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Frustrado a última hora viaje de Zelaya a México

Según sus propias palabras, el presidente depuesto de Honduras Manuel ‘‘Mel'' Zelaya debería haber estado camino de México el jueves, poniendo fin a su estancia de tres meses en la embajada brasileña en Honduras.

Pero la insistencia de Zelaya en salir de Honduras como su presidente --y no como un asilado político-- causó que el gobierno interino en Honduras detuviera esos planes de viaje.

"Ellos querían que yo firmara papeles renunciando en esencia a mi posición'', dijo Zelaya el jueves a The Miami Herald en una entrevista telefónica. "Yo les dije ‘no pierdan su tiempo enviando aquí a sus abogados, porque nadie los va a recibir'. Yo no voy a firmar esos papeles''.

El gobierno interino de Honduras declaró el jueves que Zelaya puede salir del país, pero que tendrá que hacerlo de acuerdo con las reglas que ellos le pongan.

"Si los países quieren sacar a Zelaya de Honduras, van a tener que hacerlo según la ley: dándole asilo en sus territorios, pero sin un título'', dijo a The Associated Press René Zepeda, ministro de Información del gobierno interino de Honduras. "Si eso sucede, nuestro gobierno lo aceptará y ellos pueden acogerlo inmediatamente sin ningún problema''.

Sacado a punta de pistola de su puesto en junio, el depuesto Zelaya ha permanecido encerrado en la embajada brasileña en Honduras desde que regresara clandestinamente subrepticiamente al país. Desde dentro de sus muros, él ha estado tratando de implorar a aliados suyos como Brasil y Argentina que lo ayuden a negociar su salida de la húmeda embajada y su regreso al palacio presidencial antes de que termine su presidencia, el 27 de enero, y el recién electo presidente hondureño Porfirio Lobo asuma su puesto.

El gobierno interino ha insistido en que la deposición de Zelaya fue justificada porque él violó la ley en su esfuerzo por llevar a cabo un referéndum constitucional que había sido declarado ilegal por la Corte Suprema del país. En visita a Costa Rica a principios de esta semana, Lobo prometió una "amnistía política'' para todos los involucrados en el conflicto.

Aun así, Zelaya dice que quiere reunirse con Lobo en territorio neutral.

"El propósito principal de mi salida era encontrar un lugar neutral donde pueda establecer un diálogo con Porfirio Lobo'', dijo Zelaya. México, agregó, está a apenas una hora de vuelo de Honduras.

Zelaya dijo que se escogió a México luego de discusiones con "varios presidentes y gobiernos''.

"El mismo EEUU estuvo de acuerdo'' con su traslado temporal a México, dijo. Funcionarios norteamericanos en Honduras refutaron esta afirmación.

Zelaya afirma que no tiene planes de mantenerse permanentemente alejado de Honduras, y quería ser recibido en México como "huésped distinguido''.

La secretaria de Relaciones Exteriores de México Patricia Espinosa dijo que México se había involucrado luego de que Zelaya le hiciera la solicitud al país, pidiendo ser transferido y pasar allí un período de tiempo indefinido.

"México se mantiene comprometido y al tanto en busca de maneras de contribuir a la solución de esta crisis en Honduras'', dijo Espinosa. "Por encima de todo lo demás, esta crisis afecta al pueblo hondureño, afecta a los pobres, afecta a la estabilidad de la región, y también afecta de manera más específica a algunas personas, como es el caso del presidente Zelaya."

En la noche del miércoles, el traslado de Zelaya a México parecía inminente.

Se levantaron las barricadas que bloqueaban el acceso a las calles vecinas de la celosamente guardada embajada de Brasil, llevando a que se rumorara entre los hondureños que a lo mejor la crisis que ha sacudido a su nación estaba llegando a su fin.

El propio Zelaya declaró con certidumbre en la radio nacional hondureña que él se iría a México para "buscar una solución pacífica a la situación del país''.

Pero después de que su decisión de salir como invitado y no como asilado político fuera rechazada por el gobierno de facto, los planes de viaje comenzaron a deshacerse.

El jueves por la mañana, el gobierno interino impidió que un avión especialmente fletado y enviado desde México para recoger a Zelaya entrara al espacio aéreo de Honduras. El avión fue desviado a El Salvador, dijo a la prensa el ministro interino de Relaciones Exteriores Carlos López.

Salir como asilado habría impedido a Zelaya llevar a cabo actividad política alguna, como por ejemplo celebrar charlas con funcionarios hondureños para asegurar su retorno.

"No hay nuevas conversaciones con México y Brasil sobre el caso de Zelaya'', dijo Zepeda.

Con poco más de un mes en su término presidencial, las opciones de Zelaya disminuyen en una nación donde los tres cuerpos más poderosos --la Corte Suprema, el Congreso, y las fuerzas armadas-- han aprobado su deposición. La semana pasada, el Congreso de Honduras le asestó el golpe final, votando 111-14 en contra de su restauración en el gobierno.

A pesar del breve conteo hasta enero, y del silencio de sus aliados internacionales, que antes salieran en su defensa, Zelaya dice que no está listo para rendirse.

"Yo me siento muy feliz sabiendo que estoy defendiendo la democracia, y lo haré en cualquier parte del mundo en que me encuentre'', dijo Zelaya.

La corresponsal especial de The Miami Herald Mary Cuddehe reportó desde Ciudad de México. La redactora de The Miami Herald Laura Figueroa reportó desde Miami.

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