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Pérdidas económicas del Hospital Jackson podrían ser mayores

Mientras el Sistema de Salud del Jackson está tratando de salir de un terrible déficit financiero que sólo sigue agravándose, sus ejecutivos están confrontando tres grandes problemas:

*Tratar de recortar una fuerza de trabajo fuertemente sindicalizada, e intentar reducir salarios y beneficios que algunos expertos consideran astronómicos.

*Determinar qué parte de las pérdidas se debe a graves ineficiencias, incluyendo un criticado proceso de cobro de cuentas.

*Observar críticamente sus hospitales suburbanos --Jackson South y Jackson North-- que se suponía que contribuyeran económicamente al Jackson Memorial central pero que, en realidad, están sumando a las pérdidas del sistema.

Todo esto se produce entre noticias de que las pérdidas del año fiscal 2009 --originalmente reportadas en $46.8 millones y luego revisadas a $203.8 millones-- pudieran ser todavía mayores.

Christopher Bayer, responsable interino de finanzas, dijo que los auditores de Ernst & Young le han dicho al Jackson que las pérdidas pudieran aumentar en $30 millones o $40 millones más cuando se termine la auditoría a fin de mes.

Este año, el sistema espera perder $229.4 millones. Bayer dijo que cree que el efectivo disponible disminuuirá a sólo seis u ocho días para marzo. A no ser que se hagan drásticas rebajas, el sistema no podrá pagar su nómina para mayo.

"Los costos son muy altos. Las fuentes de ingresos han bajado'', le dijo el jueves la directora general Eneida Roldán a la junta editorial del Miami Herald. "El modelo de negocios no funciona''.

En los últimos días, Roldán ha seguido repitiendo que el Jackson "no puede ser el resuélvelo todo'' del Condado de Miami-Dade, y tiene que decidir qué servicios no puede dar. Dijo tener que recortar del 20 al 25 por ciento del presupuesto de $1,900 millones para que el sistema de hospitales públicos pueda sobrevivir.

Entre otras cosas, le gustaría dejar de pagar por la atención de los reclusos y los asilos, que le costaron al Jackson alrededor de $90 millones el año pasado. Muchos hospitales públicos no dan esos servicios.

Las pérdidas del 2009 incluyen la eliminación en libros, ahora estimada entre $187 millones y $197 millones, de dinero que el Jackson esperaba que los pacientes y los aseguradores pagaran. Esas cuentas han crecido con los años. Pero un nuevo sistema de software y un aumento en la preocupación de los auditores han hecho que ahora se considere una gran parte de esa cantidad como malas deudas, aumentado todavía más las graves pérdidas.

Tony Argiz, un veterano contador de Miami, comentó sobre la enorme reevaluación. ‘‘Esto tiene que haberse estado arrastrando desde hace años, y nadie analizó la situación. Si la administración hubiera estado al tanto de las cosas, lo hubiera sabido. La verdad es que esa gente estaba dormida''.

Argiz dijo que Roldán, que se hizo cargo en junio pasado, tiene que haber heredado un viejo y complejo problema. "La anterior administración tiene que haber tenido una mejor idea de lo que estaba pasando. La embarcaron''.

El antiguo director general del Jackson, Marvin O'Quinn, que ahora trabaja para un gran hospital en California, declinó comentar.

Aun sin las malas deudas, las pérdidas del Jackson del año pasado hubieran sido serias, $46.8 millones en comparación con el superávit de $25.6 millones del 2008. Debido a la recesión, los ingresos de los impuestos a las ventas y los impuestos a la propiedad han estado bajando, y el número de pacientes no asegurados ha estado subiendo. Los costos, incluyendo la mano de obra, siguen subiendo. Y todas esas tendencias siguen empeorando.

En las próximas semanas, los ejecutivos del Jackson tienen que encontrar qué hacer. He aquí unas observaciones sobre tres áreas:

La primera prioridad. Está programado que el martes por la mañana los dirigentes sindicales se reúnan con los ejecutivos del Jackson, un encuentro que probablemente inicie un proceso formal de despido de unos 10,000 miembros del sindicato.

A fines de la semana pasada, Roldán no ofreció ninguna cifra, diciendo que que necesita "seguir el debido proceso'' para honrar los procedimientos de los contratos sindicales. La semana pasada, despidió a 22 gerentes, incluyendo a dos vicepresidentes.

Algunos piensan que las reduciones no necesariamente tienen que perjudicar la atención a los pacientes. "Hay demasiados empleados de servicios'', dijo Jim Malone, un asesor traído por el JJackson el año pasado y luego despedido debido a preocupaciones de los antecedentes de un colega. "Hay demasiados empleados administrativos. En el departamento de cuentas hay gente controlando a los que controlan''.

Malone dijo que la investigación de su equipo mostró que se podían eliminar 1,400 empleos sin perjuudicar el funcionamiento del sistema.

La semana pasada, varias personas mencionaron los altos costos del Jackson como una de las principales razones de sus problemas.

En una reunión de la junta de gobernadores del Public Health Trust, la vicepresidenta Olga Dazzo dijo que muchos aseguradores comerciales veían al Jackson Memorial como ‘‘costoso'' en parte porque es un hospital de enseñanza con médicos de la Universidad de Miami con muy altos salarios. "Los HMOs sólo traen aquí casos de alto riesgo''. Las operaciones rutinarias de la vesícula biliar, por ejemplo, se mandan a otros lugares.

Al oír eso, Alan Livingstone, presidente del Departamento de Cirugía de la UM, respondió de imediato que los doctores no eran el problema: "Mire los salarios de las enfermeras. Son las mejor pagadas del sureste de Estados Unidos''.

Martha Baker, presidenta del sindicato de las enfermeras, calificó esto como "una observación tonta''. Baker dijo que los salarios parecen altos porque muchas enfermeras son veteranas dedicadas, desde hace mucho tiempo, a dar atención a los pobres y gravemente enfermeros.

Las enfermeras del Jackson promedian $39.40 la hora, más beneficios, reporta el sistema. En el Baptist Health South Florida, el promedio es de $34. La Florida Hospital Association reporta que el salario típico de una enfermera médico-quirúrgica en el sur de la Florida es de $29.90.

En general, el promedio del salario básico anual del Jackson es de $66,978. El tesorero de la junta Marcos Lapciuc dijo que el empleado promedio de los otros hospitales públicos del país gana $56,000, mientras que el promedio en los hospitales de enseñanza académica es de $60,000.

En su conjunto, el sistema está gastando 54 por ciento de sus costos en fuerza de trabajo y Lapciuc estima que hay que bajar esa cifra.

Baker, del sindicato SEIU Local 1991, respondió: "Es escandoloso pensar que estamos en esta crisis debido a los costos de la fuerza de trabajo o que rebajarle a las enfermeras va a resolver el problema. Los costos laborales del Jackson de 54 por ciento están dentro del marco normal de 50-55 por ciento del presupuesto. Nuestras enfermeras son reclutadas por otros hospitales, y hospitales como el Baptist o el Memorial tienen salarios iguales o superiores''.

"Aquí el problema no es cuánto le pagan a las enfermeras; es la ineficiencia del sistema y la falta de financiamiento por parte del condado, el estado y el gobierno federal para los pacientes que atendemos''.

Roldán dijo haber trabajado durante meses con dirigentes sindicales buscando una rebaja voluntaria de 5 por ciento en los salarios. Baker dijo haberle hablado a Roldán durante meses sobre formar una asociación para conseguir decenas de millones adicionales del gobierno federal pero Roldán dijo que la oferta de asociación viene con condiciones, como prometer no reducir la fuerza de trabajo.

Para la empresa de $1,900 millones del Jackson, un asunto clave es cuan adecuadamente cobra, con rapidez, el dinero que le deben los aseguradores.

Muchos están preocupados de que "no está trabajando bien''. La semana pasada, la miembro de la Junta Judy Rosenbaum dijo haber oído que las clínicas del Jackson algunas veces ni siquiera podían mandar una cuenta porque un médico no había firmado los documentos requeridos. Un miembro del personal dijo haber oído que, frecuentemente, el departamento de radiología no cobraba correctamente.

Roldán dijo que un nuevo sistema de cobro computadorizado está funcionando mucho mejor. Con todo, ha ordenado una auditoría interna para ver qué está pasando con los cobros.

"Ciertamente tenemos que mejorar las cuentas por cobrar'', dijo el presidente John Copeland. Es el dinero que se le debe al Jackson. El Jackson está considerando contratar una firma externa a la que se le pagaría un porcentaje del dinero adicional cobrado de los aseguradores. Rosenbaum, sin embargo, expresó preocupación de que eso significaría que el Jackson daría fondos que debería de estar cobrando por sí mismo.

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