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Atentando fallido revive debate sobre escáneres corporales

Los aeropuertos del sur de la Florida podrían contar con más escáners el año próximo para permitirle al personal de seguridad observar debajo de la ropa de los viajeros.

Estos escáners han suscitado un interés renovado después que un hombre trató de detonar explosivos a bordo de un avión de Northwest Airlines el pasado viernes. Cuatro de los aparatos para escanear se encuentran en la actualidad instalados en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), donde se utilizan en sustitución del registro físico que los agentes de seguridad realizan a aquellos pasajeros que consideran que deben ser revisados más a fondo.

La Dirección de Seguridad en el Transporte (TSA) tiene planeado comprar 450 aparatos más en todo el país el año entrante. La agencia no ha decidido todavía dónde colocar los equipos, aunque los aeropuertos de Miami y Fort Lauderdale se encuentran entre los de más tráfico de todo el país.

La Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) comparó los aparatos con un registro físico electrónico, pero la TSA dice que tiene varias garantías de privacidad en vigor. Por ejemplo, el operador de la máquina se halla en una habitación separada, y la cara del pasajero aparece borrosa de modo que sea imposible identificar a la persona. De igual modo, las máquinas no pueden guardar, imprimir ni transmitir imágenes, según la TSA.

"Esta tecnología es segura, y se han tomado todas las medidas para proteger la privacidad de los pasajeros'', aseguró en un correo electrónico Sari Koshetz, portavoz de la TSA.

Koshetz agregó que los escáners electrónicos toman sólo unos segundos, menos tiempo que un registro físico, que se demora de dos a cuatro minutos.

El senador Joe Lieberman, independiente por Connecticut, solicitó un mayor empleo de estos escáners después del ataque fallido de la semana pasada.

"Tuvimos suerte en esta ocasión, pero tal vez no seamos tan afortunados la próxima vez, por eso nuestras defensas deben fortalecerse'', afirmó en una declaración Lieberman, presidente del Comité de Seguridad Interna y Asuntos del Gobierno del Senado.

El comité dijo que el mes próximo celebraría una audiencia sobre seguridad aérea, y sobre cómo el presunto terrorista pudo subir a la aeronave.

Después del incidente del Día de Navidad, el Departamento de Seguridad Interna dijo que solicitó más agentes de policía y más perros entrenados en olfatear bombas; aumentó los registros de equipaje y registros físicos, entre otras medidas para fortalecer la seguridad tras el intento terrorista.

Sin embargo, funcionarios de los aeropuertos de Miami y Fort Lauderdale dijeron que el martes los pasajeros no experimentaron demoras inusuales por el aumento de la seguridad.

"Hasta ahora, todo ha marchado bien'', dijo Greg Chin, portavoz del MIA. "Las medidas no han tenido un impacto negativo. Las filas han estado moviéndose a buen ritmo''.

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