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"Todos Somos Arizona'' será el lema de inmigrantes

Al grito de "Todos Somos Arizona'' y clamando por una reforma migratoria, miles de inmigrantes marcharán el sábado por 70 ciudades del país, entre ellas Miami, Washington, Nueva York y Chicago.

La jornada tendrá como centro una gran concentración en Los Angeles con la asistencia de estrellas latinas como Gloria y Emilio Estefan, Kate del Castillo, Voz de Mando, Dareyes de la Sierra, Chris Weitz (director de New Moon, 2009) y Demian Bichir, entre otros, confirmó la cadena Univisión.

"Decidimos unirnos aquí en Los Angeles la mayor cantidad de activistas y defensores de los derechos de los inmigrantes porque en Arizona realizaremos una jornada de educación sobre la ley y sobre los derechos de nuestra comunidad'', explicó en Los Angeles Pablo Alvarado, director de la Red Nacional de Jornaleros, quien vive en Arizona.

La ley promulgada hace una semana por la gobernadora republicana de Arizona, Jan Brewer, desató una ola de indignación entre la comunidad hispana en Estados Unidos, la primera minoría en el país con 44 millones de habitantes, así como en México, Guatemala, El Salvador y Honduras, de donde proviene la mayoría de los extranjeros que trabajan en la construcción y el sector de servicios.

En muchos lugares del país, se está desarrollando un cambio demográfico. Los inmigrantes ilegales no sólo están regresando a sus países, en respuesta a un escrutinio gubernamental más intenso, sino que están permaneciendo allí cuando regresan. A medida que corre la voz sobre la dificultad de encontrar empleos debido a la recesión, otros deciden no venir, frenando una avalancha de inmigrantes que ha durado más de una década, informó el servicio de noticias McClatchy.

Los empleadores de EEUU, mientras tanto, están contratando menos inmigrantes indocumentados porque tienen un banco más grande de trabajadores legales desempleados y temen a las leyes de inmigración más estrictas, según inmigrantes y expertos.

"Cuando uno empieza a reprimir a los inmigrantes ilegales, eso asusta a los empleadores'', indicó Mark Reed, ex funcionario de inmigración que supervisaba esas medidas. "Su mentalidad cambia''.

En la pasada década, la población hispana creció 40 por ciento. Ahora copan alrededor de 5 por ciento de los empleos en EEUU.

Sin embargo, los espectaculares aumentos año tras año se han frenado. El Centro Hispano Pew, que regularmente calcula el número de inmigrantes indocumentados en el país, llegó a la conclusión, en su último reporte el pasado abril, que el crecimiento de su población comenzó a disminuir en el 2006, un año antes del comienzo de la recesión.

Aproximadamente 300,000 menos inmmigrantes llegaron al país entre el 2005 y el 2008, una disminución de casi 40 por ciento anual, según el centro.

Al profundizarse la recesión en el 2009 y el 2010, se espera que las cifras sigan disminuyendo, indicó Jeff Passel, demógrafo del centro, que prepara la actualización del reporte.

Algunos inmigrantes dicen que su decisión de salir y quedarse es preferible al temor a la detención o la falta de empleos. Sienten una mayor desilusión con un país que les daba la bienvenida --o al menos los toleraba--- en los buenos tiempos, pero que los ha abandonado cuando la economía se ha deprimido.

"Nos venden la idea del sueño americano'', declaró Gustavo, obrero de la construcción indocumentado de 46 años quien dijo haber visto regresar a otros ilegales descorazonados por la falta de empleos. "Pero cuando llegamos, nos damos cuenta de que ese sueño no existe''.

El cambio se produce cuando el gobierno de Obama está tratando de demostrar que es duro con la inmigración ilegal, al mismo tiempo que asegura acometerá una reforma de la inmigración.

Para polarizar más el tema, legisladores estatales y locales, que antes dejaban el problema de la inmigración en manos del gobierno federal, ahora están interviniendo. En el 2009, los estados promulgaron 222 leyes de inmigración, según la Conferencia Nacional de Legisladores Estatales. Mientras, las reacciones contra la nueva ley de Arizona que reprime la inmigración ilegal están creciendo dentro y fuera del estado.

Una demanda interpuesta por un veterano oficial de policía, Martín Escobar, fue una de las tres presentadas el jueves, menos de una semana después que la gobernadora republicana Jan Brewer firmó la ley que los críticos consideran inconstitucional.

Simultáneamente en Phoenix, frente al Capitolio estatal, se anunció una demanda que planean la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), el Fondo Legal Mexicoamericano de Defensa y Educación, y el Centro Nacional de Derecho Inmigratorio.

"Los mexicoamericanos no van a quedarse de brazos cruzados'', dijo la cantante Linda Ronstadt en una conferencia de prensa en el Capitolio estatal en la que se anunció la demanda de la ACLU.

La Coalición Nacional de Clérigos y Líderes Cristianos Latinos también interpuso una demanda el jueves y buscó una orden de abstención judicial para impedir que se aplique la ley.

Por lo menos tres ciudades de Arizona --Phoenix, Flagstaff y Tucson-- consideran iniciar una acción legal para bloquear la normativa.

El secretario de Justicia, Eric Holder, declaró que el gobierno federal podría cuestionar la ley, que requiere que agentes de seguridad locales y estatales interroguen a las personas sobre su situación inmigratoria si hay motivos para sospechar que están ilegalmente en el país.

Brewer y otros funcionarios aseguran que la ley estatal es necesaria debido a que a su juicio el gobierno federal no ha logrado controlar la frontera y ante la inquietud por los delitos vinculados con la inmigración ilegal.

Pero las perspectivas de que el gobierno federal trabaje este año en una reforma migratoria parecen escasas. El presidente Barack Obama, quien había censurado la ley de Arizona, admitió que los legisladores podrían carecer del "apetito'' para lidiar con la inmigración en momentos en que muchos de ellos buscan la reelección y cuando otro tema legislativo importante, el cambio climático, está a punto de ser abordado.

"No quiero que hagamos algo sólo por cuestión de política y que no solucione el problema'', comentó Obama el miércoles por la noche.

Mientras, los legisladores de Arizona aprobaron el jueves modificaciones a la ley. Los cambios incluyen afianzar las restricciones al uso de raza u origen étnico como base de un interrogatorio policial y especificar que las violaciones a las ordenanzas civiles locales podían provocar preguntas sobre la situación inmigratoria.

En Texas, una legisladora republicana dijo que presentará una medida similar a la ley de Arizona en la sesión legislativa de enero. Candidatos republicanos a gobernador en Colorado y Minnesota manifestaron su apoyo a la normativa.

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