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Rubio defiende uso de fondos de partido para usos personales

Marco Rubio, candidato al Senado Federal, cargó facturas de alimentos, reparaciones a la furgoneta de la familia y compras en una licorería a menos de una milla de su casa en West Miami a la tarjeta de crédito del Partido Republicano mientras era presidente de la Cámara de la Florida, según documentos oficiales obtenidos por The Miami Herald/St. Petersburg Times.

Rubio dijo el miércoles que había pagado todas sus gastos personales cargados a la tarjeta American Express que el Partido Republicano le entregó para que usara entre el 2005 y el 2008, cuando abandonó el cargo público. El resto de los cargos, dijo, fueron gastos legítimos del partido.

Esos cargos incluyen $1,000 en Braman Honda en Miami por concepto de reparaciones al carro de la familia en enero del 2008. Rubio dijo que un asistente de estacionamiento dañó el carro en una función política y que el partido aceptó pagar la mitad del deducible de su seguro. El partido también pagó $2,976 por el aquiler de un carro en Miami durante cinco semanas.

Rubio dijo que el partido le permitió cargar gastos personales a la tarjeta y que la entidad partidista revisaba sus cargos mensualmente.

"Hice el mayor esfuerzo posible para asegurar que el partido no pagara cosas no relacionadas con el partido'', expresó Rubio en una declaración por escrito. "El partido no tenía ningún procedimiento oficial sobre los gastos personales'', agregó.

Pero la secretaria del partido, Katie Gordon, dijo que la tarjeta no debe usarse para gastos personales. "La tarjeta American Express del Partido Republicano de la Florida debe usarse en gastos oficiales'', dijo cuando se le preguntó por la política de la entidad sobre el tema.

El Servicio de Rentas Internas (IRS) indica que los partidos políticos, que no pagan impuestos, tienen que usar las donaciones exclusivamente para fines electorales.

Los documentos muestran que Rubio envió pagos a la American Express por un total de $13,900 por concepto de gastos personales durante el tiempo que fue presidente de la Cámara estatal. Pero esos cargos no se hicieron mensualmente. Rubio no hizo pagos a esas cuentas durante un período de seis meses en el 2007, muestran los documentos.

Los cargos cubiertos por el partido como gastos políticos incluyen:

* $765 en la tienda en línea de Apple por concepto de "insumos para computadoras''.

* $25.76 en Everglades Lumber por concepto de "insumos''.

* $53.49 en Winn-Dixie en Miami por concepto de "alimentos''.

* $68.33 en Happy Wine en Miami por concepto de "bebidas'' y "comida''.

* $78.10 por dos compras de alimentos en Farm Stores en Miami.

* $412 en All Fusion Electronics, una tienda de equipos de música de Miami, por concepto de "insumos''.

Hasta el miércoles por la noche la campaña de Rubio no había podido encontrar documentos que expliquen muchos de estos gatos. Pero Rubio afirmó que el personal del Partido Republicano también puede haber sido responsable de algunos gastos, puesto que también tenían acceso a la tarjeta.

Aunque Rubio dijo que trató de pagar todos sus gastos personales, por lo menos algunos terminaron en los libros del partido, muestran los documentos. Tres pagos a un grupo de administración de propiedades de Tallahassee, que Rubio dijo fueron gastos personales, fueron pagados por el partido, por un total de $1,024, muestran documentos estatales y de la tarjeta de crédito.

Rubio también pagó seis boletos de avión para su esposa con la tarjeta del partido. No estaba claro si si esposa realizó algunos de esos viajes; en algunos casos ella no hizo el viaje y Rubio recibió crédito de la aerolínea.

"Mi esposa era la Primera Dama de la Cámara de Representantes de la Florida y es absolutamente apropiado que me acompañara a actividades oficiales y del partido'', dijo Rubio.

Rubio fue uno de por lo menos media docena de líderes legislativos de la Florida que tenía tarjetas de crédito del Partido Republicano en años recientes, lo que les permitió gastar donaciones al partido fuera del escrutinio público.

La revelación de que el ex presidente del Partido Republicano en la Florida Jim Greer, y el director ejecutivo Delmar Johnson, cargaron vuelos fletados y cenas caras a sus tarjetas provocaron una rebelión en la base que llevó a la elección de un nuevo liderazgo la semana pasada.

El senador estatal John Thrasher, de St Augustine y nuevo presidente estatal del partido, se ha resistido a exhortaciones de que se revelen todos los estados de cuenta de los tarjetahabientes, pero dijo que ordenará una auditoría detallada para identificar cualquier cargo indebido o actividad ilegal.

El miércoles por la noche Rubio envió una carta a Thrasher en que acusó a su rival republicano en una caldeada campaña por el Senado federal, y al gobernador Charlie Crist, de filtrar a la prensa los documentos de la tarjeta de crédito.

"Está claro que estos documentos internos fueron tomados del Partido Republicano de la Florida por parte del ex presidente Jim Greer o alguien que trabajaba para él y la campaña de Crist los filtró a la prensa'', expresó la carta de Rubio. "Esto es una muestra pasmosa de desesperación política''.

El miércoles por la noche la campaña de Crist declinó comentar sobre el asunto.

Tanto el gobernador Charlie Crist --que se ha postulado contra Rubio al Senado federal-- como el procurador general Bill McCollum, el principal candidato republicano a la gobernación, han dicho que no tenían tarjetas de crédito del partido.

Sólo en el 2008 el Partido Republicano pagó $1.8 millones en cargos a American Express, muestran documentos estatales. Más de $100,000 se gastaron en pagar la tarjeta de crédito de Rubio entre noviembre del 2006 y noviembre del 2008.

La mayoría de estos cargos fueron costos de viaje de Rubio cuando recorría el estado y el país en su doble papel de presidente de la Cámara estatal y líder partidista. Rubio visitó Orlando, St. Petersburg y Pensacola, voló a New Hampshire en el 2008 para hacer campaña a favor del candidato presidencial republicano Mike Huckabee y asistió a la convención nacional del Partido Republicano de ese año en Minneapolis.

Rubio también cargó a la tarjeta gastos en Tallahasse durante los períodos legislativos del 2007 y el 2008. Las facturas de Rubio incluyen casi $4,100 en cuentas de restaurantes durante los períodos de sesiones del 2007 el 2008, desde una cuenta de $409 en Macaroni Grill hasta $7.09 en un Chick-fil-A en Tallahassee. Cuando Rubio asumió la presidencia de la Cámara estatal, gastó unos $400,000 en dinero del contribuyente en remodelar oficinas y construir un comedor sólo para legisladores para que pudieran participar en sus actividades oficiales sin tener que salir a comer fuera del edificio.

El Partido Republicano también pagó más de $7,000 por los viajes en avión de Rubio entre Tallahassee y Miami durante los períodos legislativos del 2007 y el 2008, muestran los documentos.

En su declaración a The Miami Herald, Rubio dijo que "tuvo mucho cuidado'' en ahorrar dinero del contribuyente al cargar estos gastos al partido.

"Esta decisión a final de cuentas le ahorró al contribuyente decenas de miles de dólares y evitó la apariencia de que el público estaba subsidiando mis actividades políticas'', dijo Rubio.

Los cargos de Rubio a la tarjeta del partido caen en una penumbra jurídica. Expertos en leyes electorales afirman que estas tarjetas sólo pueden usarse para cubrir gastos electorales, como recaudación de fondos, inscripción de votantes y otros, y deben ajustarse a las normas del IRS sobre organizaciones exentas de impuestos.

"Si usted puede decirle a la cara a un agente del IRS que estos son gastos electorales, está bien. Pero si no puede hacerlo, mejor que no [haga esos gastos'', dijo John French, abogado de Tallahassee.

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