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Gastos del Jackson se disparan sin aviso

Cuando el Jackson anunció recientemente la contratación de Princewaterhouse Cooper como su nueva consultora, su junta de gobierno y la comisión del Condado exigieron detalles sobre la duración del contrato y su costo.

Las respuestas: $50,000 por un mes y negociar las extensiones. El alcalde Carlos Alvarez dijo que "no tenía sentido'' imaginar cuál sería el monto de la factura final, que cree puede llegar a varios millones.

A los supervisores les resultó sospechoso, toda vez que el Sistema de Salud Jackson, en estado de desesperación financiera, tiene una reputación de gastar millones en servicios externos que en ocasiones no están aprobados por la junta.

El contrato con Pricewaterhouse Coopers fue aprobado por el Fideicomiso de Salud Pública, pero en otra serie de casos, los ejecutivos del Jackson recurrieron en secreto a servicios externos que en un principio costaban menos de $100,000, ya que se necesitaba la aprobación de la junta en caso de que sobrepasaran esa cifra.

En un ejemplo que The Miami Herald reveló el mes pasado, Capital Consulting recibió pagos por $1.8 millones que incluían los costos de cuatro empleados de esa compañía que estaban ocultos en la nómina del Jackson, lo que se hizo para que la junta no conociera el acuerdo. En un momento dado, el contrato de Capitol se presentó a la junta y fue aprobado.

A comienzos de este mes, en un acontecimiento que se perdió en medio de las noticias sobre los planes del Jackson para recuperarse de su inmenso déficit, la junta descubrió otro contrato furtivo y envió un mensaje a los ejecutivos del Jackson en el que les decían que estaban hartos de esa práctica.

En este caso la compañía implicada era Omega Solutions de Fort Lauderdale, la cual recibió un contrato de $99,900 para prestar ayuda en la facturación de Medicaid. Los ejecutivos del Jackson dicen que el sistema ya recibió $6.7 millones de Medicaid gracias a los esfuerzos de Omega, y que espera recibir otros $6 millones cuando Medicaid procese las reclamaciones. En el momento en que el contrato llegó a la junta, Omega dijo que le debían $4.3 millones por su trabajo.

Los miembros del fideicomiso se enojaron.

"¡Cómo es posible que un contrato de $99,000 se convierta en otro de $4 millones antes de ser presentado a la junta?", preguntó el vicepresidente Angel Medina.

¡Nos parecemos a las plantas en macetas. Cuando las cosas llegan a nosotros ya son un convenio hecho'', se quejó Judy Rosenbaum, un administrador de Medicaid ya jubilado. ‘‘¿Por qué razón hemos de pagar a alguien por lo que nosotros mismos debemos hacer?".

Ted Lucas, vicepresidente de adquisiciones del Jackson, indicó que Omega fue contratada como un proyecto piloto. El acuerdo contemplaba que Omega obtendría el 40 por ciento del dinero de Medicaid obtenido gracias a sus esfuerzos.

En mayo del 2009, Lucas firmó el contrato con Omega, pero los consultores trabajaron con Sandra Johnson, vicepresidenta de Ciclo de Ingresos. Johnson dejó el Jackson en enero y ahora trabaja en Atlanta. Carmen Pla, la nueva jefa de Ciclo de Ingresos, indicó que Omega fue contratada en momentos en que se llevaba a cabo la conversión del sistema, "cuando el Jackson estaba introduciendo un nuevo software de facturación. Se contrató a Omega para estar seguros de que no se perdieran ingresos durante el período de conversión", explicó Pla.

Steve Cherry, ejecutivo de Omega, dijo que su compañía disponía de un software especial para analizar las reclamaciones de seguros. Mostró a The Herald el contrato, que no menciona el "proyecto piloto'' ni el límite de $99,000.

Omega, que trabaja con hospitales en todo el país, asumió las reclamaciones de Medicaid del Jackson que habían sido rechazadas y "exploró'' sus posibilidades, señaló Cherry. Cuando las encontró, las enfermeras de Omega estudiaron los gráficos médicos y volvieron a facturar a Medicaid.

A partir de agosto, Omega envió facturas al Jackson ascendientes a más de $100,000. El 19 de agosto, según Cherry, Johnson dijo: "¡Esto sobrepasa lo que estoy autorizada a aprobar. Tengo que poner a la junta al corriente de todo''.

Johnson declaró el viernes a The Herald que Omega había tenido mucho más éxito en obtener dinero del Medicaid de lo que Jackson había anticipado. Según dijo, había contactado al departamento de compras y pedido que el contrato de Omega fuera enviado a la junta. "Por una razón u otra, siguieron posponiéndolo. Ellos necesitaban más información sobre esto o aquello'', dijo Johnson.

El 6 de octubre, la directora ejecutiva de Omega, Ann Fierro, envió un correo electrónico a Johnson: "Hola, Sandra, ¿algo nuevo en el estatus de esto?". Johnson respondió: "Nos pusimos en contacto con el departamento de compras y estamos esperando respuesta''.

"Creímos que sería llevado ante la junta en septiembre, luego octubre, luego noviembre'', dijo Johnson a The Herald. "El departamento de compras indicó que tenía que ser puesto en Lawson'', el nuevo sistema de software, "o que necesitaban más información''.

Durante varios meses, Omega le dio la lata al Jackson sobre recibir pago por sus crecientes cuentas. Cherry dice que Johnson acabó por no responder e-mails y ellos fueron al departamento de compras. El 12 de diciembre, Omega afirma que envió una carta a John Copeland, presidente del Fideicomiso de Salud Pública, y Angel Medina, vicepresidente. Omega asegura no haber recibido respuesta alguna.

Lucas, el jefe de compras, dijo que su departamento no se enteró de las enormes sumas de Omega hasta diciembre. Ellos pidieron más información, y por eso fue que no se presentó a la junta en enero. En febrero, él planeaba presentar el contrato a la junta durante un taller de ciclos de ingresos, pero el mismo se canceló, lo cual lo pospuso hasta la reunión de marzo. Para entonces, la crisis económica del Jackson estaba al rojo vivo y a los miembros de la junta les disgustaba cualquier propuesta de venta.

‘‘Yo sabía que la cosa iba a ser difícil'', indicó Lucas. "Pero no podíamos demorarlo más''. Omega había aceptado reducir su pago al 33 por ciento de la cantidad recobrada, pero la junta exigió que quería saber por qué se habían gastado millones sin su aprobación.

"Sí, había una discrepancia'', dijo Lucas a la junta. "Ya les dijimos a ellos que pararan [de trabajar] el 15 de marzo''. Según dijo, Sandra Johnson había hablado a su departamento sobre las enormes facturas que Omega estaba acumulando. "No teníamos manera de saber''.

Eso no apaciguó a los miembros de la junta. "Hemos dicho varias veces: dejen de traernos estas aprobaciones en retrospectiva'', dijo Martin Zilber.

La junta no tomó decisión alguna sobre la exigencia de Omega de $4.3 millones.

Omega, que tiene 50 empleados, está ahora en conversaciones con abogados. "Esto nos ha causado un tremendo derroche financiero'', dijo Cherry. "Nosotros dedicamos todos nuestros recursos a ayudar al Jackson. Ahora estamos en peligro de hundirnos porque ellos no han pagado sus cuentas''.

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