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El derrame es el peor en la historia de Estados Unidos

Los científicos declararon el jueves que el derrame de petróleo por 5 semanas consecutivas en el Golfo de México era el peor de la historia de Estados Unidos, mientras funcionarios federales y directivos de la industria petrolera coronaron un día de confusión anunciando que habían suspendido su operación de bombeo de lodo en su décima hora.

El jueves por la noche, la Guardia Costera anunció que la empresa BP había reanudado el bombeo en un esfuerzo por taponar el derrame.

Un torrente de 10 horas de 15,000 barriles de lodo redujo el derrame, dijo Doug Suttles de BP. Pero los ingenieros lo suspendieron para reponer el lodo a su capacidad de 50,000 barriles y revisar sus métodos.

La reanudación del jueves, añadió, podría ser seguida por un "disparo de escombros'' de "materiales de galvanizado'' y "bolas de goma densa'' para taponar el salidero.

"Puede que terminemos esto en las próximas 24 horas, o puede que tome más tiempo'', dijo Suttles en una sesión informativa desde Robert, Louisiana, y prometió que anunciaría pronto "si tenemos éxito en detener el derrame''.

El informe se dio a conocer en un día de noticias sombrías y reportajes contradictorios sobre el esfuerzo más reciente para detener el catastrófico derrame de crudo, que llegó a su día 38.

El almirante de la Guardia Costera, Thad Allen, causó confusión tras una serie de observaciones en las que reportó que "el lodo estaba suprimiendo los hidrocarbonos'', refiriéndose al derrame de crudo y gas natural, pero no mencionó que la operación había sido suspendida.

Luego la directora de reconocimiento geológico de EEUU, Marcia McNutt, dio a conocer una serie de estudios que concluyeron que el derrame era de una magnitud de dos a cinco veces mayor de lo calculado inicialmente, y que eclipsaba el derrame del Exxon Valdez de 1989, junto a las costas de Alaska.

Un equipo estimó el ritmo del derrame entre 12,000 y 19,000 barriles al día. Otro equipo que usaba métodos diferentes concluyó que podía ser de hasta 25,000, dijo McNutt.

No obstante, McNutt defendió la intervención federal en el desastre, diciendo que ‘‘los recursos y tácticas [del gobierno] en respuesta al derrame de petróleo se han hecho en base al peor escenario, de nivel catastrófico''.

Los medioambientalistas respondieron furiosos.

"BP ha desatado una fuerza imparable de proporciones atroces'', dijo Jeremy Symons, de la Federación Nacional de la Flora y la Fauna. "Es como si dos buques tanques de Exxon Valdez ya hubieran encallado, y hay más en camino si ellos no taponan este hueco. Ahora sabemos la verdadera escala del monstruo que estamos combatiendo en el Golfo''.

Más noticias probablemente malas vinieron del Colegio de Ciencias Marinas de la Universidad del Sur de la Florida en St. Petersburg, el cual dijo que su barco de investigaciones Weatherbird II había detectado un hallazgo perturbador:

Un enorme chorro nuevo en las profundidades del golfo, que se extiende hacia el noreste, en dirección a la plataforma continental. Más pruebas determinarán si se trata de contaminación del derrame de crudo expandiéndose en una dirección nueva --hacia la Bahía de Mobile, Alabama.

Si se tratara de un chorro nuevo, eso "podría acabar convirtiéndose en una amenaza a la vida y los hábitats marinos'', reportó la escuela.

El presidente Barack Obama se dirigió al país a mediodía, diciendo que no existían garantías de éxito en el esfuerzo más reciente para detener el derrame "una milla por debajo de la superficie, adonde no puede llegar ningún ser humano''.

Los expertos dijeron que la técnica de inyectar lodo y otros desechos nunca se había intentado anteriormente a tal profundidad.

Si funciona, BP inyectaría cemento en el pozo para sellarlo permanentemente. Si no funciona, la gigante petrolera ya tiene otros planes de respaldo. Mientras tanto, Obama prometió reformas más profundas para supervisar la industria petrolera y proteger a los pequeños negocios estadounidenses dañados por el desastre.

"Los ayudaremos a recuperarse y los ayudaremos a reconstruir'', dijo el presidente, al destacar que excepto tres, todas las playas de Louisiana en el Golfo de México todavía estaban abiertas a los bañistas.

Mientras tanto, Elizabeth Birnbaum, jefa de los Servicios de Manejo de Minerales de EEUU, que se encuentra dentro del Departamento del Interior desde hace menos de un año, renunció luego de días de recibir críticas por la relajada supervisión por parte del gobierno federal de BP y el resto de la industria petrolera frente a las costas.

Obama dijo que su administración heredó un Servicio de Manejo de Minerales "que ha estado plagado de corrupción por años''. Los investigadores, agregó, han descubierto una ‘‘relación escándalosamente estrecha'' entre los reguladores federales y la industria petrolera.

Para combatir eso, agregó, el gobierno debería separar a sus empleados que emiten los permisos, de los responsables por regular las medidas de seguridad.

También, la administración suspendió algunos planes de exploración en la costa de Alaska y no emitirá permisos de perforación por los próximos seis meses.

El presidente enfatizó que, aunque BP era responsable de detener la filtración y mitigar el daño, esto está bajo supervisión federal.

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