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Bayfront Park cambia su rostro

Cuando los administradores del Bayfront Park llamaron a Dan Biederman, un destacado consultor, para que averiguara por qué tan pocas personas lo visitaban, su respuesta fue "demasiado caluroso''.

Un rediseño minimalista a fines de los a₧os 80 realizado por el famoso escultor norteamericano Isamu Noguchi fue un fracaso, porque, según Biederman, había convertido una parte demasiado grande del parque, anteriormente bajo la sombra, en un vasto tramo de concreto y césped expuesto al sol.

Ahora, más de cinco años después de hablar con Biederman, el fideicomiso que administra el Bayfront Park ha hecho algo: han sembrado docenas de robles y palmas a todo el borde de las 32 acres del parque en Biscayne Bay, trayendo sombra a su ancho camino y terminando una remodelación destinado a hacerlo un lugar mucho más agradable.

"Es mejor de lo que yo esperaba'', comentó Timothy Schmand, director ejecutivo del Bayfront Park Management Trust, el grupo no lucrativo que administra el parque para la Ciudad de Miami, mientras paseaba por el mismo una reciente tarde oyendo trinar los pájaros. "Esto lo ha cambiado todo. Desde el momento que pusimos los árboles, los pájaros empezaron a anidar en ellos''.

La semana pasada, los guardaparques le dieron los últimos toques al que pudiera ser el mejor de todos los cambios: la restauración del pintoresco jardín de las rocas, uno de los pocos elementos originales del parque que han sobrevivido. El jardín, originalmente instalado en 1927, dos años después de la inauguración del Bayfront Park, se había vuelto invisible e inaccesible, ahogado bajo una invasión de vegetación exótica. Su laguna estaba vacía y su cascada silenciosa.

Ahora la cascada está cayendo nuevamente, la laguna está llena y hasta tiene una tortuga. El pequeño puente del lugar fue reparado y fueron eliminadas las plantas exóticas. Dos sillas originales labradas en piedra caliza fueron salvadas.

Otros cambios son evidentes: los administradores del parque han retirado los incómodos bancos de concreto sin respaldo instalados bajo el plan de Noguchi y los han reemplazado por "bancos que lucen como bancos'', comentó Schmand. Han sido colocados parqueos para bicicletas. Y la popular arenosa "playa'' del parque tiene nuevas sillas Adirondack.

Todas estas medidas pudieran restaurar el Bayfront Park a su antiguo rol como el portal de la ciudad, comentó la historiadora Arva Moore Parks.

"Siempre fue un espacio de reuniones y creo que va a volver a serlo'', afirmó. "Lo están volviendo a hacer agradable para los usuarios''.

El proyecto ha costado poco menos de $1 millón, mucho menos del estimado inicial de $1.6 millones. "Los árboles resultaron mucho más baratos de lo esperado'', amplió Schmand.

Eso fue suficiente para 151 árboles, la mayoría robles pero con algunos cocoteros y árboles de flores para dar color.

El parque, que en gran medida se mantienen con sus propios ingresos, cubrió el costo con dinero de shows, festivales y otros eventos, apuntó Schmand.

Construido en 1925, el Bayfront Park tenía floridos jardines y un frondoso dosel que servían tanto como lugar de reuniones para eventos importantes como para manifestaciones políticas. En los años 40 y 50 fue principalmente una atracción turística. Con el pasar de los años albergó a una popular banda, embarcaderos para pescar y una biblioteca pública, todos desaparecidos desde hace tiempo.

Los turistas venían atraÏíos por los conciertos y el famoso embarcadero 5, donde se podía salir a pasear y pescar.

"Los turistas venían masivamente al Bayfront Park'', recordó Parks. "La gente iba a pescar y traían todo tipo de peces colgando. La gente venía a verlos''.

Para los años 80, en lo que declinó el downtown, el Bayfront quedó prácticamente abandonado y tomado por los indigentes. La construcción del Bayside Marketplace se llevó un pedazo del parque. El municipio decidió entonces despejar el resto del lugar, dejando sólo los árboles más grandes - incluyendo un masivo kapok y un espectacular árbol salchich - y empezar de nuevo.

Pero el diseño modernista de Noguchi, uno de los principales artistas del siglo XX, demostró ser inadecuado para el clima de Miami, y el parque siguió subutilizado durante años.

"Era una especie de desierto'', comentó Parks.

Hace seis años, los administradores contrataron a Biederman, famoso por haber transformado el Bryant Park de Manhattan de un súrdido refugio de drogadictos a uno de los parques más populares de la ciudad.

El proyecto de siembra de árboles es el último de una serie de pasos tomados por la administración tras las recomendaciones de Biederman y que buscan atraer visitantes haciendo del parque un lugar agradable y seguro. Hace alguno años, para atraer familias, se hizo un terreno de juegos. Se han abierto clases de yoga y éstas se han hecho muy populares, atrayendo gente hasta de South Beach.

El año pasado, el promotor de conciertos Live Nation terminó la renovación del anfiteatro del parque, pagando todo, menos $500,000, de los $2.5 millones que costó, por el uso a largo plazo de la instalación.

Pronto se hará gran estatua de Julia Tuttle, la fundadora de Miami.

Las renovaciones llegan justo a tiempo, cuando miles de residentes del downtown se asientan en sus nuevas casas. Schman afirmó que el número de visitantes diarios ha aumentado sustancialmente.

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