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Cuestionan a jefe de despacho del alcalde

En momentos que su gobierno enfrenta una crisis presupuestaria de envergadura histórica, el alcalde de Miami-Dade, Carlos Alvarez, le permite a su jefe de despacho, Denis Morales, tener un segundo empleo como instructor policial en Panamá.

Morales dijo que ha viajado al país centroamericano ‘‘tres o cuatro veces'' este año como asesor pagado de Protection Strategies Inc., empresa privada con sede en Arlington, Virginia.

A finales de febrero y principios de marzo, Alvarez autorizó a Morales a tomarse cinco días de licencia pagada, muestran documentos del condado. En la primera semana de marzo, informes de prensa panameños indicaron que Morales estaba trabajando en ese país. Eso significa que Morales no tuvo que usar tiempo de vacaciones y que le pagaron su sueldo normal mientras trabajaba como asesor privado.

Alvarez firmó la solicitud más reciente de Morales para trabajar fuera del condado el 11 de febrero, el día después de que en su discurso del estado del condado el alcalde afirmó que Miami-Dade enfrentaba una crisis económica tan severa que exigía a los empleados condales "hacer más con menos para amortiguar el impacto de la crisis sobre nuestros habitantes''.

"Si él es tan irreemplazable y esencial, ¿qué rayos está haciendo entonces en Panamá?", se cuestionó Tony Alfieri, director del Centro de Etica y Servicio Público de la Universidad de Miami.

"En circunstancias de crisis, uno supondría que es imperativo que el jefe de despacho --que está bien pagado, quizás demasiado bien pagado-- se quede aquí''.

El alcalde Alvarez, supervisor directo de Morales, declinó responder preguntas específicas sobre el trabajo de su jefe de despacho en Panamá. Pero en un mensaje electrónico enviado el viernes por la noche a The Miami Herald, Alvarez escribió: "Nada de lo que ustedes me han descrito es ilícito, indebido, falto de ética o es un conflicto de intereses''. Y añadió: "Estamos orgullosos de que los conocimientos y experiencias de nuestros empleados no sólo sean solicitados localmente, sino en todo el mundo''.

Alvarez concedió a Morales un aumento de suelto del 10 por ciento en marzo, apenas semanas después del discurso en que pronosticó reducciones de presupuesto y la censantía de cientos de empleados del Condado.

El salario anual de Morales subió de $185,484 a $206,783, con lo que gana más que el jefe de despacho de la Casa Blanca, Rahm Emmanuel. El aumento se hizo retroactivo al 21 de septiembre del 2008, lo que hizo que su cheque quincenal del 8 de marzo fuera de $17,281.

Cuando los detalles del aumento de sueldo salieron a la luz pública en agosto, Alvarez lo justificó alegando que Morales tenía "responsabilidades y autoridad'' adicionales.

El día en que el aumento entró en vigor --el 8 de marzo-- fue el mismo día que regresó de una semana de licencia pagada, por la cual recibió un sueldo de $3,976, pagado por los contribuyentes del condado.

Esa misma semana, el 3 de marzo, el periódico Panamá América escribió que Morales era parte de un contingente ‘‘venido a nuestro país para enseñar a los agentes panameños el modelo de policía comunitaria''. El artículo atribuye a Morales, ex agente de policía, haber dicho que ‘‘la policía comunitaria ha hecho bajar la delincuencia en la Florida''.

Un artículo del Panama Post, publicado días después del viaje, describió la labor de Morales en el país y su filosofía sobre las relaciones entre la policía comunitaria y el crecimiento económico. Una nota de prensa del 5 de marzo de la embajada de Estados Unidos en Panamá describe también la visita del contingente de Miami-Dade al país.

Ni Morales ni Alvarez respondieron preguntas sobre dónde estaba Morales durante su licencia pagada la primera semana de marzo.

Pero el aparente doble cobro cruza una línea clave, dijo Jack Pinkowski, director del Instituto de Gobierno y Política Pública de la Universidad Nova. "No es correcto que se pague a un empleado del condado mientras está trabajando para otra entidad'', dijo.

Las reglas condales dejan a discreción de los supervisores la concesión de licencias pagadas, pero generalmente se usan para compensar a los empleados a sueldo fijo por trabajar horas extra.

"Si uno va a ir a otro lugar a ganar dinero, o a que lo contraten como asesor, debe hacerlo en su tiempo libre'', dijo el comisionado Carlos Giménez.

En una breve entrevista con The Miami Herald, Morales confirmó haber viajado a Panamá tres o cuatro veces en el 2009, pero declinó mencionar fechas específicas.

Morales, que durante los 19 años que trabajó en el Departamento de Policía de Miami-Dade no pasó de sargento, dijo que sus obligaciones como instructor incluyen impartir cursos de una semana sobre relaciones con los medios de prensa y policía comunitaria a los agentes panameños.

El alcalde no concordó con la descripción del trabajo de Morales como segundo empleo. "La expresión correcta no es segundo empleo, sino empleo independiente'', afirmó el alcalde.

Morales trabaja para Protection Strategies, una firma privada de seguridad que, según su página de internet, brinda servicios que van desde capacitar a tropas de paz en Africa hasta ayudar al gobierno de Estados Unidos a recuperar barras de material nuclear gastado en Kazajstán.

Al preguntársele cuánto le habían pagado por sus viajes a Panamá en el 2009, Morales respondió: "Ya se enterarán, pero el año que viene''. Según las reglas de divulgación financiera del condado, Morales no está obligado a reportar sus ingresos independientes hasta julio.

Contratado por la oficina del alcalde en el 2005, Morales dijo que ha trabajado para Protection Strategies desde el 2007, cuando impartió un curso en Panamá. Dijo que había aumentando su carga de trabajo a "dos o tres'' visitas en el 2008, y declaró $11,000 en ingresos independientes de esa empresa ese año.

Después de comprometerse inicialmente a hablar abiertamente sobre su segundo empleo, Morales dejó de contestar llamadas y declinó ofrecer más comentarios a través de la portavoz del Condado, Victoria Mallette.

Morales, de 43 años, se sumó a tres altos oficiales de la Policía de Miami-Dade que trabajan en Panamá como asesores privados de instrucción, quienes recibieron además grandes aumentos del condado en meses recientes.

Ellos son el subdirector Oscar Vigoa, considerado uno de los principales candidatos a la jefatura del departamento tras el retiro de Robert Parker en octubre; el mayor Bernardo González, jefe de Capacitación de la Policía de Miami-Dade, quien además es profesor a tiempo parcial en dos universidades locales; y el mayor del Distrito Sur, Ariel Artime.

"Ustedes están preguntando muchas cosas personales'', dijo González al preguntársele sobre el número de viajes y las fechas. "Todo me lo autorizaron debidamente''.

Al ser contactado en su teléfono celular, Vigoa dijo: ‘‘¡No tengo nada que decir!'', y colgó. Artime no devolvió varias llamadas.

Un portavoz de la Policía de Miami-Dade afirmó que los agentes habían hecho esos viajes en su tiempo libre.

El viaje más reciente de Morales fue la semana del 19 al 23 de octubre.

Alvarez permitió a su asesor de mayor rango irse a Panamá mientras la comisión condal y la oficina del alcalde enfrentaban una decisión crucial: resolver contratos laborales que en ese momento estaban costando al gobierno $4 millones a la semana porque los comisionados no habían implementado las reducciones de sueldo que habían prometido.

"Si no tomamos medidas, el déficit será cada vez mayor'', dijo Alvarez a los comisionados durante una de dos reuniones públicas esa semana, que terminó sin que se llegara a una solución.

Cuando se le preguntó al alcalde por qué había permitido a su principal asesor salir del país en ese momento, no contestó.

Hasta fines de octubre, Morales había tomado cuatro semanas de vacaciones y dos semanas de licencia pagada en el 2009, según los archivos de la nómina del Condado.

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