Nation & World

Gobernador de Florida declara estado de emergencia por amenaza de marea negra

El presidente Barack Obama envió el viernes investigadores del Departamento de Justicia y aviones militares al Golfo de México, ante el temor cada vez mayor de que el daño ambiental que pueda causar un enorme derrame de petróleo crudo, pero declinó abandonar planes de nuevas plataformas petroleras marinas debido al desastre.

Mientras las autoridades de Mississippi colocaban millas de tubos plásticos para que el crudo derramado no llegue a las costas y ambientalistas han afirmado que el derrame es mucho peor de lo que se ha reconocido, Obama dijo que había pedido al secretario del Interior, Ken Salazar, que investigue qué sucedió cuando la plataforma de perforación Transocean Deepwater Horizon explotó en llamas el 20 de abril y se hundió dos días después.

En dependencia de lo que el estudio recomiende, dijo el Presidente, "vamos a asegurarnos de que en el futuro cualquier terreno arrendado tengas las salvaguardas debidas'', pero "sigo creyendo que la producción nacional de crudo es una parte importante de nuestra estrategia nacional de seguridad energética'' mientras que se haga de una manera "responsable''.

Legisladores de la Florida y de la costa este pidieron Obama que cancele los nuevos planes de arrendamiento para perforación petrolera.

El gobernador Charlie Crist declaró el estado de emergencia para seis condados de la zona oeste del estado, alegando que el derrame amenaza las costas de la Florida con un ‘‘gran desastre''.

Crist discutió la respuesta estatal y federal con la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, y otros funcionarios federales el viernes y planea observar las operaciones de respuesta en Pensacola el sábado.

Autoridades estatales de operaciones de emergencia afirmaron que se espera que el derrame, que se desplaza hacia al Este, llegue al Condado Escambia el lunes y que una ligera capa de crudo derramado está a 33 millas de la costa.

El plan del estado contempla usar 30,000 pies de tubos inflables de contención en las aguas frente a Pensacola. Pero según un informe dado a conocer el viernes, autoridades estatales dijeron que los "tubos de contención son en lo fundamental inefectivos en este momento debido a las olas, que hacen saltar el crudo por encima de los mismos''.

A lo largo de la costa, el viernes fue el día de preparación. Funcionarios de Louisiana prohibieron la pesca y la cosecha de moluscos en algunas aguas al este de la desembocadura del río Mississippi. En Gulfport, Mississippi, numerosos marinos se unieron a personal del Servicio Guardacostas para cargar tubos de contención en una embarcación de servicio para su colocación entre el derrame y la costa.

"Estamos tratando de adelantarnos al derrame'', dijo Pete Davenport, del Servicio Guardacostas, miembro del equipo especial Gulf Strike Team de Mobile, Alabama. "No podremos recoger todo el petróleo antes que llegue a las costas, pero con un poco de suerte y ayuda de la Madre Naturaleza vamos a avanzar''.

La Fuerza Aérea también comenzó a usar dos aviones de carga C-130 Hercules para rociar productos químicos sobre el derrame en un esfuerzo por dispersarlo. Los aviones, la mitad de la flotilla de la Fuerza Aérea con capacidad de rociar líquidos desde el aire, pertenecen al Ala 910 de Transporte Aéreo, con sede en Youngstown, Ohio, que realizó misiones similares durante el huracán Katrina en el 2005 para rociar repelente de mosquitos sobre comunidades devastadas.

En momento que el derrame todavía no ha llegado a la costa, los campos de batalla más caldeados son el jurídico y el político.

El secretario de Justicia Eric Holder anunció que había enviado un equipo de fiscales a la Costa del Golfo para supervisar el desastre y determinar si se había infringido alguna ley en la operación de la plataforma de perforación o en la respuesta al desastre.

"Aunque agradecemos el anuncio de la Casa Blanca de que no se autorizará la operación de ninguna plataforma de perforación marina adicional hasta que se complete la investigación de este caso, lo exhortamos a dar marcha a atrás a su decisión de ofrecer nuevos arrendamiento para labores de prospección en la plataforma continental'', expresó una carta de los senadores por Nueva Jersey Robert Menéndez y Frank Lautenberg, y los representantes Frank Pallone y Rush Holt.

"Las seguridades y la tecnología del sector petrolero no ha sido lo suficiente para prevenir o contener este derrame'', dijo Catherine Wannamaker, abogada del Southern Environmental Law Center. "Ninguna tecnología conocida limpia completamente de crudo las tierras húmedas que protegen las comunidades costeras del sur en las tormentas y ofrecen protección valiosa a los animales y a los estuarios''.

Abogados que lideraron la batalla contra las compañías de seguro tras el huracán Katrina presentaron una demanda colectiva en un tribunal federal contra varios acusados, en que alegaron que el derrame de petróleo se debió a "negligencia crasa''.

Los demandantes ha solicitado pago por daños punitivos y compensatorios contra empresas que participan en la operación de la plataforma petrolera: Transocean, BP Plc., Halliburton y Cameron International Corp., el fabricante de un aparato diseñado para evitar este tipo de accidentes.

Hasta el momento no se ha ofrecido ninguna causa oficial que explique la explosión.

A un ritmo de unos 210,000 galones diarios, en unos 50 días el derrame pudiera superar el desastre del Exxon Valdez en Alaska en 1989, cuando se derramaron 11 millones de galones de crudo en el la zona conocida como Prince William Sound.

Los ambientalistas dijeron que incluso antes que el crudo llegue a tierra ya ha habido daños. "Estamos muy preocupado por los mamíferos marinos en la zona'', dijo Doug Helton, de la Dirección nacional de Océanos y la Atmósfera.

La National Wildlife Federation informó que más de 400 especies de peces, aves y otros animales salvajes pudieran resultar afectados. Los estuarios salados en Louisiana son áreas donde se multiplican cangrejos, camarones y otros moluscos.

  Comments