no tuvieran antecedentes penales. Los que no tienen antecedentes simplemente son de baja prioridad. El ICE aun detiene y deporta a los [indocumentados] sin antecedentes, pero la prioridad como entidad es deportar a los extranjeros hallados culpables de delitos''.

Navas agregó: "El ICE se concentra en hacer cumplir las leyes de inmigración de manera inteligente y efectiva, dando prioridad a esfuerzos [para identificar] primero a los extranjeros con antecedentes penales que presentan el mayor riesgo para la seguridad de nuestras comunidades, no en las redadas por sorpresa en que los inmigrantes indocumentados sean un objetivo indiscriminado. En todo el país actuamos con mesura jurídica para concentrar nuestros esfuerzos en delincuentes violentos y peligrosos para, de esa manera, mejorar la seguridad de las calles''.

Pero los críticos del ICE no están convencidos del cambio porque esperaban una reducción significativa --no gradual-- en el número de detenciones y deportaciones de inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales bajo el gobierno de Obama, que inicialmente consideraron un campeón de la reforma migratoria.

"El Centro de la Defensa de los Inmigrantes de la Florida observa que cada vez más gente sin antecedentes penales son blanco del ICE'', dijo Cheryl Little, directora ejecutiva del grupo miamense. "Desafortunadamente, las políticas migratorias más benévolas que se prometieron todavía hacen falta''.

Para algunos abogados de inmigración, los métodos de la administración del presidente Obama ahora son más agresivos.

"La situación es peor hoy'', dijo el abogado Eduardo Soto, de Coral Gables, que ejerce desde hace casi 20 años. "Parece haber presión sobre los funcionarios de inmigración para deportar al mayor número de extranjeros que sea posible, tengan o no antecedentes penales''.

Soto recientemente obligó a las autoridades de inmigración a autorizar el regreso de una inmigrante colombiana, María Castillo, que fue deportada erróneamente en octubre. No tenía documentos migratorios ni antecedentes penales y su caso estaba pendiente en el tribunal de inmigración cuando fue deportada.

Tania Galloni, abogada de inmigración de la organización de Cheryl Little, representa a Cocche y a su familia.

Después que Cocche fue detenida, Galloni escribió una carta al ICE señalando que el caso contra su cliente contradecía la postura pública del gobierno en el sentido de que los indocumentados delincuentes eran la prioridad.

"Esto no es sólo perjudicial para una joven mujer excepcional'', escribió Galloni, ‘‘sino que también contradice las declaraciones públicas de la administración de que su prioridad en el cumplimiento de las leyes de inmigración son los indocumentados delincuentes peligrosos''.

Michael W. Meade, director de la Oficina de Detenciones y Deportaciones del ICE en Miami, no respondió a la alegación de Galloni sobre la discrepancia.

Pero en una carta de respuesta, Meade rechazó la solicitud de Galloni de suspender la deportación de Cocche.

"Después de una minuciosa revisión de todas las circunstancias de este caso, la opción de aplazarlo no será utilizada esta vez'', Meade informó a Galloni.

El caso es particularmente irritante para los activistas porque la joven es una estudiante ejemplar de Justicia Penal en el Miami Dade College y está en el país no por decisión propia sino porque sus padres la trajeron cuando era niña.

Proyectos de ley sometidos al Congreso federal en repetidas ocasiones a tenor con la ley DREAM Act otorgan la residencia permanente a jóvenes estudiantes indocumentados.

La odisea de Cocche comenzó al llegar a la estación del Tri-Rail.

Como en ocasiones anteriores, vio a dos agentes de la Patrulla Fronteriza en la plataforma de embarque, pero no les puso mucha atención.

Esa mañana, sin embargo, una agente de la Patrulla Fronteriza le pidió sus documentos migratorios, y como no tenía ninguno fue detenida y se le inició el proceso de deportación.

"Fue encontrada por agentes de la Patrulla Fronteriza que realizaban verificaciones en la estación de Amtrak en Fort Lauderdale," dijo Víctor C. Colón, jefe adjunto del sector de Miami de la Patrulla Fronteriza. "Se estableció que estaba ilegalmente en Estados Unidos, fue arrestada y se le inició el proceso de deportación''.

Después del arresto, Cocche estuvo detenida 11 días en un Centro de Detención en Pompano Beach y luego la liberaron bajo supervisión.

Ella y su familia deben presentarse después ante el tribunal de inmigración de Miami para tratar de convencer al juez de que no ordene la deportación.

"Si pierden el caso podrían deportarlos a todos, y todo porque la Patrulla Fronteriza escogió a Leslie esa mañana'', dijo Galloni, su abogada. "Deportar a Leslie y su hermana Kellyn no está en nuestro interés porque las dos son estudiantes ejemplares y tienen un futuro muy brillante aquí''.

  Comments