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Orden de deportación de 2 hermanos genera protestas

Decenas de estudiantes del Miami Dade College y algunos de sus profesores se congregaron el jueves en una manifestación para exigir que las autoridades federales de inmigración liberen a dos hermanos venezolanos detenidos en espera de ser deportados.

La manifestación en el recinto Kendall de la casa de estudios inició una campaña dirigida a presionar al gobierno federal para que libere a Jesús y Guillermo Reyes y posponga o cancele su deportación y la de sus padres y su hermano Marcos, que están escondidos en algún lugar del sur de la Florida.

El jueves por la noche, la abogada Cheryl Little, del Centro de Apoyo al Inmigrante de la Florida, solicitó a la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) que use "su discreción'' y posponga la deportación de los tres hermanos Reyes -- Jesús, Guillermo y Marcos -- y libere a Jesús y Guillermo.

La solicitud de Little incluyó una carta de Eduardo Padrón, presidente del Miami Dade College, que describió a los hermanos Reyes de "exactamente la clase de jovenes con ambición que este país necesita''.

Jesús, de 21 años, estaba tomando cursos de Justicia Penal en el Miami Dade College y en el curso 2007-2008 fue presidente de la Asociación del Gobierno Estudiantil en el recinto Kendall. Guillermo, de 25 años, recientemente se graduó de Animación Digital en el mismo colegio.

Otras manifestaciones y reuniones sobre el caso ocurrieron más tarde el jueves, mientras amigos y familiares aportaban información sobre el caso en varias páginas de internet. Los organizadores también exhortaron a los estudiantes a llamar a la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, y a líderes legislativos en Washington, para lograr la liberación de los jóvenes.

Mientras tanto, activistas de la comunidad venezolana convocaron una reunión de emergencia el jueves por la noche en un restaurante de Doral para discutir cómo ayudar en el caso.

Los organizadores en pro de la causa de los hermanos Reyes esperan que sus esfuerzos atraigan atención nacional, como ocurrió en el 2007 con el caso de los jóvenes colombianos Juan y Alex Gómez, cuya deportación no se concretó debido a la presión pública.

La oficina de por lo menos un politico del sur de la Florida en Washington, la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, expresó apoyo el jueves a la causa de los hermanos Reyes y al proyecto de ley conocido como DREAM Act en el Congreso federal, que contempla permitir a los hijos de padres indocumentados legalizar su estatus, estudiar en Estados Unidos y tener derecho a solicitar la residencia permanente.

"Hay cientos de estudiantes en nuestra comunidad en la misma situación que los hermanos Reyes, pero tenga la seguridad que la congresista continuará trabajando en favor del DREAM Act para ayudar a estos jóvenes, que son estudiantes excelentes, y que por mayoría se consideran a sí mismos más americanos que otra cosa'', escribió en un mensaje electrónico Arthur Estopiñan, jefe de la oficina de Ros-Lehtinen en Washington.

Los hermanos están en un centro de detención para inmigrantes en Pompano Beach desde que fueron detenidos el 12 de noviembre.

Sus padres y su hermano lograron evitar la detención.

Funcionarios de inmigración llegaron a la casa de la familia Reyes aparentemente con una orden de deportación inapelable que databa del 2005, después que la petición de asilo de la familia fue rechazada.

Cuando a una persona le rechazan la solicitud de asilo, y las apelaciones posteriores, la penalidad es la deportación.

El juez de inmigración que llevó el caso no dio crédito a las pruebas que presentó Jesús Reyes Sr., padre de los hermanos, de que había sido objeto de persecución en Venezuela por el gobierno de Hugo Chávez, aliado del gobierno cubano. Jesús Reyes Sr. declaró a El Nuevo Herald que pertenecía a un movimiento antichavista y que había sido amenazado y perseguido.

Pero para las autoridades de inmigración, aparentemente, los miembros de la familia Reyes se habían convertido en prófugos de una orden de deportación. Sin embargo, los funcionarios de inmigración han declinado discutir públicamente el caso citando normas de privacidad.

La manifestación en el recinto Kendall atrajo a varios oradores, entre ellos el presidente del recinto, Armando Ferrer, y dos estudiantes, uno a quien por poco lo deportan y otro que en su momento no tenía documentos migratorios, Walter Lara y Gaby Pacheco, respectivamente.

Lara, de 23 años, iba a ser deportado el verano pero puede permanecer en Estados Unidos por lo menos un año más después que el ICE pospuso su deportación.

Los padres de Lara no legalizaron su situación migratoria después de llegar a Miami desde Argentina cuando él tenía 3 años.

Lara dijo durante la manifestación que su caso y el de los hermanos Reyes deben alentar al Congreso a acelerar la aprobación del proyecto de ley DREAM Act.

"Yo soy una razón por la que deben aprobar el DREAM Act'', dijo Lara. "Jesús es una razón por la que deben aprobar el DREAM Act. Y hay 65,000 [estudiantes] cada año que son razones por las que deben aprobar el DREAM Act''.

Por su parte, Pacheco -- que inicialmente no tenía documentos pero luego pudo obtener una visa de estudiante -- exhortó a los estudiantes a llamar a la seceretaria Napolitano para solicitar la liberación de los hermanos Reyes.

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