Nation & World

BP: Fracasa intento de taponar pozo

La empresa BP indicó el sábado que fracasó su último intento de frenar el derrame de petróleo en el Golfo de México con lodo y cemento.

El principal oficial de operaciones de BP, Doug Suttles, dijo que la empresa determinó que el método de "corte superior'' había fracasado después de estudiarlo durante tres días. El método implicaba bombear lodo dentro del pozo, ubicado a 5,000 pies de profundidad.

"No hemos podido detener el flujo'', dijo Suttles. "Hemos decidido pasar a la próxima opción''.

Fue la última derrota para la compañía que trata de evitar que el crudo haga mayor daño a las aguas, los animales y los pantanos. Otros intentos incluyeron coloca runa caja gigante sobre el lugar del derrame e insertar un tubo para sacar el petróleo. La caja fracasó después de que cristales como de hielo la tupieron, mientras que el tubo fue removido para abrir camino al corte superior luego de que aspiró más de 900,000 galones de petróleo.

El derrame es el peor en la historia de Estados Unidos y ha arrojado entre 18 millones y 40 millones de galones de crudo en el Golfo, de acuerdo con estimados del gobierno.

BP dice que ya está preparándose para el próximo intento de detener el derrame. Según el nuevo plan, la empresa petrolera utilizaría robots submarinos para cortar el tubo dañado del que emana el petróleo, y tratar de colocarle una válvula de contención. El nuevo intento podría tardar cuatro díás par acompletarse.

"Estamos confiados en que funcionará, pero obviamente no podemos garantizar el éxito'', afirmó Suttles del nuevo plan.

Philip W. Johnson, profesor de ingeniería en la Universidad de Alabama, dijo que la cámara en internet mostraba lodo saliendo del pozo la mañana del viernes y dos de los brotes parecían menores que antes. El corte superior parecía tener "un efecto leve pero no espectacular'', dijo.

Pero su colega en la Universidad de California en Berkeley, Bob Bea, había indicado la noche del viernes que lo que veía no le parecía prometedor.

La tarea, dijo, es como alimentar a un bebé que no quiere comer: sólo tendrá éxito si la fuerza hacia abajo es mayor que la fuerza hacia arriba.

‘‘Es obvio que el bebé está escupiendo la comida de vuelta'', porque la presión desde abajo es más fuerte, dijo Bea.

El país, impaciente, no está satisfecho con las respuestas que recibe sobre el desastroso derrame petrolero en el Golfo de México.

¿Qué fue exactamente lo que falló? ¿De quién fue la culpa? ¿Cuánto petróleo está contaminando las aguas del golfo? ¿Podría el crudo llegar hasta la Florida e incluso la costa atlántica?

¿Cuáles serán las consecuencias ambientales y económicas? ¿Acaso las sustancias químicas empleadas para dispersar el petróleo dejarán su propio legado destructivo?

A medida que la mancha petrolera se expande, los residentes de las costas del Golfo, Washington y el resto del país exigen respuestas inmediatas. Pero todos estos interrogantes no tienen respuesta fácil.

Durante tres semanas, más de una decena de audiencias en el Congreso y horas de declaraciones de testigos no aclararon la causa ni los efectos totales del hecho, que se desencadenó cuando estalló una plataforma submarina que mató a 11 trabajadores y provocó la filtración del petróleo en el lecho del golfo. Pero este tipo de audiencias suelen ser diseñadas más bien para dar a los legisladores un foro para fustigar un blanco políticamente seguro que para llegar a la verdad.

Algunos indicios vitales, como la enorme plataforma submarina y un mecanismo de seguridad que se suponía debía evitar cualquier explosión, yacen a más de una milla de profundidad, en un lugar sólo accesible mediante submarinos a control remoto. Algunos de los trabajadores que manejaban la plataforma en el momento de crisis, incluso dos responsables de contener la salida del petróleo, están muertos.

El panorama turbio no se limita al lecho del mar. El gobierno admitió que los reguladores federales estaban demasiado conectados con la industria petrolera y, por lo tanto, probablemente fueron demasiado flexibles para hacer aplicar las reglas de seguridad. ¿Pero acaso el amiguismo contribuyó de alguna manera al desastre? El presidente Barack Obama planteó el jueves la posibilidad de que el proyecto podría no haber sido aprobado nunca si su gobierno hubiese actuado de manera más enérgica para reformar la agencia del Departamento del Interior que supervisa la perforación submarina. Si los cambios instrumentados ahora "hubiesen sido suficientemente expeditivos'', dijo, "esto podría haber sido detectado''. Mientras BP PLC, propietaria del pozo, intenta cegarlo para impedir que siga soltando petróleo, no se ha precisado siquiera la cantidad de crudo que despide.

  Comments