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Yoyito reabre y unas 50 personas acudieron en busca de trabajo

Tras ofrecerle el pésame al dueño del negocio, Yordanka Arango le preguntó si había alguna oportunidad de trabajo.

Como esta camagueyana de 34 años, unas 50 personas acudieron la mañana del miércoles a Yoyito Café Restaurant, en Hialeah, en busca de empleo.

“La matanza que hubo aquí fue tremenda, ninguna de las trabajadoras merecieron ser víctimas de esta tragedia”, dijo Arango, que está desempleada hace un año. “Y con mucho respeto he venido a ver si puedo ocupar una posición para ganarme la vida”.

Para Eduardo Rodríguez, uno de los propietarios del restaurante familiar, el apoyo de la comunidad y el respeto de las poco más de 50 personas que hoy acudieron en busca de empleo ha sido motivador en la reapertura del local, luego del tiroteo protagonizado el domingo, que acabó con la vida de cuatro empleadas y dejó en estado critico a otras tres. El autor del crimen, sin antecedentes de esa naturaleza en Hialeah, terminó suicidándose de un balazo.

“Tenemos mucha fe en superar esto, aunque emocionalmente es muy difícil porque las mujeres que murieron y las que fueron heridas no son sólo trabajadoras de Yoyito, ellas son parte de nuestra familia”, comentó Rodríguez.

De otro lado, las cubanas Margarita y Milagros, suegra y nuera respectivamente y que prefirieron no dar sus apellidos, también acudieron a Yoyito en busca de empleo.

“Hace casi un año no encuentro trabajo y lo mismo la esposa de mi hijo, por eso hemos venido, y nos han citado para mañana (jueves), y antes que nada dimos nuestras condolencias por lo que pasó aquí”, dijo Margarita, de 45 años y que migró de La Habana hace una década.

El negocio ubicado en el 495 Este de la 49 calle, volvió a abrir su puertas al público a las 5 de la mañana, hora desde la que los clientes habituales empezaron a sentarse en la barra de la cafeteria.

“En estos días hemos dormido muy poco, preocupados por todo lo que pasó, pero hoy hemos vuelto a empezar”, agregó Rodríguez luego de colocar una cinta negra en la fachada del negocio, como símbolo de luto.

Rodríguez dijo que dentro del momento difícil que enfrenta el restaurante se mostró agradecido por la afluencia de público. “Esta mañana y por la tarde, para el almuerzo, ha habido movimiento”, agregó.

Al pie del restaurante se encontraban las rosas que Lexania Matos, de 17 años, le dejó a su madre, Lavinia Fonseca, una de las mujeres asesinadas el domingo junto a Liazan Molina, Maysel Figueroa, y Zaida Castillo. Otras tres permanecen en el Hospital Jackson por heridas de bala: Mayra de la Caridad, Ivet Coronado y Yasmine Domínguez.

El autor de los disparos fue Gerardo Regalado, medio hermando del beisbolista cubano Orlando “El Duque” Hernández, casado con Molina, pero de quien se había separado hace un par de semanas.

Junto al ramo de flores, Lexania dejó una breve nota que decía: “Te amo por siempre mamá, yo sé que tu vives y que no me desamparas. Pero vuelve como antes porque es la única forma de que yo sea feliz. Te amo mamita, espero por ti. Tu hija, Lexania”.

Uno de los clientes que acudió el miércoles al restaurante Yoyito fue el alcalde de Hialeah Julio Robaina, quien mostró su total respaldo a los propietarios y empleados del negocio.

“Parte de la cura de esta tragedia es abrir el negocio otra vez y seguir adelante, no solo por el bien de los dueños de Yoyito, sino por el de sus empleados, la mayoría de los cuales son de Hialeah”, señaló el alcalde. “La solidaridad y el compromiso con este negocio, como con todos los negocios de Hialeah, hay que demostrarlo no solo en tiempos de fiesta, sino en momentos tan difíciles como el que aquí se vive”.

Para el comisionado José “Pepe” Yedra es clave que la comunidad apoye a este negocio para no solo volver a la normalidad, sino asegurar la fuente de trabajo de empleados que tanto lo requieren.

El restaurante cerró sus puertas a las 3 de la tarde para que el personal pueda acudir al velorio de Lavinia fonseca y Maysel Figueroa, ambos en Hialeah.

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