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Miami usa las reservas para palear la crisis financiera

Agobiados por la crisis fiscal y las proyecciones escasamente alentadoras sobre la recuperación de los fondos de la Ciudad, la Comisión de Miami aprobó el uso de $53.6 millones de sus fondos de reserva para cubrir los números en rojo del año pasado.

La decisión de echar mano a los alicaídos ahorros del Ayuntamiento para equilibrar un presupuesto en picada fue tomada el jueves en una reunión a puertas abiertas en el Ayuntamiento. Los problemas financieros colocan al gobierno al borde de una situación fiscal de emergencia y a la sombra de ceder el control a una junta supervisora estatal, tal como ocurrió hace poco más de una década. En el presupuesto de este año, el municipio prevé un déficit de $28 millones.

"Estamos haciendo todos los esfuerzos posibles'', afirmó el administrador municipal Carlos Migoya durante la presentación de las cifras finales del presupuesto. El ex banquero ha ordenado congelar compras y hacer recortes, incluyendo poner un freno al pago de horas extras.

La dependencia de los fondos de emergencia, que en el 2003 ascendían a $141 millones después de un estricto control de una junta del gobierno estatal, hará disminuir estos recursos a $39 millones e incluso pudiera quedar por debajo de los $11 millones en los próximos meses, según advirtieron autoridades municipales.

La crisis destada a mediados de la década de 1990 impulsó la Ordenanza de Integridad Financiera, que obliga al municipio a mantener el 20 por ciento de sus ingresos anuales por impuestos a la propiedad en una reserva para emergencias. El año pasado, esos fondos con base en los cálculos municipales significaron $90 millones.

Asimismo Miami encara menos ingresos como resultado de la caída del mercado inmobiliario y el cobro de licencias y otros servicios vinculados, sin contar la carga fiscal que representan los excesos en los presupuestos asignados a los bomberos, el Departamento de Parques, y la Policía, que juntos suman más de $20 millones en rojo.

En la reunión, que se prolongó por varias horas, el alcalde de Miami, Tomás Regalado, presentó los detalles de un panorama fiscal bastante complicado para el Ayuntamiento y que obligará a las autoridades a realizar cambios drásticos en la administración de los recursos.

De hecho, Regalado y Migoya reforzaron en las últimas semanas los detalles de un plan de recuperación de 24 meses para inyectar dinero al fondo y consolidar otras iniciativas en el marco de un presupuesto sostenible, tales como vender activos claves y negociar nuevos acuerdos con las uniones.

El jueves, Regalado subrayó la necesidad de sentarse a la mesa con los sindicatos para alcanzar una solución que satisfaga a todos. El alcalde, quien dijo que todavía no cree que sea necesario declarar un estado de emergencia fiscal aunque admitió que es un punto que debe considerarse, llamó a los sindicalizados a revisar los números para que visualicen el estado de la economía con sus propios ojos.

La Policía y los empleados en general están llamados ha entregar sus planes de contrato la semana que viene. El municipio tiene un mes para responder. Los acuerdos se deben alcanzar para finales de septiembre, cuando el año fiscal termine. "Quiero invitar a las uniones a que vayan a los libros contables y traigan sus expertos. Es un signo de que estamos trabajando de buena fe'', expresó.

Las obligaciones de pensiones podrían aumentar a $101 millones en el 2011. Esto sin incluir las categorías salariales y los gastos de la fuerza laboral, que juntas representan un porcentaje significativo del hoyo fiscal.

En el paquete de medidas también se asumirá la obligación de la administración municipal de reponer varios millones de los fondos de proyectos de impacto ambiental que estaban en marcha, y que se tomaron indebidamente para equilibrar los libros contables correspondientes al 2007-2008, bajo la tutela de su ex director de presupuesto, Michael Boudreaux.

El comisionado Frank Carollo cuestionó la falta de un mayor seguimiento en los presupuestos y la ausencia de penalidades para frenar gastos excesivos. Para ejemplificar la situación, Carollo mostró un cheque que llegó a su oficina, y que corresponde al pago del salario de un empleado municipal que dejó el cargo el pasado noviembre.

"En el tema del presupuesto he demostrado varios puntos donde realmente hay que trabajar juntos y parar el malgasto. Tenemos que balancear los libros y llegar a un punto donde todos estemos orgullosos de esta ciudad'', apuntó Carollo.

Miami enfrenta una investigación de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) por supuestas prácticas de presupuesto cuestionables y una emisión de bonos municipales por un valor de $65 millones. La SEC sospecha que no se entregó toda la información debida a los inversionistas.

Ya en noviembre pasado una evaluación interna del auditor general Victor Igwe abrió las primeras interrogantes respecto a la forma en que el equipo financiero había abordado durante años la situación presupuestaria del Ayuntamiento.

El comisionado Francis Suárez declaró que el ritmo de gastos se había ido de las manos y que era el momento de hacer sacrificios a gran escala para mirar con otros ojos el futuro presupuestario del Ayuntamiento.

"Hemos oído diferentes discusiones sobre los gastos que, esencialmente, se han ido fuera de control en los últimos cuatro años'', comentó Suárez.

Las preocupaciones sobre la salud fiscal de Miami arreciaron un día antes del primer discurso del Estado de la Ciudad, que ofrecerá este mediodía Regalado, en el cargo hace cuatro meses. El alcalde hablará sobre la situación estatus de la Ciudad y su visión para Miami.

El jueves, los comisionados también acordaron aprobar un paquete para la revisión de Miami 21, un polémico plan de zonificación. La implementación del código de desarrollo urbano había sido postergada hasta mayo, 90 días después de la fecha inicialmente pactada.

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