Nation & World

Caminata a Washington por los inmigrantes

Los cuatro jóvenes quieren terminar con los métodos de deportación que separan a las familias de los inmigrantes.

Y marcharán de Miami a Washington para hacer escuchar su voces.

El Día de Año Nuevo, cuatro estudiantes del Miami Dade College (MDC) se reunieron al pie de la Torre de la Libertad, en el downtown de Miami, para comenzar el viaje de 1,500 millas a la capital del país.

Los estudiantes, inmigrantes indocumentados cuyos padres los trajeron a Estados Unidos cuando eran niños, esperan tener una audiencia con Janet Napolitano, secretaria del Departamento de Seguridad Interna, cuando lleguen a Washington en mayo.

"Estamos haciendo un viaje de 1,500 millas para pedir lo que es justo'', dijo Carlos Roa, de 23 años, que vino de Venezuela cuando era pequeño. "Necesitamos una reforma migratoria humana''.

También el viernes, cuatro feligreses de la iglesia Santa Ana en Naranja comenzaron una huelga de hambre indefinida para detener la política de inmigración que divide a las familias.

Se espera que otras seis personas se sumen a la huelga de hambre la semana próxima.

"Tenemos que hacer algo'', dijo Jenny, hondureña madre de cuatro hijos que pidió que no se revelara su apellido porque es indocumentada. "Hemos realizado marchas y otras cosas, pero hasta ahora no hemos logrado nada''.

La reforma de inmigración continúa siendo un tema candente, tanto en el sur de la Florida como a nivel nacional.

En Washington, los legisladores han propuesto repetidamente una legislación conocida como la Ley DREAM, que le daría residencia permanente legal a los hijos de los indocumentados cuando asistan a la universidad o sirvan en las fuerzas armadas. Bajo el actual proyecto de ley, se estima que unos 65,000 jóvenes inmigrantes podrían ser elegibles para obtener residencia legal.

Sin embargo, otras legislaciones similares han languidecido durante años en el Congreso debido a la intensa oposición de parte de los defensores del control de la inmigración, que argumentan que este tipo de medidas alienta la inmigración ilegal.

Este año podría ser diferente porque algunos de los más fieros oponentes creen que la Ley DREAM podría ser aprobada como parte de una negociación para evitar una legislación que les diera "amnistía'' a los 10 millones de inmigrantes indocumentados que se estima viven en el país.

Para jóvenes adultos como Gaby Pacheco, estudiante de MDC que tenía apenas siete años cuando ella y su familia vinieron de Ecuador, la Ley DREAM tiene sentido.

"Quiero ser residente. Quiero ser ciudadana'', dijo Pacheco, de 20 años, uno de los cuatro estudiantes que harán el viaje a Washington. "Quiero que me miren como a cualquier otra persona, como un ser humano''.

Los estudiantes que se dirigen a Washington reconocen que la jornada será difícil, y quizás incluso peligrosa. "Sabemos que estamos arriesgándonos'', dijo Felipe Matos, de 23 años, que nació en Brasil. "Cruzaremos todo el sur del país''.

Abogados del Centro de Defensa a los Inmigrantes de la Florida estarán listos por si los muchachos encuentran dificultades legales, dijo la directora Susana Barciela.

A lo largo del viaje, los estudiantes tiene planeado compartir sus historias en tantos lugares como sea posible. Celebrarán almuerzos y cenas con cualquiera que se decida a escucharlos, dijo Pacheco.

Por su parte, Juan Rodríguez, de 20 años, otro de los estudiantes, dijo: "Si quiero que alguien trabaje para mí, tengo que estar dispuesto a trabajar para ellos''.

El viernes, el grupo recibió una despedida emocionante por parte de amigos y familiares. Al filo del mediodía, se amarraron sus zapatillas deportivas, e iniciaron el viaje hacia el norte por Biscayne Boulevard.

Unas cuantas docenas de amigos y partidarios los acompañaron hasta que llegaron a la calle 163 del noreste.

A partir de ahí, los estudiantes siguieron su marcha solos hacia el norte.

  Comments