Nation & World

Mockus afirma que extraditaría a Uribe a Ecuador y después se retracta

Responder preguntas sobre situaciones hipotéticas, una trampa en la que pocos políticos veteranos suelen caer cuando los periodistas lanzan la cáscara, parece ser el talón de Aquiles del candidato favorito a la presidencia de Colombia, Antanas Mockus.

En una reciente entrevista radial, Mockus resbaló y dijo que estaría dispuesto a extraditar al presidente Alvaro Uribe y al ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, también candidato presidencial, si la justicia del Ecuador se lo pidiera.

Tribunales ecuatorianos investigan un ataque del ejército colombiano en territorio de ese país en el que fue abatido Raúl Reyes, el segundo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En octubre, la Corte Suprema ecuatoriana negó la solicitud de extradición de Santos, alegando falta de documentación, pero el lunes la Corte de Justicia de la provincia de Sucumbíos emitió una orden de detención contra el ex ministro.

La tormenta que originó la declaración del candidato del Partido Verde y el subsiguiente reclamo de Santos en el debate presidencial del martes llevaron a Mockus a hacer una aclaración que también ha despertado suspicacias.

En una carta dirigida a sus seguidores, Mockus aseguró que no tomaría semejante decisión porque no hay una norma que se lo permita.

"Ha quedado suficientemente claro que no existe tal norma, por lo que he reiterado que rechazo la afirmación de que tenga la intención de extraditar al presidente Uribe, al ex ministro Santos o a cualquier miembro de la Fuerza Pública ante una hipotética solicitud de la justicia ecuatoriana. No lo haría'', escribió Mockus.

Con esta respuesta, ofreció más municiones a sus críticos, quienes sostienen que Mockus no descartaría la extradición si existiera el marco legal.

"Con Mockus, el enigma y los riesgos que conlleva son los mismos. Es etéreo, brumoso, imprevisible, expuesto a cada paso a rectificarse a sí mismo. ¿A dónde nos llevaría? De pronto ni él mismo lo sabe'', afirmó el escritor Plinio Apuleyo Mendoza.

Mockus, de 58 años, había sido más enfático en el debate televisivo con sus contrincantes en relación con el tema.

"No pasó por mi mente'', extraditar a Uribe, dijo.

"No habría lugar a ninguna extradición porque el jefe de Estado ya pidió perdón y se comprometió a no volver a cometer una acción militar similar; claramente él no puede ser objeto de un proceso penal, eso no tiene piso ni sustento porque es un adefesio'', agregó.

Mockus se refería al pronunciamiento de Uribe tras la crisis originada con Ecuador y Venezuela por el ataque al campamento de las FARC el 1ro. de marzo del 2008 en el marco de la Operación Fénix.

Ninguno de los responsables de la operación, afirmó Mockus, podría ser extraditado porque "no existe voluntad de hacerlo''.

El gobierno de Uribe ha dicho que no reconoce la jurisdicción extraterritorial de la justicia ecuatoriana.

En otro juego hipotético, Tola y Maruja, dos ácidos cómicos disfrazados de mujeres beatas de pueblo, le habían preguntado a Mockus en televisión si indultaría a Uribe, sin precisar por cuáles delitos. Mosckus respondió que la pregunta era "supremamente importante'' pero que los presidentes deben gobernar mirando hacia el futuro y no hacia atrás.

En esa oportunidad Mockus no aceptó ni rechazó la idea del indulto.

No es la primera vez que el candidato debe corregir sus opiniones.

La semana pasada aclaró que usó en forma incorrecta el verbo admirar al referirse al presidente de Venezuela Hugo Chávez y que su intención había sido expresar que lo respeta por haber sido elegido y reelegido democráticamente.

Pese a que algunos de ellos en el pasado fueron duros críticos de Uribe, los candidatos presidenciales se han cuidado de no lanzar ataques frontales contra el presidente por temor a una posible reducción de sus índices de apoyo dada la popularidad del mandatario.

Noemí Sanín, candidata del Partido Conservador, hizo comentarios que vinculaban a Uribe con paramilitares y Mockus pidió la renuncia de éste en el 2008, cuando se descubrió un escándalo que puso en duda la legalidad de su reelección en el 2006.

"No ocultemos el sol tapándolo con las manos'', afirmó entonces Mockus. "Lo que sabemos todos da para un juicio político claro y sin demoras. Es tiempo de renuncias. Después, la historia, con su sabiduría, y la justicia, darán su dictamen definitivo''.

  Comments