Nation & World

Vientos demoran llegada del derrame a las costas

Un cambio en la dirección y la intensidad de los vientos en los próximos días, podría dar algún tiempo a los equipos de trabajadores que luchan contra un gigantesco derrame de crudo, antes de que contamine las frágiles ciénagas y las playas en cuatro estados de la costa del Golfo de México.

Pero este breve respiro podría tener un efecto indeseado para el sur de la Florida, al empujar aguas contaminadas y bolas de alquitrán hacia la poderosa Corriente del Golfo. Eso impulsaría la contaminación hacia las islas de mangles, los sargazos y arrecifes coralinosde los Cayos de la Florida, y luego hacia Miami Beach, Fort Lauderdale y más allá.

Los oceanógrafos que supervisan el derrame de petróleo de BP --que continúa expandiéndose de un pozo destapado que vomita unos 210,000 galones al día-- dijeron el lunes que las preocupaciones sobre el impacto de la corriente son cada vez más certeras.

Imágenes de satélite sugieren que la corriente, cuyo movimiento cambia con las estaciones, está deslizándose hacia el norte, impulsada por pequeños remolinos de corriente que según el oceanógrafo Nick Shay, de la Universidad de Miami, podrían haber atraído ya el borde de la expansión del derrame, el menos cargado.

Robert Weisberg, oceanógrafo de la Universidad de South Florida, quien actualiza diariamente los modelos de seguimiento, señala que la corriente está a unas 30 millas al sur del derrame.

Pero, subrayó: "La inminencia de la colisión de estos dos fenómenos es real. ¿Pasará en un día, dos días, tres días, una semana, dos semanas? No lo sé. No estoy dispuesto a precisar eso todavía''.

Por el momento, los principales funcionarios políticos, del medioambiente y de las agencias de emergencia no desvían su atención de la Costa del Golfo.

El gobernador Charlie Crist extendió el lunes el estado de emergencia desde el Panhandle --alrededor del Big Bend-- hasta Sarasota en el sur. Los condados costeros incluidos son Franklin, Wakulla, Jefferson, Taylor, Dixie, Levy, Citrus, Hernando, Pasco, Pinellas, Hillsborough, Manatee y Sarasota, debido a la catástrofe ocurrida en el Golfo de México.

"Se trata de un desastre enorme, cuya magnitud es increíble. Es evidente que los esfuerzos deben concentrarse en sellar el salidero y detener la hemorragia'', declaró el gobernador Charlie Crist.

Con la mancha de petróleo y bolas de alquitrán a sólo 50 millas de distancia de la costa, el principal funcionario ambientalista de la Florida y otros políticos afirmaron que el estado se prepara para hacer frente a la contaminación y los daños que sufrirán sus playas y su industria pesquera, desde el Panhandle a los Cayos.

El secretario del Departamento de Protección Ambiental de la Florida, Mike Sole, se hizo eco de las preocupaciones de algunos científicos en el sentido de que el derrame pudiera afectar a ambas costas del estado.

"La magnitud de este derrame es inmensa'', dijo Sole. "Aún se está produciendo un derrame de unos 5,000 barriles de petróleo a sólo 50 millas de las costas de Louisiana. No es que tuvimos un derrame que estamos limpiando y que cesará. La preocupación es que [el derrame llegue a la costa y cause daños a nuestros recursos''.

Los fiscales generales de los estados de la costa del Golfo de México le han pedido al presidente Barrack Obama que tome las medidas judiciales necesarias para acusar a los culpables del masivo derrame de crudo.

Sole añadió que si la fuga no puede repararse en unas pocas semanas el petróleo podría extenderse y afectar al sur de la Florida. Esto podría dañar el Santuario Marino Nacional de los Cayos de la Florida, donde se encuentra la barrera coralina que por su tamaño es la tercera del mundo.

Ahora mismo, dijo Sole, la mancha de petróleo --no un derrame total-- y "pequeñas bolas de alquitrán'' podrían arribar a las costas de la Florida en tres días.

Hasta ahora, BP ha tendido unas 15 millas de barreras de contención fuera de las costas de la Florida. Pero Sole manifestó que es probable que no sean suficientes debido a que la región de seis condados al este de esa zona necesita protección. Además, no bastará con las barreras.

"Estas no son del todo seguras y tienden a fallar. Una corriente de un nudo puede hacer que el petróleo pase por debajo o por encima de la barrera'', explicó Sole.

La corriente entra en estos momentos en el Golfo en forma de un remolino que se mueve en la dirección de las manecillas del reloj, lanzándose hacia el Estrecho de la Florida a través de los Cayos y luego regresa al norte por la Corriente del Golfo.

Expertos federales que supervisan el derrame, que en las fotos de satélite parece haberse encogido --lo cual es probablemente resultado de marejadas y el hundimiento del petróleo mientras se condensa en grumos pesados-- no han incluido los efectos en la corriente en su proyección. Pero su pronóstico sólo se extiende a 72 horas.

Shay, profesor de Meteorología y Oceanografía Física en la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami, dijo que es probable que un frente meteorológico que se espera en un plazo de 24 a 48 horas comience a empujar el derrame lejos de la Costa del Golfo y hacia la parte exterior de la corriente.

Indicó que no podía pronosticar cuándo, o qué volumen del derrame podría ser atraído hacia la corriente, pero que "esto agrava mis preocupaciones. Tengo la esperanza de que todos nos equivoquemos, por supuesto''.

  Comments