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Miles marchan a favor de los inmigrantes

El sur de la Florida se unió a masivas manifestaciones en Estados Unidos por el Primero de mayo para exigir una reforma migratoria y demandar a la administración del presidente Barack Obama que impugne la ley de Arizona, que tipifica como delito que un extranjero carezca de documentos.

"Vivimos con un miedo horrible. Este país le debe mucho a los inmigrantes, no pueden olvidarse de nosotros'', afirmó la salvadoreña Rita Villalobos, de 27 años, quien llegó con sus tres hijos pequeños a la marcha del sábado en el downtown Miami.

Las reivindicaciones congregaron desde las 2 p.m. a cientos de personas, sus familias y líderes de organizaciones que abogan por los derechos de las minorías en los alrededores del edificio del gobierno de Miami-Dade.

La protesta se realizó pacíficamente en el marco de una jornada que tomó cuerpo en otras 70 ciudades del país. El mensaje se avivó en la vía pública por la necesidad de llamar la atención de las autoridades, para que busquen una salida integral y sin condicionamientos que favorezca a millones de indocumentados.

Un mar de letreros con consignas como "Obama escucha, estamos en la lucha'' y "la reforma es ahora'' impulsaron la movilización de la comunidad hispana de Miami.

"Hemos venido para apoyar una reforma migratoria. Sin papeles tenemos muchos problemas y nos pagan menos'', afirmó Amilcar Pérez, de 18 años, empleado de mantenimiento de un campo de golf.

Los manifestantes también solicitaron al gobierno federal que ponga un freno a las redadas y deportaciones que dividen a las familias trabajadoras y a sus hijos, tal como ocurrió con el mexicano Omar Gamboa, de 15 años.

"Deportaron a mi papá en octubre y lo pasaron al otro lado'', recordó Gamboa. "Mi mamá tiene que salir a trabajar, y yo tengo que cuidar en la casa a mis otros dos hermanos. Ya no puedo estudiar'', agregó.

La base de un proyecto de ley sobre inmigración involucra un camino hacia la ciudadanía para alrededor de 11 millones de indocumentados. Sin embargo, las posibilidades de una importante revisión del tema se vieron opacadas recientemente por otros asuntos de interés nacional, como la reforma de la salud y las preocupaciones sobre la economía.

Los retrocesos parecían haberse acrecentado esta semana con la ley de Arizona. Obama ha dicho que es "equivocada'' y ha reiterado su compromiso con la reforma migratoria pero no ha anunciado qué hará para promoverla en el Congreso.

El activista Francisco Portillo, presidente de la organización hondureña Francisco Morazán, advirtió que la política actual del gobierno continúa fragmentando un sistema que no se ajusta a la realidad.

"Nos estamos dando cuenta de que lo que ocurrió en Arizona ha tocado el corazón de los indocumentados y por eso están presentes'', afirmó Portillo, poco después de dirigirse a los manifestantes, reunidos en la intersección de la calle 3 y la avenida 2 del NW. "Vamos a luchar para que ese huracán no llegue a otros estados'', acotó Portillo.

La muchedumbre realizó una caminata corta por las inmediaciones de los edificios de las cortes del centro de Miami.

En Washington, con el lema de "Todos somos Arizona'', activistas latinos, encabezados por el congresista Luis Gutiérrez, protagonizaron un ‘plantón' ante la verja de la Casa Blanca.

Gutiérrez y una treintena de activistas de grupos de inmigrantes que lo acompañaban fueron detenidos por negarse a despejar el área.

Mientras, en Los Angeles miles se solidarizaron con el pedido de una amnistía legal. Al menos 60,000 personas, según una fuente oficial, salieron a las calles portando banderas estadounidenses en una protesta pacífica contra la ordenanza de Arizona, a la que acusan de criminalizar a los inmigrantes ilegales.

La cantante Gloria Estefan y el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, participaron en la manifestación y se dirigieron a la multitud.

"Somos gente buena'', afirmó Estefan, quien estaba sobre la plataforma de un camión. ‘‘Hemos dado mucho por este país''.

Aunque el Día del Trabajo se celebra en Estados Unidos el primer lunes de septiembre, el Primero de Mayo se ha convertido en una jornada de reivindicación tradicional de los derechos de los inmigrantes. No obstante la fecha maduró aun más desde que en el 2006 la comunidad de inmigrantes salió en masa para pedir al Congreso un proceso de legalización oportuno, un mensaje que los más pequeños ya conocen muy bien.

"No nos separen más'', afirmó en Miami el pequeño Rafael Pineda, hijo de un matrimonio indocumentado de origen salvadoreño. "No quiero estar lejos de mis padres''.

Esta información se complementó con servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.

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