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Empeora salud de preso político cubano en huelga de hambre

Un preso político cubano que ha estado en huelga de hambre desde diciembre está ‘‘empeorando lentamente'' a pesar de la decisión de un hospital de alimentarlo por vía intravenosa, dijeron el martes familiares suyos y otras personas.

Orlando Zapata es "es tan sólo pellejo, y el estómago es un hueco'', además de que tiene escaras en las piernas, dijo su madre, Reina Luisa Tamayo. Ha perdido tanto peso que los enfermeros no pueden inyectar el suero en sus brazos y están usando las venas del cuello.

"Lo están alimentando por vía intravenosa porque él sigue negándose a comer, pero su situación sigue empeorando lentamente'', dijo el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez Santa Cruz en entrevista telefónica desde La Habana.

Zapata, de 42 años, se niega desde diciembre a comer comida sólida, y sólo toma agua ocasionalmente, para protestar contra las condiciones brutales en la cárcel Kilo 7 en la provincia de Camagüey, según Tamayo.

Los carceleros lo golpearon al menos tres veces días antes de que se declarara en huelga de hambre, dijo Tamayo, y su espalda estaba "dibujada de golpizas'' cuando fue transferido recientemente al hospital Amalia Simony, en Camagüey.

"Las autoridades nos dicen que él está estable, dentro de los parámetros de su condición de gravedad'', comentó Tamayo a El Nuevo Herald en una entrevista telefónica. Agregó que el martes le dieron permiso para visitarlo todos los días por varias horas. Ella lo había visto por última vez el sábado.

"Yo no descansaré hasta que se seque el mar'', declaró Tamayo a partidarios suyos en Miami. "Yo acuso al gobierno cubano y a los órganos de la Seguridad del Estado si algo llegase a pasarle a mi hijo, o a algún hermano que nos esté apoyando''.

Zapata, que trabajaba como plomero y albañil, y es miembro del Movimiento Alternativo Republicano y el Consejo Nacional de Resistencia Cívica, fue arrestado en el 2003 en medio de una terrible represión contra los disidentes, un período que se conoce en Cuba como la Primavera Negra, que llevó a 75 críticos del gobierno a largas condenas de cárcel.

En un inicio fue acusado de desacato, desorden público, y "desobediencia'', y sentenciado a tres años de cárcel. Pero después fue hallado culpable de otros actos desafiantes cuando ya estaba preso, y en la actualidad cumple una condena de 36 años.

En el 2003, Amnistía Internacional lo declaró "prisionero de conciencia''.

La situación de Zapata ha provocado varias protestas callejeras por parte de críticos del gobierno, entre ellas algunas en Camagüey la semana pasada durante la cual la policía detuvo a unas 35 personas por períodos que oscilaron entre algunas horas y varios días.

Varios de los detenidos se quejaron de haber sido golpeados durante los arrestos y otros utilizaron sus teléfonos celulares para tomar fotografías dentro de sus abarrotadas celdas. Las fotos después fueron enviadas a sus defensores en el extranjero.

Mientras, en La Habana, las Damas de Blanco --un grupo de mujeres cuyos familiares son disidentes encarcelados-- extendieron su caminata habitual de protesta dominical unos dos kilómetros más para exigir la liberación de todos los presos políticos, sobre todo Zapata.

"Escuchen la voz de una madre que pide justicia para su hijo'', dijo una de las Damas de Blanco. "Esa mujer está desesperada. No es más que una madre que teme perder a su hijo''.

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