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Miami: auditoría cuestiona prácticas financieras

Miami eludió las reglas de integridad financiera --promulgadas tras la crisis financiera del ayuntamiento en los años 90-- utilizando prácticas presupuestarias "inexactas y engañosas'' mientras luchaba por cubrir sus déficits, afirmó el auditor interno de la ciudad.

La auditoría llega en el marco de una investigación de la oficina de la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC) , según descubrió el Miami Herald. La SEC está examinando si Miami emitió bonos públicos con base en una representación cuestionable de las verdaderas condiciones financieras de la ciudad. Hasta ahora, la agencia no ha reportado sus conclusiones.

La auditoría del 17 de noviembre, preparada por el auditor general Victor Igwe, cuestiona qué tan abierto ha sido el equipo financiero del municipio con los funcionarios y con el público, mientras la ciudad luchaba con los serios déficits presupuestarios y con el aumento de las pensiones en los últimos años. En cierto momento, la auditoría critica al director de presupuesto del municipio por demorar y e impedir la revisión.

"Esta auditoría es muy seria'', dijo el nuevo alcalde Miami, Tomás Regalado, que le ha pedido a Igwe que también examine otros departamentos del municipio. "Cada esquina del gobierno de la ciudad es un campo minado''.

La auditoría de Igwe y el escrutinio de la SEC llegan en un momento crítico para el ayuntamiento. Dos comisionados han sido removidos este mes en medio de investigaciones penales, dejando a la junta con apenas suficientes comisionados --tres-- para formar quórum. El miércoles, la comisión celebrará una reunión especial para decidir si convoca a elecciones especiales para los escaños vacantes.

La nueva comisión, una vez completa, tendrá que confrontar inmediatamente los problemas financieros identificados por Igwe:

* Miami aumentó su fondo de emergencias tomando indebidamente recursos para mejoras de capital, dinero que calificó de "no usado'', aunque era extremadamente necesario para proyectos de construcción.

* Los administradores de la ciudad utilizaron repetidas veces fondos de reserva para equilibrar el presupuesto, violando una regla que exige que el presupuesto anual esté "estructuralmente equilibrado''.

* Una subcateogría de fondos de reserva aparece $289,510 por debajo de que lo que requieren las orientaciones internas del municipio, y el Departamento de Parques y Recreación excedió su autoridad presupuestaria en $531,440.

* Las tarifas de impacto, dirigidas a compensar la tensión que los nuevos planes de desarrollo imponen sobre las calles, caminos y parques, se utilizaron, en cambio, para reforzar las reservas presupuestarias de la ciudad.

"Eso no se puede hacer'', dijo el comisionado de Miami-Dade Carlos Giménez, un antiguo administrador de Miami. "Obviamente, el problema es que había un problema estructural. Sus gastos era mayores que sus ingresos. Eso hay que arreglarlo antes que nada''.

El Director de Presupuesto de Miami, Michael Bondreaux, dijo que la auditoría caracterizaba erróneamente el uso que ha hecho la ciudad de las tarifas de impacto. Boudreaux dijo que Miami utilizó sus $8 millones en tarifas de impacto excedentes hacia proyectos de infraestructura que anteriormente había sido financiados con fondos generales.

Este cambio, dijo Boudreaux, permitió que los recursos del fondo general pudieran transferirse a las reservas, de modo que aunque las tarifas se utilizaron para fortalecer las reservas, fue sólo de forma indirecta, agregó.

Pete Hernández, administrador de Miami, respaldó la explicación de Boudreax. "Es un gasto elegible y luego se ahorra en el fondo general'', dijo. "Está bien''.

Algunas secciones de la auditoría respaldan lo que se publicó en julio en el Miami Herald, que concluyó que el equipo de presupuesto de Miami movió millones de dólares entre el Departamento de Mejoras de Capital y el fondo general. La aparición de dinero que se movía de un lado a otro despertó las sospechas de algunos funcionarios municipales, según el diario.

En la auditoría se señala que los funcionarios municipales, al argumentar el uso del dinero para mejoras, describieron los fondos como dinero "sin usar'' que ya no se necesitaba para financiar proyectos capitales. Sin embargo, los planes de largo alcance de Miami contemplan más de $1,000 millones en nuevas calles, aceras, y otras mejoras, de los cuales cientos de millones de dólares no están respaldados.

Alrededor de $26 millones se trasladaron de mejoras de capital a la cuenta de reserva de la ciudad. La auditoría dice que ese dinero se necesitaba donde estaba.

"Estos hechos deberían revelarse por completo, e incluirse en los documentos que se dieron a la Comisión Municipal y al público'', señaló la auditoría. Igwe, declinó hacer más comentarios.

Se estima que las reservas presupuestarias de Miami --que alcanzaron una cifra máxima de $141 millones en el 2003-- disminuirán a unos $70 millones este año. En momentos en que los gobiernos municipales de todo el país han tenido que utilizar sus ahorros para tratar de sobrevivir la crisis económica, las reservas de Miami también se redujeron drásticamente durante los días del auge inmobiliario.

Una de las razones principales han sido los generosos salarios de los empleados, y las todavía más generosas pensiones.

"Sí, si se quiere analizar la estructura salarial de la ciudad de Miami, también yo la cuestiono'', reconoció Boudreaux.

Boudreaux dijo que la caída en picada de la recaudación de impuestos y los jugosos contratos sindicales, son los problemas más serios que enfrenta el presupuesto de Miami, no las transferencias de fondos mencionadas en la auditoría de Igwe.

En el 2007, Miami acordó nuevos contratos con los sindicatos, pero en lugar de poner coto a los cada vez más altos costos de los empleados, algunos dicen que los contratos empeoraron la situación. "Dieron contratos muy ricos en el 2007'', dijo Gimenez.

Hernández --que fue clave junto al ex alcalde Manny Díaz y los comisionados municipales en la aprobación de los contratos del 2007-- rehusó calificar los acuerdos como un error. Sin embargo Díaz, antes de dejar su cargo, trabajó con Hernández para presionar a que los sindicatos hicieran concesiones.

"Es difícil adivinar cosas que ocurrieron en el pasado'', dijo Hernández. "Había que vivir en esa época, en ese momento''.

El redactor de The Miami Herald Michael Sallah contribuyó a este informe.

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