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La fuerza del Periodismo

La semana pasada escribí sobre destacados estudiantes de secundaria de nuestra zona que compitieron por el Premio Silver Knight en la categoría de periodismo. Hoy quiero compartir con ustedes algunas historias sobre estudiantes extraordinarios de Periodismo, algunos de los cuales ya laboran en el Nuevo Herald o lo harán en el futuro.

No hay mejor momento que éste para que estos muchachos se incorporen a nuestra profesión porque el impacto de sus historias --lo mismo en la edición impresa, en video y en internet-- puede ser instantáneo y cambiar vidas.

Para ello no hace falta mirar más allá del trabajo conjunto de The Miami Herald y El Nuevo Herald en la cobertura del terremoto en Haití y cómo nuestros artículos mantuvieron la presión sobre los gobiernos y las organizaciones sin fines de lucro para que ayudaran al pueblo haitiano en las labores de reconstrucción.

Este impacto es lo que motiva a alumnos como Mar Cabra, una española, que comenzará a trabajar en septiembre en El Nuevo Herald como interna, su primer paso en la profesión.

"Ahora es el momento para profundizar una historia como nunca'', dice Cabra, estudiante de periodismo investigativo en la Universidad de Columbia en Nueva York. "En una investigación podemos ver las caras, oír sus voces, publicar documentos en la web. En los momentos de crisis es cuando más surge la creatividad''.

Esa creatividad compartida significa que el alcance de nuestro periódico, y de The Miami Herald, es mayor que nunca. Más de un millón de personas leen nuestras ediciones impresas el domingo. Eso es más que la cantidad que ve el Super Bowl, la Serie Mundial, Sábado Gigante o Dancing with the Stars.

Igualmente impresionante es nuestro alcance en internet en todas las Américas; nos leen en toda América Latina, España y Cuba. En Estados Unidos nos leen grandes cantidades de personas no sólo en Miami, sino también en Nueva York y Los Angeles. Y la cifra de lectores sigue creciendo.

"Nuestros usuarios visitan la página constantemente'', afirmó Teresa Frontado, la responsable de nuestra edición en internet, que trabaja con Florencia Paz, Isabel Espronceda y Aracelis Pérez. "De las 80,000 visitas que recibimos a diario, 52 por ciento vienen de Estados Unidos, 8 por ciento de España, 5.6 por ciento de Venezuela y 5.4 por ciento de Cuba''.

También tenemos 1,208 fans en Facebook y 7,369 en Twitter, de 40 países, en su mayoría de Venezuela.

"El periodismo no desaparecerá. Sencillamente tenemos que presentar las noticias de otra manera'', dijo Pamela Duque, productora de internet de El Nuevo Herald, colombiana y recién graduada de Periodismo de la Universidad Internacional de la Florida. "Puedo ver el impacto instantáneo de nuestras informaciones cuando se colocan en la página de internet. Los lectores reaccionan de inmediato''.

Nuestra labor es más importante que nunca debido a la falta o al deterioro de la libertad de prensa en países como Cuba y Venezuela; de manera que si nosotros no reportamos las noticias, el mundo rara vez se entera de lo que sucede.

"El Nuevo Herald es una fuente de información para los cubanos'', señaló Carmen Ferreiro, bloguera cubanoamericana y directora de Prensa del Centro de Derechos Humanos de la Brigada 2506. "Ustedes [El Nuevo Herald] publican casi instantáneamente información vital sobre los abusos a los derechos humanos en la isla''.

Hay otra cuestión: nuestros lectores conocen el periódico y esperan lo mejor de nosotros, tanto en la edición impresa como en internet. Pero rara vez transcurre una semana sin que alguno de nuestros lectores leales llame o escriba para quejarse de errores gramaticales y títulos poco afortunados. Es menos una crítica y más un deseo de que mejoremos.

"Reconozco que el Nuevo Herald, con los últimos recortes de presupuesto, dispone de menos personal. Pero esto no debe impedir que mantenga su calidad informativa con buena ortografía y gramática'', escribió Juan Antonio Figueras, quien vive en el oeste del Condado Miami-Dade.

Figueras, que también recibe The Miami Herald, me dijo que cuando la madre del vicepresidente Joe Biden falleció, nosotros titulamos la noticia: "Fallece el padre de Biden''.

En los últimos meses hemos perdido a varios correctores de estilo, algo que no tuvimos más remedio que hacer. Pero el proceso editorial es simple: el reportero entrega su nota, el editor a cargo de esa sección verifica el contenido de la nota y le da una primera lectura para asegurar que es correcta ortográfica y gramaticalmente. Entonces un redactor de mesa la vuelve a revisar y escribe el titular.

Como somos un diario pequeño, tenemos la carga adicional de traducir artículos de interés para nuestros lectores originados por The Miami Herald y los servicios cablegráficos. Esta presión está presente hasta el último minuto.

Esto no es una excusa. Tenemos un excelente equipo de editores que trabaja duro para que las notas tengan la calidad debida.

Como siempre, les agradezco sus llamadas, cartas y comentarios, que valoramos y tomamos en serio. Este es un enlace con la columna del domingo pasado:http://www.elnuevoherald.com/2010/03/28/684656/los-premios-silver-knight-una.html

Felices PascuasManny GarcíaDirector EjecutivoEl Nuevo Heraldmagarcia@elnuevoherald.com305-376-3445

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