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Reencuentro de niños de Pedro Pan

Los reencuentros son momentos para rememorar el pasado, revivirlo y recomenzar una amistad de antaño nunca olvidada.

Para Silvia Portu y Carmen Valdivia, que se reunieron casi 50 años después de salir de Cuba sin sus padres a través de la Operación Pedro Pan, verse de nuevo es también un acto de comunión.

Sus vidas han recorrido caminos similares al punto que cada una se ve reflejada en la otra, como una suerte de espejo.

"Nuestra amistad ha despegado desde el lugar en que la habíamos dejado'', expresó el domingo Valdivia, de 60 años, mientras disfrutaban la tarde en Crandon Park, adonde eran llevadas de paseo durante los años que compartieron en el campamento de Florida City, entre 1963 y 1965.

"Con muchas otras amistades que he tenido no he sentido este vínculo, porque tenemos en común una experiencia muy única'', expresó Portu, de 60 años.

Ambas estuvieron entre los 14,048 niños sacados de Cuba a Miami sin sus padres a través del famoso programa Operación Pedro Pan, que cumple 50 años desde su inicio en diciembre de 1960.

Unas 100 personas que integraron el éxodo infantil se reunieron el domingo en un picnic en Key Biscayne para conmemorar el aniversario de está efeméride, el primero de varios eventos planificados para este año.

"Es una fecha significativa de un evento que fue tan doloroso pero que nos ha unido de una forma tan real y cariñosa, que no nos cansamos de contar las mismas historias una y otra vez'', señaló Jorge Finlay, presidente de Operation Pedro Pan Group, patrocinador del evento.

Aunque la mayoría se conocía entre sí, en el picnic aparecieron algunos rostros nuevos.

Portu y Valdivia habían reiniciado su amistad el año pasado tras encontrar sus nombres en una base de datos sobre los Pedro Panes creada por The Miami Herald (www.elNuevoHerald.com/pedropan). La base de datos lista a todos los niños que vinieron a través del programa, entre 1960 y 1962, y les ofrece un foro para que puedan reconoctarse.

"Apenas vi su nombre, le escribí que teníamos tres cosas en común'', comentó Valdivia. "Ambas habíamos estudiado en el colegio Las Teresianas de Santa Clara, habíamos estado en [el campamento] Florida City y nos habíamos graduado de la Secundaria de Miami en 1968''.

Y le agregó una más: "Ojalá la cuarta sea reencontrarnos''.

Aunque en la escuela se llevaban un año de por medio, ambas celebraron su Primera Comunión juntas. Carmen tenía 6 años y Silvia 7. Años después, en 1962, salieron de Cuba separadamente.

Como el resto de los Pedro Panes, dejaron a sus padres, sus amiguitos y el único hogar que conocían para volar a Miami, sin compañía, a vivir con personas extrañas en campamentos y hogares sustitutos.

Su primer reencuentro fuera de Cuba fue en el campamento de Florida City. No compartían la misma casa, pero se aferraron una a la otra para soportar la dolorosa separación de sus padres. Las dos estuvieron presentes en sus fiestas de Quinceañera, de hecho Carmen estuvo en el cortejo de Silvia.

"Era una edad importante porque empezabamos a ser adolescentes'', comentó Portu.

En 1965 cerró el campamento y ambas tomaron rumbos diferentes. Pero no pasó mucho hasta que se encontraron de nuevo, esta vez en la secundaria. Al graduarse, no obstante, perdieron el contacto.

El Herald publicó la base de datos en mayo pasado, cuatro décadas después de que se vieran por última vez. En un comienzo, intercambiaron mensajes escritos. Luego hablaron por teléfono y, finalmente, se reencontraron en un desayuno organizado por Pedro Pan Group el verano pasado.

"Fue algo maravilloso porque nos pudimos encontrar no sólo ella y yo, sino varios amigos mutuos y otros'', destacó Portu.

Desde entonces se han visto varias veces. Ambas son parte del comité encargado de los eventos del 50 aniversario de Pedro Pan.

Hace unos días, descubrieron que tienen algo más en común. Las dos heredaron las casas de sus padres que, para su sorpresa, están a menos de dos cuadras de distancia.

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