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Arrestan en Palm Beach a sospechoso de masacre en Guatemala

Durante tres días a principios de diciembre de 1982, 17 soldados del comando especial conocido como kaibiles llegaron al pueblo de Dos Erres en la selvática zona tropical del Petén, en la región nororiental de Guatemala.

Casa por casa, los soldados despertaron a los habitantes, llevando a las mujeres y los niños a una iglesia y a los hombres a una escuela.

Entonces, los kaibiles empezaron a matar a niños y adultos a balazos, golpeándolos en la cabeza o arrojándolos vivos a un pozo profundo, según contaron sobrevivientes y ex soldados.

La unidad había sido despachada a Dos Erres en represalia por una emboscada en las cercanías atribuida a guerrilleros de izquierda dos meses antes, la cual dejó al menos 21 soldados muertos.

Finalmente, al abandonar Dos Erres, los soldados mataron a más gente que encontraron en el camino. Los cadáveres de las víctimas del pueblo fueron echados al pozo. Los otros fueron abandonadas entre matorrales cerca del camino o dejados allí mismo.

En total, los kaibiles asesinaron por lo menos 251 niños, mujeres y hombres en una de las peores masacres de la guerra civil de Guatemala que dejó más de 240,000 muertos a lo largo de 36 años. Los comandos tomaron su nombre de Kaibil Balam, líder maya que evadió la captura durante la época colonial española.

El miércoles, agentes de la Policía de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) localizaron a tres inmigrantes guatemaltecos que presuntamente pertenecieron a la unidad de los kaibiles que participó en la masacre.

Ellos son Gilberto Jordán, de Delray Beach; Jorge Vinicio Sosa-Orantes, de Riverside, y Pedro Pimentel-Ríos, de Santa Ana, ambos en California. Jordán fue detenido.

"Puedo confirmar que agentes especiales del ICE lo arrestaron temprano hoy [el miércoles]," dijo Nicole Navas, vocera de ICE en Miami.

No hubo confirmación de que los otros dos fueran arrestados.

Jordán vino a vivir a la Florida a principios de los años 90. Desde entonces ha trabajado como cocinero o chef en restaurantes, según fuentes familiarizadas con el caso. Se cree que es ciudadano de Estados Unidos.

Sosa-Orantes ha estado en el país por lo menos cinco años y ha tenido múltiples empleos. Presuntamente sobrevive como instructor de karate.

Pimentel-Ríos, por último, aparentemente ha estado en Estados Unidos desde 1990, manteniendo un perfil relativamente bajo.

Un cuarto gualtemalteco implicado en la masacre, Santos López Alonzo, fue detenido por ICE en febrero en Houston, según fuentes. Había entrado ilegalmente al país y está bajo custodia esperando ser deportado, agregaron las fuentes.

Este es el caso más reciente investigado por la Unidad Contra Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra de ICE.

Hasta ahora, más de 180 arrestos por violaciones de derechos humanos han tenido lugar desde que ICE asumió en el 2003 este programa de parte del antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización (INS). También más de 300 presuntos torturadores y otros violadores de derechos humanos han sido deportados, incluidos muchos que ya estaban bajo custodia en centros de detención de ICE.

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