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A punto de expirar beneficio de salud para desempleados

Justo antes de que Don Hall y su familia salieron de viaje por el Día de Acción de Gracias, el cesanteado supervisor de Castalia, Ohio, hizo un cheque por $763.81 para el pago de diciembre de su seguro de salud.

Había pagado $237 en noviembre pero el fuerte aumento no era debido al aumento en los costos de la atención médica o a una catastrófica enfermedad, y no era un incidente aislado.

Hall, de 56 años, está entre los 7 millones de norteamericanos desempleados que tienen un subsidio federal para ayudarlos a comprar seguro de salud bajo una legislación conocida como la Omnibus Budget Reconciliation Act (COBRA).

Para los trabajadores cesanteados entre el 1ro. de septiembre de 2008 y el 31 de diciembre del 2009, el subsidio de COBRA paga el 65 por ciento de sus pólizas de seguro, basadas en el empleo, durante nueve meses.

Ese subsidio, sin embargo, expira el lunes para Hall y muchos otros miles que empezaron a recibirlo en marzo, cuando se hizo disponible por primera vez como parte de la American Recovery and Reinvestment Act.

A no ser que el Congreso extienda el beneficio, millones de otros norteamericanos desempleados van a sufrir el mismo impacto cuando pierdan su subsidio y tengan que pagar toda la póliza, en vez de sólo 35 por ciento.

Para muchos, el costo de la cobertura se va a triplicar, obligando a los trabajadores desempleados a buscar un seguro más económico, quedarse sin ninguno o tener que pagar tasas más altas.

Con el subsidio, la cobertura basada en el trabajo promedia $398 mensual para las familias y $144 para los individuos, según la Kaiser Family Foundation. Sin el, las pólizas promedian $1,137 para las familias y $410 para los individuos.

En general, COBRA permite que ciertos trabajadores que pierden sus empleos --a no ser que hayan sido despedidos por pésimo comportamiento-- sigan con el seguro de salud de su antiguo empleador hasta por 18 meses. Antes de que se ofreciera el subsidio, sólo alrededor del 9 por ciento de las personas que eran elegibles para COBRA lo aprovechaban porque era muy costoso. Un análisis en agosto de Hewitt Associates encontró que la inscripción en COBRA se había duplicado desde que el subsidio se hizo disponible para más de 144 millones de trabajadores. El estudio de 200 grandes compañías encontró que las tasas de inscripción saltaron de 19 por ciento en septiembre del 2008 a febrero del 2009, a 38 por ciento de marzo a junio del 2009.

Las industrias con gran desempleo mostraron el mayor incremento. La inscripción entre los trabajadores de empresas manufactureras subió de 7 a 59 por ciento, mientras que la inscripción se triplicó entre los trabajadores de la construcción, las empresas detallistas y de ocio.

No está claro si el Congreso va a afrontar la expiración del subsidio con una legislación específica o como parte de un proyecto de ley más amplio sobre los empleos.

El senador demócrata Al Franken, de Minnesota, habló recientemente en el Senado sobre un hombre de 59 años de Lakeville, Gregory, que fue despedido en marzo de su trabajo en una imprenta y ahora depende en gran medida de su subsidio de COBRA.

El beneficio le permite a Gregory pagar $350 mensuales para mantener la cobertura para él y para su esposa, que sufre de artritis reumatoide.

"En la situación económica actual, ¿quién tiene $940 mensuales para seguro de salud, especialmente si se está desempleado?", preguntó Franken. "Este no es el momento para echar otra carga sobre las familias en dificultades''.

Franken y otros senadores demócratas hicieron una carta esta semana exhortando a los dirigentes del partido a promulgar la COBRA Subsidy Extension and Enhancement Act of 2009 (S. 2730). El proyecto de ley, patrocinado por el senador demócrata Sherrod Brown, de Ohio, aumentaría el subsidio de 65 a 75 por ciento, lo extendería de 9 a 15 meses y postergaría la expiración para el próximo junio.

El representante demócrata Joe Sestak, de Pennsylvania, patrocinó una medida similar en la Cámara de Representantes.

Debido a la incertidumbre sobre si el Congreso va a extender el subsidio de COBRA, Phil Lebherz, director ejecutivo de la Foundation for Health Coverage Education, ha exhortado a los trabajadores desempleados a no renunciar a su cobertura de COBRA hasta que no hayan sido aprobados para otro plan.

"Es lo peor que se puede hacer'', comentó Lebherz.

Aunque tenga que pagar pólizas más altas durante unos meses, es mejor hacerlo, indicó, porque cuando se deja de pagar COBRA por un mes, se sale del plan y no se puede volver a él.

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