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Vinculan temporada de fiestas con aumento de infartos

Desde hace muchos años los cardiólogos saben que los infartos cardiacos son más comunes en el invierno que en cualquier otra época del año. La mayoría supuso que se debía al frío. Pero un grupo de investigadores de California estudiaron los certificados de defunción en el Condado Los Angeles, una zona donde el invierno no es nada fuerte, e incluso allí los infartos letales se dispararon durante el invierno.

Más específicamente, comenzaron alrededor del Día de Acción de Gracias, aumentaron inexorablemente hasta Navidad y llegaron a la cota máxima en Año Nuevo. Un estudio subsiguiente de certificados de defunción a nivel nacional, publicado en Circulation en el 2004, confirmó el vínculo entre la temporada festiva y los infartos.

La razón todavía no está completamente clara, aunque los cardiólogos han identificado algunas señales. "Sospechamos que con frecuencia se debe a una demora indebida en buscar atención médica'' en esta época del año'', declaró el doctor Robert A. Kloner, profesor de Medicina de la Universidad del Sur de California, cardiólogo del Hospital del Buen Samaritano y autor principal del estudio del 2004.

"La gente no le presta atención a los dolores de pecho porque no quieren interrumpir las festividades o piensan que se debe a comer demasiado'', comentó Kloner. Para cuando llegan a la sala de emergencias es demasiado tarde. El estrés probablemente es también un factor. "Pasar tiempo con la familia puede ser estresante'', agregó, "y con frecuencia hay preocupaciones sobre problemas financieros, comprar regalos y otras cosas''. Incluso un hogar de madera, un símbolo romántico del invierno, puede contribuir, porque se han vinculado las partículas de madera quemada con un aumento en el riesgo de infartos, amplió Kloner.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado este año en la revista especializada Heart and Circulatory Physiology sugirió que puede haber una nueva forma de comprobar el estado de salud cardiovascular en la comodidad de su propio hogar. Siéntese en el suelo con las piernas extendidas hacia adelante, inclínese y determine si puede tocarse los dedos de los pies. Si ese es el caso, entonces sus arterias cardiacas probablemente tienen la flexibilidad necesaria.

En el experimento, científicos de la Universidad del Norte de Texas y de varias universidades japonesas reclutaron a 526 adultos saludables de entre 20 y 83 años y les hicieron la prueba en cuestión, midiéndolos con aparatos digitales. Tomando en cuenta la edad y el género, los investigadores distribuyeron los resultados en dos grupos, los flexibles y los poco flexibles.

Entonces, usando medidores de presión arterial colocados en los tobillos y brazos, calcularon la flexibilidad de la arterias, que en el caso del corazón es uno de los elementos menos conocidos de la salud cardiovascular. Las arterias flexibles permiten que la sangre circule libremente por el cuerpo. Las arterias endurecidas hacen que el corazón tenga que bombear más y, con el tiempo, puede contribuir a un mayor riesgo de infarto o embolismo.

Los investigadores hallaron una relación directa y clara entre la falta de flexibilidad corporal y la falta inflexibilidad arterial en sujetos mayores de 40 años. Los adultos que no tuvieron buenos resultados en la prueba de tocarse los dedos de los pies también mostraron una incidencia relativamente elevada de endurecimiento arterial.

Sin embargo, esto no significa, naturalmente, que las personas en el grupo de poca flexibilidad corporal estén en riesgo inminente de un infarto. El endurecimiento arterial no indica o lleva inevitablemente a enfermedades vasculares, subrayó el doctor Yamamoto. De hecho, cierto grado de endurecimiento arterial es inevitable con la edad.

Yamamoto afirmó que no se ha aclarado completamente la relación entre la poca elasticidad de los músculos de la espalda y las piernas con la rigidez de tejidos cerca del corazón, aunque las paredes arteriales están formadas por la misma clase de tejido elástico que el resto de los músculos en el cuerpo. De manera que es posible, explicó, que la rigidez muscular en la zona lumbar (debido entre otras cosas a cambios en el nivel de colágeno de los músculos por la edad) pudiera ocurrir en las paredes arteriales al mismo tiempo.

Lo que es sorprendente es que aumentar la flexibilidad corporal puede, de alguna manera, dar una mayor flexibilidad a las arterias. Ese fue el resultado accidental, y que no se ha podido replicar otra vez, de un estudio del 2008 en la Universidad de Texas en Austin.

La investigación tuvo por fin determinar si levantar pesos aumentaba la rigidez arterial. No fue así, por lo menos en ese experimento. El grupo de control estaba formado por personas que se estiraban rutinariamente. No se esperaba que los sujetos mostraran ningún cambio en la función cardiaca, pero durante las 13 semanas que duró el experimento, de hecho se beneficiaron de un aumento superior al 20 por ciento en la flexibilidad arterial.

Para evitar el llamado infarto navideño, el consejo del doctor Kloner es breve: ‘‘Preste atención a los síntomas''.

Otras recomendaciones son no beber alcohol en exceso y evitar el estrés. Si esto requiere rechazar la invitación de un familiar a una celebración, siempre puede explicarle que su cardiólogo se lo recomendó.

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