Nation & World

El Jackson sin dinero para pagar facturas

El Sistema de Salud Jackson está al borde de la insolvencia y enfrenta la posibilidad de que uno de sus principales suministradores, Johnson & Johnson, interrumpa el envío de insumos, a menos que la empresa reciba un pago de $1 millón esta semana.

"En cualquier momento un cirujano me puede llamar y decirme que no tiene con qué trabajar, que no puede operar'', dijo el martes el jefe de Operaciones del Jackson, David R. Small, a la junta directiva de la institución, el Fideicomiso de Salud Pública.

Con menos insumos y los pacientes yéndose a otros hospitales, "estamos muy cerca, quizás ya estamos, en una espiral de la muerte'', dijo Small.

Los miembros del Fideicomiso, que esperaban dedicar el martes a debatir la propuesta de eliminar 4,500 empleos y cerrar dos hospitales del sistema, escucharon una ola de nuevas malas noticias del jefe interino de Finanzas, Christopher Bayer, y del tesorero Marcos Lapciuc, que dejaron muy en claro las dificultades financieras del sistema de salud pública de Miami-Dade.

A menos que el Condado le haga un adelanto de $67 millones al Jackson, dijo Bayer, la institución se quedaría con sólo un día y medio de efectivo a la mano para el 5 de abril. Eso significa que dejaría de pagar sus facturas este mes y hasta abril. El Jackson necesita dinero para tres semanas de operaciones, hasta que reciba un pago estatal-federal de unos $90 millones a finales de abril.

"Esto es horrible'', dijo Lapciuc. "Es es una insolvencia total''.

Alina Tejada Hudak, asistenta del administrador del Condado, dijo que Miami-Dade consideraría darle al Jackson un adelanto temporal, pero "tenemos nuestros propios problemas de efectivo''.

Small dijo que la situación se deterioraba rápidamente y que los pacientes estaban tratándose en otros hospitales debido a la publicidad negativa. Agregó que el sistema ya dejó de pagar muchas cuentas. "Nuestros suministradores nos han cortado los insumos'', dijo Small. "Corremos un riesgo enorme''.

En medio de la atmósfera de terror que se creó en la reunión, varios miembros del Fideicomiso dijeron que se oponían vehementemente a la sugerencia de la presidenta ejecutiva del Jackson, Eneida Roldán, de cerrar los hospitales suburbanos Jackson North y Jackson South, pero la única decisión significativa de la reunión de 12 horas se produjo cuando el fideicomisario Martin Zilber propuso que Roldán contrate a corto plazo a un experto financiero para que resuelva los graves problemas e implemente un plan de recuperación profundo.

"Es sólo una ayuda'', dijo Zilber, que es abogado. "Hay gente que se especializa en asistencia a corto plazo. A lo mejor son los Merrett Stierheim del mundo''.

El Fideicomiso de Salud Pública, que rara vez no vota por unanimidad, estaba muy dividido entre contratar a un asesor para que se encargue de las finanzas.

"Tenemos dos semanas para concentrarnos en un plan con muchas interrogantes'', dijo el fideicomisario Abraham Galbut. "No necesito un [nuevo] jefe de Finanzas''.

Al final, la junta votó 9 a 6 permitir que Roldán contrate a un bombero de las finanzas.

A los fideicomisarios también les preocupaba que Roldán les ha pedido implementar reducciones drásticas para el 22 de marzo, reducciones que pudieran cambiar el panorama de los servicios médicos en el sur de la Florida.

"No hay tiempo suficiente'', dijo el vicepresidente Angel Medina.

Dorrin Rolle, fideicomisaria y comisionada de Miami-Dade, dijo que votaría contra el cierre de los dos hospitales. "Me gustaría que alguien me dijera adónde deben ir los pobres. Agregó que quería que Roldán presentara un nuevo plan para conseguir ahorros de $160 millones sin cerrar los dos hospitales comunitarios.

Roldán afirmó que su plan se basaba en el supuesto de que el Jackson no reciba ningún rescate del Condado, el gobierno estatal o federal. "Mantiene la integridad del Jackson'', dijo Roldán.

Merrett Stierheim, ex administrador del Condado, declaró a la junta: "Nunca he visto una crisis más compleja''. Al ofrecerse para ayudar, dijo de la propuesta de Roldán: ‘‘Es un error decir que es un plan de recuperación. Es un plan para el desastre de la salud pública''.

Durante todo el día, varios oradores culparon a la Universidad de Miami y su decisión de comprar el Cedars Medical Center, frente al Jackson. Martha Baker, presidenta de la filial local del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios *SEIU), dijo: "No podemos permitir que médicos de UM vayan a la sala de emergencia del Jackson y digan [a los pacientes] que vayan al Cedars''.

"¡Eso no es cierto!'', le contestó Pascal Goldschmidt, decano de la Facultad de Medicina de UM, quien señaló que tanto el hospital de UM como el Jackson están perdiendo dinero y que les convenía más cooperar, no competir.

Otros oradores se cuestionaron si Roldán había propuesto un plan falso para provocar un rescate. "Necesitamos franqueza'', dijo Mark Richard, abogado del SEIU. "Nos dieron cifras en parte par asustarnos'', con la esperanza de que los políticos vengan al rescate.

El martes por la mañana, portavoces de uno de los sindicatos del Jackson ofreció ser ‘‘realista'' en la oferta de concesiones, mientras que otro líder sindicar dijo que ofrecer reducciones de sueldo era como "echar dinero por el tragante''.

Viviene Dixon-Shim, presidenta del local de la Federación de Empleados Estatales, Condales y Municipales de Estados Unidos, dijo que estaba dispuesta "a sentarse a negociar''.

Baker, de la SEIU, dijo que su sindicato planeaba traer el viernes a un grupo de asesores del sector de la salud para que revisara los libros del Jackson y encontrara ineficiencias, "soluciones reales para un sistema que se desmorona''.

Pero ofrecer una reducción de sueldo para las enfermeras y médicos del SEIU sólo significaría ahorros de entre $5 millones y $10 millones, en un sistema que enfrenta un déficit de $230 millones este año.

Matthew Haggman, redactor de The Miami Herald, contribuyó a esta información.

  Comments