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Liberan a los hermanos Reyes

Una semana después de que Jesús y Guillermo Reyes fueron detenidos en su casa bajo amenaza de deportación a Venezuela, decenas de estudiantes universitarios se manifestaron en Kendall, líderes comunitarios venezolanos y abogados se movilizaron y el senador Bill Nelson pidió que "se les diera a los hermanos la consideración debida''.

Toda esa presión dio resultado. Los hermanos salieron libres el viernes de un centro de detención para inmigrantes en Broward, lo cual --según reconocieron-- no habría sucedido sin la ayuda y el respaldo de amigos, familiares, políticos y abogados.

"Realmente nos demostraron un formidable espíritu de apoyo en estos momentos difíciles'', dijo Jesús Reyes una hora después de ser liberado.

Con la liberación de los hermanos Reyes culminó una semana de protestas y manifestaciones en la comunidad exiliada venezolana, y entre estudiantes del Miami Dade College (MDC) que defendieron a los jóvenes, y lanzaron una campaña para obtener su liberación. Jesús continúa estudiando en el recinto de Kendall del MDC, donde Guillermo se graduó recientemente.

Cheryl Little, directora ejecutiva del Centro de Defensa de los Inmigrantes, que representa a los hermanos y que batalló activamente para que fueran puestos en libertad, dijo que luego de innumerables llamadas y un sinfín de correos electrónicos enviados a funcionarios locales y nacionales, el viernes por la mañana recibió una llamada de Washington donde se le informaba que los hermanos serían liberados.

Nicole Navas, portavoz de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dijo que a los hermanos se les garantizó que no se tomará ningún tipo de acción en su contra durante un año, lo que les da 12 meses para permanecer en Estados Unidos antes de que su caso se presente ante un juez de inmigración.

Los agentes del ICE llegaron a la casa de la familia Reyes el 12 de noviembre, y le dijeron al padre de los muchachos, también llamado Jesús Reyes, que la familia --que salió de Venezuela hace nueve años-- no podía seguir viviendo en Estados Unidos.

Mientras los agentes de inmigración detenían a Guillermo, de 25 años, y a Jesús, de 21, su padre se las arregló para llamar a su abogado, y avisarles a su esposa y a su hijo Marcos, que en ese momento estaban trabajando.

Los padres y el hermano de Guillermo y Jesús, que permanecieron escondidos tras la detención, supieron el viernes que las autoridades de inmigración acordaron volver a analizar su petición de asilo, que con anterioridad había sido negada, dijo Little.

Abrir de nuevo el caso significa que la familia Reyes no tendrá necesidad de ocultarse más y podrá permanecer en el país mientras se revisa la petición.

"La primera reacción que tuve fue de alegría y sorpresa'', expresó Reyes padre. "Me dijeron que puedo ir a mi propia casa, que puedo regresar y que no tengo que esconderme''.

Por su parte, Guillermo y Jesús dijeron que su liberación no hace sino reforzar su creencia de que el sistema judicial puede ser justo para todos.

"Siempre tuve fe de que se haría justicia'', dijo Guillermo, que comenzó a llorar de alegría cuando supo que estaba en libertad. "Estados Unidos es mi hogar, y el lugar donde todos los sueños se convierten en realidad. Este es otro sueño que se vuelve realidad''.

Jesús, que en la actualidad estudia justicia criminal en el MDC, dijo que esperaba convertirse en congresista y trabajar en asuntos de inmigración.

"Mi meta es influir al gobierno de este país de una forma para que este tipo de cosas no sucedan de nuevo'', afirmó.

La familia Reyes escapó de Venezuela después de que comenzaron a recibir llamadas telefónicas amenazadoras en medio de la noche. Reyes padre dijo que se había sumado a un movimiento en contra del presidente venezolano Hugo Chávez, y que distribuía panfletos en contra del gobierno.

La familia indicó que los agentes de inmigración tenían una orden final de deportación con fecha del 2005, después de que su petición inicial de asilo fue rechazada.

Guillermo obtuvo recientemente una licenciatura en animación computarizada en el MDC, y Jesús fue presidente del 2007-2008 de la Asociación Estudiantil del Recinto Kendall del MDC.

El caso de los hermanos Reyes es parecido al de los hermanos colombianos Juan y Alex Gómez, que casi fueron deportados en el 2007 pero que recibieron otra oportunidad cuando sus compañeros de la escuela y amigos se enfrascaron en una campaña nacional a su favor.

Los hermanos Reyes dijeron que se estaban enfocando en regresar a su vida familiar normal, y no en pensar qué les podría ocurrir luego de que expire el plazo que les dieron.

"Lo primero que voy a hacer es ir a la iglesia y darle las gracias a Dios Todopoderoso'', dijo Jesús.

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