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Una ley fundamental para guiar la transición en la isla

La delicada situación de los derechos humanos en Cuba y la posibilidad de una transición democrática contribuyeron a que un grupo de abogados presenten el borrador de un plan para evitar un vacío institucional en caso de una apertura democrática en la isla.

El documento titulado Ley Fundamental de Transición de la República de Cuba fue preparado por la Asociación de Abogados Cubanoamericanos (CABA), el Colegio Nacional de Abogados de Cuba y la Corriente Agramontista en el exilio, entre otros. Los detalles se dieron a conocer el martes en una reunión privada en el edificio Total Bank, del downtown Miami.

"Nosotros quisiéramos que, el día que hubiera una transición en Cuba, pudiéramos tener una posición como fuente de información'', dijo a El Nuevo Herald, Manuel García-Linares, presidente de CABA. "Este borrador no tiene que ser aceptado, es una idea de algo que se puede hacer''.

El proyecto, que tardó cinco años en desarrollarse, plantea el ejercicio de una hoja de ruta que pueda ser utilizada por ese nuevo gobierno, potenciales funcionarios y líderes de la sociedad, como punto de partida una vez iniciada la fase de transición.

Así, se afirmarían los principios doctrinales que deberían prevalecer en el país hasta el final de la etapa de cambios y reajustes, según sus auspiciadores. También ‘‘ayudaría a implementar reformas políticas necesarias para acelerar la estabilidad de la nación, evitar un vacío institucional tras el cambio de régimen y establecer la infraestructura gubernamental necesaria hasta que el nuevo gobierno, elegido en jornadas electorales libres, asuman sus funciones y responsabilidades''.

Juan Escandel, portavoz de la Corriente Agramontista en Miami, un colectivo de abogados independientes de dentro de la isla que se formó en la década de 1990 para defender a opositores y perseguidos políticos cubanos, comentó que la Ley Fundamental de Transición es un trabajo de gran aliento que contiene muchas voces y que está basado en la experiencia.

Entre otras recomendaciones formuladas está la implementación de un programa de reunificación, solidaridad y reconciliación del pueblo cubano, poniendo en práctica la doctrina martiana de una "Cuba, con todos y para el bien de todos''. Asimismo se decreta una amnistía y libertad incondicional, de todos los cubanos, acusados, juzgados o condenados, por la perpetración de delitos netamente políticos o actos contra la seguridad del Estado.

En otro punto, la Ley Fundamental de Transición garantiza la libertad de todos los cubanos de transitar sin limitaciones.

En una Cuba postcastrista, el plan aborda otras áreas legales e institucionales, y desarrolla alternativas en el marco de una economía doméstica, de inversiones extranjeras y libre competencia.

En el campo económico garantiza una economía basada en la libre empresa y en mercados abiertos, sujeta a la regulación legal. De esta forma, de acuerdo al proyecto, ‘‘se propiciará la prosperidad y el bienestar económico del pueblo''.

"Lo más importante que tiene es que no es una obra terminada sino que está abierta para ser enriquecida'', dijo Escandel.

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