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No acusarán a residente de Miami por secuestro de avión cubano

Cincuenta años después de que un avión secuestrado cayó en las oscuras aguas de una bahía cubana, causando la muerte a 14 personas a bordo, un hombre que ha sido señalado como uno de los principales sospechosos, y quien ahora vive en Miami, no será acusado bajo la ley federal a menos que surjan nuevas evidencias.

Al citar el paso del tiempo y la pérdida de evidencias, la oficina del fiscal federal de Miami dijo que no está en capacidad de sustanciar un caso contra Edmundo Ponce de León, en lo que fue el primer secuestro internacional en la historia de Estados Unidos.

"Los alegatos en este caso tienen más de 50 años. Desafortunadamente, luego de una revisión completa de los hechos y las leyes existentes en ese tiempo, este caso permanecerá inactivo a menos que surjan nuevas pruebas'', dijo Alicia Valle, asistente especial del fiscal.

La decisión de la fiscalía cierra un capítulo de lo que fue el secuestro aéreo más cruento de los años 50, cuando cinco hombres en trajes verdes de campaña y quienes se identificaron como combatientes del Movimiento 26 de Julio, tomaron un avión turbohélice de Cubana de Aviación poco después de salir de Miami con destino a Varadero.

"Esta es otra forma de ayudar a Fidel Castro, quien, en últimas, fue el cerebro de esta operación'', dijo Omara González, sobreviviente de la tragedia, al conocer la decisión de la fiscalía.

Otro sobreviviente, Osiris Martínez, cuya esposa y tres hijos murieron en el accidente, dijo el jueves que atraviesa por un recrudecimiento de la depresión nerviosa que sufre desde la pérdida de su familia y que no tiene ánimos para pronunciarse sobre procesos legales.

"El rencor ya lo superé. No lo perdonaría [a Ponce de León] ni tampoco lo voy a olvidar. Ellos lo planearon, pero todo venía directo de Fidel. Nadie hacía nada sin contar con él, menos eso'', agregó Martínez, de 82 años, quien vive en Miami.

El avión, que salió de Miami en la tarde del 1ro. de noviembre de 1958 con armas secretamente cargadas en el equipaje para los rebeldes de Castro, cayó en la Bahía de Nipe, al noreste de Cuba, luego de que el piloto intentara aterrizar de emergencia en una pista muy corta del cercano central azucarero de Preston.

El Nuevo Herald estableció el año pasado que Ponce de León tenía residencia en Miami y obtuvo documentos del Departamento de Estado que lo identificaban como uno de los hombres que secuestraron el avión.

Tanto González, la sobreviviente, como familiares de Ponce de León, incluyendo a su hermana, señalaron que éste fue uno de los cinco secuestradores.

"Estaba orgulloso de eso'', dijo Solange Ponce de León, una prima que se encontró con Edmundo pocas semanas después de los hechos. "Nos dijo que él había secuestrado el avión. Me prometí que algún día, después de que mi padre muriera, iba a contar lo que sé''.

Christopher Bruno, un ex fiscal de Washington, criticó la decisión de los fiscales de Miami por no entrevistar a las víctimas así como a otros testigos.

"Dada que la declaración [de Solange] contiene una admisión de una conducta criminal, es un indicio singular y consecuentemente incumbe al gobierno interrogar a esa persona para saber qué más sabía'', afirmó Bruno. "Donde hay voluntad, hay un camino''.

Al conocer el jueves el pronunciamiento de la fiscalía federal, Richard Strafer, abogado penalista de Miami, experto en apelaciones, expresó que se debería haber actuado en el pasado.

"Eso debería haberse hecho hace 15 años cuando él [Ponce de León] llegó al país, si el gobierno tenía la evidencia, ese tipo de evidencia, es entonces cuando debió'', formular los cargos, dijo Strafer.

En una entrevista el año pasado, Ponce de León, de 73 años, rechazó los señalamientos y aseguró a reporteros de El Nuevo Herald y The Miami Herald que fue un pasajero más del avión en el que viajaba a Varadero por un fin de semana en plan de descanso.

Ponce de León logró nadar hasta la orilla junto con otro sospechoso del secuestro. Un tercer hombre identificado como secuestrador por documentos del Departamento de Estado, también sobrevivió. Se sospecha que ambos están en Cuba.

El jueves, El Nuevo Herald llamó a la casa en Miami donde había entrevistado a Ponce de León pero una grabación indicó que el teléfono ha sido desconectado.

Ponce de León, quien estuvo en la Fuerza Aérea de Estados Unidos antes del secuestro, llegó a este país en 1994 desde Cuba donde había ocupado varios cargos oficiales desde el triunfo de la revolución.

A pedido del Departamento de Estado, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) inició una investigación inmediatamente después de los hechos. Pero los archivos del Departamento de Estado muestran que los fiscales federales de Miami suspendieron la investigación tres meses después con el argumento de que Ponce de León y otros estaban en Cuba, fuera de la jurisdicción estadounidense.

El reportero de The Miami Herald Michael Sallah contribuyó con este reportaje.

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