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Temen que derrame de petróleo llegue a la Florida

Con el propósito de frenar lo que pudiera convertirse en uno los peores desastres ecológicos en Estados Unidos, el Servicio Guardacostas comenzó el miércoles a quemar las partes más espesas de la gigantesca masa flotante de petróleo en el Golfo de México causada por la explosión y posterior hundimiento de una plataforma la semana pasada.

La meta es evitar que el derrame diario de 42,000 galones de crudo llegue a las frágiles costas de estados vecinos como la Florida, lo cual provocaría severos daños a la vida marina, las playas y la industria del turismo, el principal motor de su economía.

Los guardacostas y una coalición de agencias federales, estatales y locales a cargo de las operaciones para contener el desastre, se mantenían observando atentamente la amorfa masa negra de 2,000 millas cuadradas.

La plataforma Deepwater Horizon, arrendada por la compañía British Petroleum (BP), explotó el 20 de abril y se hundió dos días más tarde. Hay 11 trabajadores desaparecidos. La boca del pozo se encuentra a 1.5 kilómetros de profundidad.

Aunque el derrame sucedió cerca de la poderosa Corriente del Golfo, que desplaza una gran masa de agua cálida hacia el Atlántico Norte pasando por la Florida, las playas de Miami-Dade y Broward por ahora estaban fuera de la potencial zona de impacto.

"No voy a descartar nada pero las posibilidades son remotas'', afirmó el almirante Thad Allen, comandante de los Guardacostas, durante una visita el miércoles a la Junta Editorial de The Miami Herald y El Nuevo Herald.

Amy Graham, vocera del Departamento de Protección Ambiental de la Florida (DEP), indicó en un comunicado que se desconoce cuál será el impacto del incendio en la calidad del aire de la Florida.

Agregó que el Equipo de Respuesta a Emergencias del Estado estaba listo para actuar en caso de que el crudo llegue a tierra, aunque el Centro de Operaciones de Emergencias de la Florida no había sido activado.

"Continuamos vigilando estrechamente los derrames de crudo para hacer los preparativos necesarios a fin de proteger las playas y el medioambiente marino'', precisó Graham.

El capitán Adam Recket, de la compañía de viajes de pesca Fishing Headquarters, en Fort Lauderdale, se ha mantenido atento a las noticias.

"Si no contienen el derrame, hay posibilidad de que cierta cantidad de petróleo llegue a nuestras costas, y eso paralizaría las actividades náuticas'', comentó Recket. ‘‘Sería algo devastador para nuestra economía. La gente viene a la Florida por las playas y las actividades náuticas''.

Valentina González García, oceanógrafa de la Universidad Internacional de la Florida, indicó que la gravedad de los daños en las costas dependería de la concentración del petróleo.

"Si viene hasta aquí, los contaminantes como los hidrocarburos y metales pesados pueden llegar a la cadena trófica, afectando desde los peces y los mamíferos hasta los humanos'', explicó. "Esos contaminantes son cancerígenos y persistentes; tienen efecto a largo plazo''.

La mancha puede ser una de las mayores en la historia de Estados Unidos y el derrame ocurrido a mayor profundidad hasta la fecha, declaró Mary Landry, contraalmirante de los Guardacostas encargada de la operación de socorro y limpieza.

Las autoridades informaron que se emplearán tubos de contención para retener la parte más espesa de la capa, la cual será quemada. El incendio podría tener sus consecuencias ambientales, al despedir enormes nubes de humo tóxico y dejar residuos aceitosos en el mar.

Además de la Florida, los estados de Alabama y Mississippi también están preparándose ante la posibilidad de que las playas y áreas pesqueras se vean afectadas.

El gobernador floridano, Charlie Crist, sobrevoló durante 90 minutos la zona afectada el martes y declaró que la tragedia le había hecho pensar si debía seguir apoyando la explotación petrolera en el estado.

"Claramente, sería devastador para la Florida si algo así llegara a ocurrir'', declaró Crist. "Es lo último que uno quisiera que le pasara a nuestro hermoso estado''.

Harold Wheeler, director del Consejo de Desarrollo Turístico de los Cayos, comentó que más de dos millones de turistas visitan anualmente el área para ver, entre otras atracciones, los arrecifes de coral.

"Estamos rodeados de un santuario nacional marino que es muy importante para nosotros'', señaló. "Nos dolería ver que nuestro ecosistema sufriera algún daño''.

El reportero de The Miami Herald Curtis Morgan colaboró con esta información. También se complementó con servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.

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