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Sacan a criticado aliado del alcalde

Denis Morales, viejo amigo y jefe de despacho del alcalde de Miami-Dade, Carlos Alvarez, está siendo devuelto al departamento de policía del condado tras revelaciones de The Miami Herald de que había tenido un segundo trabajo en Panamá, en tiempo del condado.

A partir de lunes, Morales será transferido a la policía de Miami-Dade, según el memorando que Alvarez mandó el viernes a los comisionados. Trabajará como sargento en la oficina de patrullas especiales.

El cambio empieza con una significativa rebaja salarial.

Morales, que ganaba $206,783 como jefe de despacho del alcalde, ganará $77,492 como sargento, sin incluir los incentivos de pago.

La medida se produce después de que un reportaje del Herald informara que Morales --y varios policías de Miami-Dade-- habían trabajado como asesores de la policía nacional de Panamá. Morales hizo un viaje a Panamá en marzo, en licencia administrativa pagada, lo que significa que los contribuyentes le pagaban su salario regular mientras trabajaba en otro lado, y en medio de la crisis presupuestaria del condado.

Múltiples investigaciones están analizando el trabajo hecho por los funcionarios de Miami-Dade en el país centroamericano, así como el vuelo en primera clase que Morales y los otros aceptaron.

"Hay varias cosas con las que no estoy contento y que me han decepcionado'', dijo Alvarez el viernes. "Esto se ha vuelto una distracción''.

El alcalde declinó dar más detalles, diciendo sólo que su decisión era "en los mejores intereses de todo el mundo'' y no estaba vinculada a un solo tema.

Morales no respondió llamadas el viernes.

La medida se produce cuando el alcalde está luchando contra un movimiento para su destitución iniciado en diciembre. Recientemente, ese esfuerzo consiguió el apoyo de varios sindicatos locales, aunque la AFL-CIO decidió el viernes no respaldar la destitución.

Morales se ha convertido en un pararrayos político para Alvarez, tanto por el trabajo en Panamá como por el fuerte aumento que el alcalde le diera el año pasado.

En marzo, Alvarez le dio un aumento de dos dígitos sólo semanas antes de su discurso sobre el estado del condado donde habló de despedir cientos de empleados del condado y hacer profundas rebajas presupuestarias.

El salario anual de Morales saltó de $185,484 a $206,783. El aumento fue retroactivo al 21 de septiembre del 2008, resultando en un pago bisemanal el 8 de marzo de $17,281.

Cuando se hicieron públicos los aumentos, Alvarez los justificó citando la "mayor responsabilidad y autoridad'' de Morales.

Para el trabajo de Panamá, Alvarez firmó la última solicitud de empleo en el exterior de Morales el 11 de febrero, un día después de su discurso declarando que Miami-Dade confrontaba una crisis económica tan severa que requería que los empleados del condado ‘‘hicieran más con menos''.

Fue el 8 de marzo --el mismo día en que Morales recibiera el jugoso cheque-- cuando el jefe de despacho regresó de Panamá, donde había trabajado, en tiempo del condado, como asesor privado de Protection Strategies Inc., una firma de seguridad radicada en Arlington, Virginia.

Cuando un empleado es pagado por alguien más durante horas regulares de trabajo, se cruza una línea ética, dicen los expertos.

"Es cobrar doble'', dijo Jack Pinkowski, director de del Instituto de Gobierno y Política Pública de la Nova Southeastern University. "Pero es todavía peor porque afecta la confianza pública''.

Morales dijo haber hecho "tres o cuatro'' viajes a Panamá el año pasado, dando cursos de una semana de duración sobre relaciones públicas y policía comunitaria.

El último viaje fue en la semana del 19-23 de octubre. En ese momento, la comisión del condado y la oficina del alcalde afrontaban una difícil decisión: resolver contratos laborales que le estaban constando al condado $4 millones semanales porque los comisionados todavía no habían hecho las prometidas rebajas salariales.

Morales, un sargento en el departamento de policía del condado antes de entrar en la oficina del alcalde hace cinco años, hacía consultas en Panamá junto con varios agentes de Miami-Dade.

Los otros son: el Director Adjunto Oscar Vigoa, un aspirante a jefe del departamento tras el retiro de Robert Parker en octubre; el Mayor Bernardo Gonzalez, jefe de la oficina de entrenamiento de la policía de Miami-Dade; y el Mayor Ariel Artime del Distrito Sur.

Inicialmente, Alvarez defendió el trabajo de Morales allí diciendo "nada de lo que se me ha dicho es ilegal, impropio o no ético, o plantea un conflicto de intereses''.

El alcalde añadió, "estamos orgullosos de que se busque el conocimiento y la capacidad de nuestros empleados no sólo localmente sino alrededor del mundo''.

El día después de que el Herald publicara los detalles del trabajo de Morales, Alvarez dijo que nunca hubiera permitido que el jefe de despacho trabajara en un segundo empleo en tiempo del condado, y declaró que no volvería a trabajar en Panamá.

"Francamente, me decepciona que haya usado'' licencia pagada en vez de vacaciones, dijo Alvarez en una entrevista.

Según las reglas del condado, sólo un supervisor puede conceder esas licencias pagadas. Alvarez es el supervisor de Morales.

Sin embargo, Alvarez dijo el viernes que Morales actuó por cuenta propia. "No lo hizo con mi permiso'', dijo el alcalde.

El Inspector General de Miami-Dade, la Comisión de Etica y Confianza Pública y el Departamento de Policía del condado han iniciado investigaciones sobre el trabajo de Panamá.

Alvarez dijo que no reemplazaría Morales pero que eliminaría el puesto de jefe de despacho. El alcalde dijo que piensa reestructurar la oficina del ejecutivo.

Los nuevos deberes de Morales incluirán organizar equipos de respuesta especial que custodiarán las demostraciones y manifestaciones, y coordinar la contratación de empleos para películas en la County Film Office de Miami-Dade, según un e-mail de la policía de Miami-Dade del viernes.

Alvarez y Morales ha tenido un estrecha relación desde hace muchos años. Morales vivía junto a la casa del padre de Alvarez cuando era adolescente. Alvarez, que todavía no había cumplido los 30 años, se convirtió en el amigo y mentor de Morales.

Cuando Alvarez llegó a director de la policía en 1997, sacó a Morales de puestos inferiores y lo hizo responsable de los medios y las relaciones públicas. Cuando Alvarez llegó a alcalde, convirtió al sargento que recibía un salario anual de $71,545 anuales en jefe de despacho del condado, con un salario de $148,052.

"Seguimos siendo amigos'', dijo Alvarez. "Esta fue una decisión profesional''.

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