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Revelan escalofriante cifra de homicidios en Colombia

A lo largo de cuatro años, 4,000 paramilitares confesaron haber cometido 156,000 homicidios, entre ellos los de 2,650 niños, según ha documentado la Fiscalía General de Colombia.

Esta escalofriante cifra está recogida en un informe de labores preparado por la jurisdicción penal especial Justicia y Paz, creada para buscar la verdad, hacer justicia y reparar a la sociedad por los daños causados durante cerca de dos décadas por los escuadrones de la muerte de extrema derecha.

Los homicidios confesados hasta ahora pueden ser menos de la mitad de los que cometieron más de 31,000 hombres en armas que llegaron a conformar las fuerzas paramilitares en Colombia, hoy transformadas en nuevos bloques de guerra diseminados por el país bajo la denominación de Aguilas Negras.

Además de las confesiones, los homicidios atribuibles a paramilitares están siendo denunciados por familias de víctimas. Justicia y Paz se especializa en recibir confesiones de los paramilitares, contribuye a buscar los restos mortales y trata de esclarecer las circunstancias en que ocurrieron las muertes.

Hasta el momento, los paramilitares se han confesado responsables de 860 masacres ante los fiscales. Un número indeterminado de los muertos confesados fueron incinerados. Otros fueron cortados con motosierras y sus despojos lanzados a los ríos. Los demás quedaron en fosas comunes ya excavadas y en otras no encontradas.

Los paramilitares acogidos a Justicia y Paz buscan obtener determinados beneficios legales, como el de no recibir penas superiores a ocho años de cárcel por todos los delitos que hayan cometido siempre que los declaren.

Adicionalmente, los paramilitares reconocieron el desplazamiento de 48,500 campesinos e indígenas, a quienes despojaron de sus tierras. El volumen total de desplazados por la fuerza en Colombia por paramilitares, guerrillas y las propias fuerzas gubernamentales suma más de 3 millones, con lo cual Colombia ocupa el segundo lugar en la materia después de Sudán, de acuerdo con datos de la Organización de Naciones Unidas.

También los paramilitares han reportado su culpabilidad en el reclutamiento forzado de 2,549 niños, a los que han usado como carne de cañón. Estos menores no fueron entregados a la autoridades al deponer las armas.

Hasta ahora, las confesiones comprometen como cómplices o coautores de sus delitos a 95 oficiales y a 28 suboficiales del Ejército Nacional, así como a 46 oficiales y 47 suboficiales de la Policía, entre otros.

A Justicia y Paz también pueden acogerse miembros de las guerrillas. Sin embargo, pocos lo han hecho. Las organizaciones guerrilleras de izquierda, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) o el Ejército de Liberación Nacional (ELN), han cometido igualmente innumerables asesinatos, secuestros y otros delitos.

Edward Cobos Téllez, alias Diego Vecino, líder del bloque paramilitar de los Montes de María, en el norte de Colombia, afirmó hace pocos días a investigadores de la organización no gubernamental Verdad Abierta que en 1997 había en el país unos 7,000 paramilitares. Para 1999, precisó, ya eran 25,000. Hasta la fecha, se han desmovilizado más de 31,000.

Según el testimonio de Cobos, quien se encuentra en espera de ser extraditado a Estados Unidos por narcotráfico, el rápido crecimiento de las bandas paramilitares hizo que la organización se degradara debido a que "un ejército regular tiene su jerarquía vertical, pero un ejército irregular no está consultando lo que hace''.

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